El Progresismo Brasileño “¡No se pueden callar!” y crea un movimiento contestatario del Documento Final de Aparecida
Por supuesto que no nos extraña el mensaje, nos extraña la desfachatez de desafiar al mismísimo Papa y lo poco inteligente de esto por la situación tan evidente en la que los deja.
Carlos Francisco Signorelli, Presidente del Consejo Nacional del Laicado do Brasil (CNLB), lo cual no es poca cosa, amenaza a Benedicto XVI que si no se revisa todo el texto del Documento Final de Aparecida, ellos usarán la versión previa no autorizada.
A nombre de todos los laicos de brasil (al menos su cargo de presidente así lo supone) Signorelli anuncia que “se creó un movimiento que está buscando la revisión total del texto presentado, para hablarle a Benedicto XVI sobre lo ocurrido. Caso contrario, comenzaremos a utilizar el Documento Conclusivo y, lamentablemente, en esta parte del texto (el referente a las comunidades eclesiales de base), dejaremos de citar el Documento Final aprobado”
En una nota publicada en el izquierdista portal Adital Signorelli comenta lo siguiente:
El 31 de mayo, por la mañana, fue aprobado un Documento Conclusivo, que fue llevado al Papa, el 11 de junio, para su aprobación final.
En tanto, se debe narrar el acontecido en el día anterior en lo que se refiere a la parte correspondiente al texto sobre las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs)
1. El texto, compuesto por 4 párrafos, era muy rico en referencias a las CEBs en el continente latinoamericano y caribeño: su importancia, su eclesialidad, etc. Ese texto ya había pasado por dos otras síntesis.
2. Pero, el día 30 de mayo, en aquella que debería ser la síntesis final para la aprobación en plenaria, el texto sobre las CEBs había sencillamente desaparecido. ¡Totalmente!
3. De acuerdo con el regimiento interno de la Conferencia, se buscó el apoyo de 7 conferencias nacionales para la presentación de un “modo”, una enmienda adictiva, re-introduciendo el texto eliminado. ¡Conseguimos el apoyo de 10 de las conferencias!
4. En plenaria, la re-introducción del texto fue defendida por un Obispo de Bolivia. A pesar de que la defensa había sido un poco confusa debido al poco tiempo y por el tamaño del texto a ser re-introducido, ella produjo el efecto deseado.
5. Cuando se imaginaba que eso ya era punto pacífico, se levantó el Cardenal Trujillo (Nota de Creer en Mx: Alfonso Cardinal López Trujillo, Colombiano, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia – curia romana) y hizo da defensa en contra de la re-introducción, con varios argumentos, los cuales no importa citarlos en ese momento.
6. Puesta en votación la enmienda (supimos al día siguiente), ésta recibió 72 votos a favor versus un poco más que 50 votos en contra. El número necesario eran 79 votos. Pero, la sorpresa fue positiva, pues al recibir la Conclusión Final allá estaba el texto re-introducido.
7. El argumento usado fue que el texto no había sido extirpado, pero que un error del digitador lo hubiera cortado, por una falla personal. Eso nos pareció y aún parece muy extraño.
8. Así, por mayoría expresa de la Plenaria, un texto ya aprobado en las comisiones y ya redactado en la Comisión de Redacción y ya aprobado en plenaria anteriormente, fue re-introducido. Deseo del episcopado latinoamericano y caribeño.
Ahora, otra sorpresa: al leer el Documento aprobado por el Papa y que será reproducido en toda América latina, el texto re-introducido sufrió una dilapidación completa en dos sentidos:
a) Más de la mitad del texto fue retirada; exactamente la parte que daba a las CEBs el valor que ellas merecen;
b) Textos de tamaño considerable fueron introducidos, incluso en la línea de la defensa contra, del citado cardenal. Son textos que, de forma grave, desdicen todo lo que fue aprobado y, de cierta forma, culpabilizan a las CEBs y las ponen como pequeñas comunidades.¡No me puedo callar! ¡El CNLB no se puede callar!
Por eso se creó un movimiento que está buscando la revisión total del texto presentado, para hablarle a Benedicto XVI sobre lo ocurrido. Caso contrario, comenzaremos a utilizar el Documento Conclusivo y, lamentablemente, en esta parte del texto, dejaremos de citar el Documento Final aprobado, una vez que este es el pensamiento de una persona o de un pequeño grupo que, derrotado en la plenaria, se la ganó en la computadora y en la digitación.
El cambio de los textos se puede leer en la comparación que ellos mismos proveen (en rojo lo que se quitó y en azul lo que se añadió):
Texto no oficial:
193. En la experiencia eclesial de América Latina y El Caribe, las Comunidades Eclesiales de Base con frecuencia han sido verdaderas escuelas que forman discípulos y misioneros del Señor, como testimonia la entrega generosa, hasta derramar su sangre, de tantos miembros suyos. Ellas recogen la experiencia de las primeras comunidades, como están descritas en los Hechos de los Apóstoles (cf. Hch 2,42-47). Medellín reconoció en ellas una célula inicial de estructuración eclesial y foco de evangelización. Arraigadas en el corazón del mundo, son espacios privilegiados para la vivencia comunitaria de la fe, manantiales de fraternidad y de solidaridad, alternativa a la sociedad actual fundada en el egoísmo y en la competencia despiadada.
Texto Definitivo aprobado por SS
178. En la experiencia eclesial de algunas iglesias de América Latina y de El Caribe, las Comunidades Eclesiales de Base han sido escuelas que han ayudado a formar cristianos comprometidos con su fe, discípulos y misioneros del Señor, como testimonia la entrega generosa, hasta derramar su sangre, de tantos miembros suyos. Ellas recogen la experiencia de las primeras comunidades, como están descritas en los Hechos de los Apóstoles (cf. Hch 2, 42-47). Medellín reconoció en ellas una célula inicial de estructuración eclesial y foco de fe y evangelización (87). Puebla constató que las pequeñas comunidades, sobretodo las comunidades eclesiales de base, permitieron al pueblo acceder a un conocimiento mayor de la Palabra de Dios, al compromiso social en nombre del Evangelio, al surgimiento de nuevos servicios laicales y a la educación de la fe de los adultos (88), sin embargo también constató “que no han faltado miembros de comunidad o comunidades enteras que, atraídas por instituciones puramente laicas o radicalizadas ideológicamente, fueron perdiendo el sentido eclesial” (89).
Aquí la corrección y dirección del documento aprobado, se vierte en 3 conceptos:
1.- Las CEB´s NO son una experiencia de toda América Latina y del Caribe, sino que están ubicadas solo en “algunas iglesias” del sub-continente. De tal modo que es importante no sobredimensionar los alcances que han tenido estas experiencias.
2.- Las CEB´s NO forman discípulos y misioneros del Señor por si mismas, solo “ayudan” a este proceso. En consonancia con el resto del documento aprobado, lo que forma a estos misioneros es el acoger la Palabra, lo que se expresa en la adoración del Cuerpo de Cristo, para lo cual deben de estar las parroquias (Documento de Aparecida #172). Lo que realmente forma a los misioneros no es la experiencia en pequeñas comunidades, sino la Fe y la Adoración y el primer lugar para hacer esto son las Parroquias, no el intangible lugar de una CEB.
3.- Las CEB´s también han sido criticadas en otras conferencias latinoamericanas en lo casos en que las mismas se han radicalizado, lo que hace evidente que estas comunidades no son una “receta 100% segura” y ya se ha advertido de ello anteriormente dentro del mismo CELAM.
Texto No Oficial
194. Queremos decididamente reafirmar y dar nuevo impulso a la vida y misión profética y santificadora de las CEBs, en el seguimiento misionero de Jesús. Ellas han sido una de las grandes manifestaciones del Espíritu en la Iglesia de América Latina y El Caribe después del Vaticano II. Tienen la Palabra de Dios como fuente de su espiritualidad, y la orientación de sus Pastores como guía que asegura la comunión eclesial. Despliegan su compromiso evangelizador y misionero entre los más sencillos y alejados, y son expresión visible de la opción preferencial por los pobres. Son fuente y semilla de variados servicios y ministerios a favor de la vida en la sociedad y en la Iglesia.
195. Las Comunidades Eclesiales de Base, en comunión con su obispo y el proyecto de pastoral diocesana, son un signo de vitalidad en la Iglesia, instrumento de formación y de evangelización, y un punto de partida válido para la Misión Continental permanente. Ellas podrán revitalizar las parroquias desde su interior haciendo de las mismas una comunidad de comunidades. Después del camino recorrido hasta ahora, con logros y dificultades, es el momento de una profunda renovación de esta rica experiencia eclesial en nuestro continente, para que no pierdan su eficacia misionera sino que la perfeccionen y la acrecienten de acuerdo a las siempre nuevas exigencias de los tiempos.
Texto Definitivo aprobado por SS
179. Las comunidades eclesiales de base, en el seguimiento misionero de Jesús, tienen la Palabra de Dios como fuente de su espiritualidad y la orientación de sus Pastores como guía que asegura la comunión eclesial. Despliegan su compromiso evangelizador y misionero entre los más sencillos y alejados, y son expresión visible de la opción preferencial por los pobres. Son fuente y semilla de variados servicios y ministerios a favor de la vida en la sociedad y en la Iglesia. Manteniéndose en comunión con su obispo e insertándose al proyecto de pastoral diocesana, las CEBs se convierten en un signo de vitalidad en la Iglesia particular. Actuando así, juntamente con los grupos parroquiales, asociaciones y movimientos eclesiales, pueden contribuir a revitalizar las parroquias haciendo de las mismas una comunidad de comunidades. En su esfuerzo de corresponder a los desafíos de los tiempos actuales, las comunidades eclesiales de base cuidarán de no alterar el tesoro precioso de la Tradición y del Magisterio de la Iglesia.
Las aclaraciones a estos puntos son todavía más profundos y llegan a la raíz de la estructura lógica del movimiento que pretendía promover a las CEB´s en Aparecida:
4.- Para empezar, NO se quiere afirmar decididamente ni dar un nuevo impulso a las CEB´s: El tema vuelve a ser el no presentar a las CEB´s como la panacea, la respuesta completa a las necesidades de evangelización de la Iglesia, es demasiada pretensión afirmar que estas han sido ”una de las grandes manifestaciones del Espíritu en la Iglesia en AL y el Caribe después del VII”.
5.- Las correcciones para no sobredimensionarlas no son gratuitas, los postulados de la promoción de las CEB´s pretenden que estas sean las que deben de “revitalizar desde su interior” a las parroquias, lo que quiere decir que las parroquias se ajusten y formulen sus planes pastorales en relación a la vida e intereses de las CEB´s. Siendo las parroquias las “células” de la vida diocesana, la consecuencia lógica sería que la Iglesia dejaría de actuar bajo la autoridad de la Verdad para actuar bajo la autoridad de los laicos. La respuesta que dá el documento autorizado es más que clara: Las CEB´s, como una forma más de vivir la experiencia cristiana (igual que los grupos parroquiales, asociaciones y movimientos eclesiales) pueden contribuir a revitalizar a las parroquias y por ende a la Iglesia en la medida en que se mantengan en comunión con su obispo y estén insertadas en la pastoral diocesana. No se nos olvide, el responsable de dirigir a la Iglesia es el Obispo, para eso se le ha conferido el orden sacerdotal hasta el nivel episcopal y en esa medida tiene la gracia de Dios.
6.- Y para acotar debidamente los lineamientos de las CEB´s, el documento de Aparecida revindica al tesoro de la Tradición y el Magisterio, lo cual se puede entender como una advertencia a no caer en ideologías ni revolucionarias ni desobedientes de la jerarquía, por algo somos católicos.
Así pues, los progresistas se lanzan al pié de guerra contra Benedicto XVI, pero no se necesita ser muy inteligente para darse cuenta que mientras este Papa siga vivo no tienen muchas posibilidades y además, no estará solo.
Gracias al tip de P. Pedro Ocampo.

Clodovis Boff (CB)- El Documento de Aparecida es, a nuestro ver, el punto más alto del Magisterio de la iglesia latinoamericana y del Caribe. Es el mejor documento elaborado hasta hoy por nuestros obispos y quizás por cualquier otro episcopado regional. Recapitula lo mejor de los Celams anteriores, y está dentro de un cuadro teológico mucho más rico, más seguro y homogéneo. El documento es una sorpresa del Espíritu, pues nada dejaba prever un texto de esta calidad. Es también un milagro de la madre de Aparecida, a quién había confiado el Santo Padre la dirección de la asamblea. En mi opinión, el documento de la V Conferencia no sólo da un paso más al frente, sino que abre una “nueva fase” en la misión de la iglesia en el continente. La sensación que se tiene es que “ahora va”. Es que el documento presenta una estructura teológica y pastoral armónica bien centrada. Acertando un paso con la lógica de vida en la fe, el documento se estructura articulando los elementos siguientes: Fe viva en Cristo a partir de una experiencia de encuentro (“discípulos”), fe misma que se irradia al mundo en forma de misión (“apóstoles”) y que se prolonga a la sociedad en terrenos de compromiso por la justicia y por la vida (“Para que en El los pueblos tengan vida”) Aquí cada cosa está en su lugar: la fe en Cristo en el comienzo, como fundamento de todo; la evangelización como el primer desbordamiento espontáneo de ella y al final, la misión social como su necesario desbordamiento posterior. Este es el “hilo rojo” que perméa todo el documento y le da unidad. Está ahí, a mi ver, la llave general que abre las riquezas de todo el texto episcopal.
A principios del mes de Junio, cuando el documento privado con las conclusiones del encuentro del CELAM en Aparecida se filtró por internet gracias al Consejo Indigenista Misionero (CIMI), un órgano de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (ver nota en 



