Creer en México

Para católicos curiosos.

Julio 7, 2008

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A un año del Motu Proprio Summorum Pontificum


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Julio 4, 2008

Un primer aniversario

Por el P. Luis Joaquín Gómez Jaubert

Se cumple, el día 7 del presente mes, el primer año de la aparición del texto pontificio Motu proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI otorgando carta de ciudadanía al rito latino de celebración de la Santa Misa y de la totalidad de los sacramentos, llamado Tradicional, y ahora presentado como modo extraordinario o gregoriano esta última denominación en referencia a san Gregorio Magno (590-604) que elaboró el armazón del citado rito aunque el canon data de san Gelasio (492-496) y las partes más importantes se remontan al Papa de origen hispano san Dámaso (366-384), nunca abrogado y cuya última pequeña reforma fue realizada por el Beato Juan XXIII, con una antigüedad, por tanto, más que milenaria o todavía mejor enraizado en los primeros siglos de la Iglesia. No deja de impresionar la actividad vertiginosa que, en algunas naciones, se ha producido por la aplicación de este documento bien sobre los pilares de comunidades preexistentes al Motu proprio, que ya gozaban de su celebración, bien sobre los edificados por otras nuevas forjadas al amparo de la iniciativa papal en todos los continentes. Estados Unidos, Francia, Italia son buena muestra de lo expuesto.

Las declaraciones continuadas del Cardenal Castrillón Hoyos, a la sazón Presidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei a la que se ha encomendado la vigilancia de la aplicación del texto pontificio y el auxilio a los que, interesados en la misma, no encuentran eco a sus legítimas peticiones en sus iglesias locales, nos presentan a un Vicario de Cristo deseoso de que los dos modos, ordinario y extraordinario del rito latino, sean conocidos por sacerdotes y seminaristas y los dos celebrados en todas las parroquias.

Es verdad que no en la totalidad de las diócesis la recepción del documento, durante este año de vigencia, ha sido la idónea ni en algunas su aplicación se ha producido siguiendo las pautas trazadas por el mismo. Hay como un cierto recelo en buena parte del clero que no termina de considerar entre sus objetivos pastorales lo que significa la expresión “derechos de los fieles”. El Motu Propio papal va más allá de una imposición, que es el modo que parece que algunos entienden como única manera de hacer posible la obediencia en la Iglesia, y por supuesto de una proposición. Es ley que reconoce un derecho. No es un privilegio ni un indulto, términos que podrían aplicarse, ejemplo que elijo sólo por su difusión, a la concesión no universal de la comunión en la mano prohibida en algunas diócesis, sino un verdadero derecho universal que no puede ser vetado y que configura el correspondiente deber por parte de quien ha de atender a aquel o aquellos que reclaman en sus diócesis el reconocimiento del citado derecho a participar de los Sacramentos con los rituales de 1962.

España goza con la oferta de la posibilidad de asistir a la Santa Misa según el modo extraordinario en las diócesis pastoreadas por cardenales, excepción de Valencia, es decir Toledo, Madrid, Barcelona y Sevilla y algunas pocas diócesis, que espero citar sin exclusiones Pontevedra, La Coruña, Albacete, Murcia, Pamplona, Palma de Mallorca y Tenerife. Aunque peticiones, desde hace varios meses, firmadas por numerosos fieles, se han presentado en Oviedo (Gijón) y Salamanca. Otras, entre las que se encuentra Málaga, cuentan con muchos seguidores a la espera. También, en nuestra Nación, hay dos comunidades religiosas acogidas al derecho de participar en esta liturgia tradicional: el Oasis Jesús Sacerdote, Monasterio de clausura femenino, en Barcelona, con suficientes vocaciones para otra nueva fundación en España, y la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina en Galicia.

No es un capricho de este papa, como ciertos medios nos quieren hacer ver. Ya Juan Pablo II, como han recordado sus colaboradores, preparaba un texto parecido. Es la respuesta a una necesidad que favorezca a la sacralidad del culto, ausente en algunos ambientes eclesiales, por los abusos denunciados por todos los papas desde Pablo VI, y que aporta las riquezas de un tesoro que es patrimonio de toda la Iglesia.


* El P. Luis Joaquín es Párroco en la diócesis de Tenerífe España, Defensor del Vínculo y recientemente nombrado Asesor Canónico de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei por el Cardenal Darío Castrillón.

Diciembre 11, 2007

Video sobre próxima aclaración de Ecclesia Dei

A mi parecer el artículo presenta las situación en la perspectiva correcta, lo cual ya es mucho avance. Quien lo publicó no tuvo miedo de mencionar que el problema es la desobediencia de algunos obispos, incluso nos da el gusto de citar y presentar al Cardenal Rajinth. La comparación de las discotecas de su Eminencia el Card. Castrillón como que no termino de entenderle, pero es un asunto menor.

Es valioso ver la versión en Inglés, porque las entrevistas están en ese idioma y dan una idea más clara de lo que quisieron responder los entrevistados como Mons. Schmitz.

Algo que de fondo es importante no perder de vista es que la agencia Rome Reports está ligada a los Legionarios de Cristo.

Español:

Inglés:

Tip: Secretum Meum Mihi

Diciembre 3, 2007

Siguen las repercusiones de la visita del ICRSS a México

El día de ayer, el periódico de la Arquidiócesis Primada de México, Desde la Fe, volvió a hacer eco del regreso de la Misa Tradicional a este país.

Con motivo de la visita del Instituto de Cristo Rey a la ciudad de México, el lunes pasado el P. Pedro Ocampo y su servidor estuvimos en las oficinas de dicho órgano noticioso donde fuimos recibidos con una mucha amistad e interés. Después de una larga e interesante conversación nos fuimos dando gracias a Dios y a quienes trabajan en el periódico, por las atenciones que recibimos.
El día Jueves 29 de Noviembre, editores del semanario asistieron a la Misa que se celebró en la Catedral primada y ayer domingo 2 de Diciembre, el periódico publicó un artículo dedicado a este tema.

A nombre de Una Voce México les agradecemos de todo corazón a quienes desde sus actividades y apostolados nos están tendiendo una mano.


Resumen del artículo original.Celebran en la ciudad de México misas en latín

Escrito por Felipe Monroy
02.12.2007
La Asociación Una Voce busca preservar y promover el rito latino en México; “profunda ignorancia y desconocimiento sobre las misas en latín”, señalan.

También en la ciudad de México, Mons. Rudolf Michael Schmitz, Vicario General y Superior del Instituto Cristo Rey de los Estados Unidos, ha oficiado Misa según el rito latino tradicional en la Villa de Guadalupe y en La Profesa, además de que el pasado jueves 29 de noviembre, en la Catedral de México se celebró una Misa completamente en latín y el rito tridentino.

Tras el Concilio Vaticano II, la constitución Sacrosantum Concilium orientó las celebraciones sacramentales y litúrgicas en las lenguas vernáculas (idioma o lengua de un país), además de las modificaciones exprofesas del rito latino; sin embargo, también pidió que se conservará el uso de la lengua latina en los ritos latinos.

Desde entonces, la asociación internacional Una Voce se ha dado a la silenciosa tarea de preservar, en el rito latino, las formas del Misal y de la liturgia preconciliares ante la opción que tomó el mundo de eliminar prácticamente el latín de las celebraciones.

Sin embargo, no fue sino hasta el inicio del papado de Benedicto XVI cuando las esperanzas de que la Misa tridentina rescatara “los grandes tesoros de la liturgia y las celebraciones católicas”, como apunta la Asociación Una Voce pues: “es absolutamente necesario preservar, promover y defender la Sagrada Tradición Litúrgica de la Iglesia, la cual es un gran tesoro que recoge la identidad misma de la Iglesia latina y constituye un patrimonio inigualable”.

Felipe Alanís, promotor de Una Voce México, asegura que el interés entre los sacerdotes para oficiar una Misa tradicional y de los fieles por participar de una de ellas ha ido en aumento y por ello, la asociación –compuesta únicamente de laicos- buscar ser el enlace entre aquellos y los materiales necesarios para realizar una Misa o algún otro oficio litúrgico bajo las características tridentinas.
Ante las críticas que ha suscitado la publicación del Motu Propio Summorum Pontificum del papa Benedicto XVI, Alanis expresa que es una ignorancia profunda y desconocimiento anticipado de lo que significa la liberación de las Misas tradicionales.

La Misa tridentina data del siglo XVI cuando el papa San Pío V buscó una opción para enfrentar la reforma protestante y la multiplicidad de ritos que se erigieron alrededor del mundo. Por ejemplo, además del Canon Romano, estaba el canon mozárabe, de Toledo; el galicano de Francia, el Ambrosiano de Milán, etcétera. En aquella época, el papa Pío V desestimó los ritos de entre el siglo XIV y el XVI y promueve el rescate del rito practicado en el siglo XIII.

Esa decisión unió a los católicos en sus celebraciones litúrgicas; “pasa lo mismo con esta liberación de la Misa extraordinaria, los católicos en China, India o cualquier parte del mundo estarán orando lo mismo, realizando las mismas misas, entonando los cantos realizados ex profeso para la Misa como sacrificio y memorial del Señor”.

En sus libros Dios y el mundo e Informe de la fe, el entonces cardenal Joseph Ratzinger cuestionó la inusual situación que canceló de facto la Misa tridentina. Ahora, en su papel de Sumo Pontífice y legislador, su Summorum Pontificum a decir de los miembros de Una Voce, busca fortalecer la unidad cristiana en el mundo entero.

Noviembre 17, 2007

Entrevista con Malcom Ranjith

El texo es amplio y mi tiempo corto. Adelanto la primera parte de la entrevista que le realizó la agencia Fides y de la cual aún no hay traducción oficial.


VATICANO – El Motu Proprio Summorum Pontificum es “también una muestra para toda la Iglesia de algunos principios teológicos-disciplinarios para salvaguardar su renovación profunda, tan auspiciada por el Concilio” – Entrevista con su Exc. Mons. Albert Malcom Ranjith, Arzobispo Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Ciudad del Vaticano (Agencia FIDES) – El 14 de septiembre a entrado en vigor el Motu Proprio Summorum Pontificum, promulgado por el Papa benedicto XVI el 7 de Julio del 2007 y dedicado al rito de San Pío Vrevisado en 1962 por el Papa Juan XXIII. Con el Motu proprio (iniciativa promovida de parte de quien tiene la facultad) regresa la posibilidad de celebrar con el Misal tridentino sin tener necesariamente que pedir permiso al Obispo. Con el Concilio Vaticano II y particularmente con la reforma litúrgica de 1970 promovida por el Papa Pablo VI, el antiguo misal había sido sustituido por el nuevo y aunque oficialmente no había estado abolido, los fieles debían de tener el permiso expreso del Obispo para poder utilizarlo. Un permiso sancionado dentro de otro Motu Proprio: Ecclesia Dei Aflicta, firmado por el Papa Juan Pablo II el 2 de Julio de 1988. Hoy, con el nuevo Motu Proprio, este permiso no es ya necesario y cualquier “grupo estable” de fieles puede libremente solicitar al propio párroco la posibilidad de celebrar según el antiguo Misal. La Agencia Fides ha formulado algunas preguntas sobre este tema a su Exc. Monseñor Albert Malcolm Ranjinth, Arzobispo Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos.

Excelencia Reverendísima, ¿Qué anotaría usted como el significado profundo del Motu Proprio Summorum Pontificum?
Veo en esta decisión no solo la solicitud del Santo Padre de abrir la puerta de entrada para la plena comunión de la Iglesia a los seguidores de Monseñor Lefevbre, sino también una muestra para toda la Iglesia de algunos principios teológicos-disciplinarios para salvaguardar su renovación profunda, tan auspiciada por el Concilio.

Me parece que hay un fuerte deseo del Papa de corregir aquellas tentaciones visibles en algunos ambientes que consideran al Concilio como un momento de ruptura con el pasado y de un nuevo inicio. Basta recordar su discurso a la Curia Romana del 22 de Diciembre del 2005. De ningún modo el Concilio pensó, de sí mismo, en estos términos. En sus elecciones doctrinales y litúrgicas como en aquellas jurídico-pastorales, el Concilio fue otro momento de profundización y de actualización de rica herencia teológico espiritual de la iglesia en su historia bimilenaria. Con el Motu Proprio el Papa quiere afirmar claramente que la tentación de hoy de despreciar esta venerada tradición está fuera de lugar. El mensaje es claro: progreso, si, mas no a expensas de la historia. Así la reforma debe de ser fiel a todo lo sucedido desde el inicio hasta hoy, sin exclusiones.

Por otro lado , no debemos olvidar que para la Iglesia Católica la Revelación Divina no es algo que proviene solo de la Sagrada Escritura, sino también de la Tradición viviente de la iglesia. Esta fe se distingue netamente de otras manifestaciones de fe cristiana. La verdad para nosotros es aquella que emerge de estos pilares, Sagrada Escritura y Tradición. Esta posición para mi es mucho más rica que otras opiniones porque respeta la libertad del Señor de guiarnos hacia unamás adecuada comprensión de la verdad revelada, inclusive aquella que sucederá en el futuro. Naturalmente el proceso de discernimiento de lo que emergerá, pasa por el Magisterio de la Iglesia. Más lo que debemos tomar es la importancia atribuida a la Tradición. La Constitución Dogmática Dei Verbum afirmó esta verdad claramente (DV10).

Por otra parte la iglesia es una realidad que sobrepasa los niveles de una invención puramente humana. Ella es el cuerpo místico de Cristo, la Jerusalén celestial y la estirpe elegida de Dios. Por lo tanto, excede las fronteras de la tierra y toda limitación temporal; es una realidad que trasciende por mucho su manifestación terrestre y jerárquica. Por lo tanto en ella, lo que es recibido, tendrá que ser transmitido fielmente. No somos ningunos inventores de la verdad, ni sus amos, sino solamente ésos que la reciben y tienen la tarea del protegerla y de transmitirla a los otros. Como dijo San Pablo en el discurso sobre la Eucaristia: “yo de hecho he recibido del Señor lo que a mi regreso he transmitido a ustedes” (1Cor 11, 23). El respeto de la Tradición no es por lo tanto una opción libre en la búsqueda de la verdad, sino su base que debe ser aceptada. En la Iglesia por lo tanto, la fidelidad a la Tradición es una actitud esencial en ella misma.

El Motu Proprio, a mi parecer, va intencionado en este sentido. Ello es un posble estímulo para una necesaria corrección de la ruta. De hecho, en algunas opciones de la reforma liturgica efectuada después del Concilio, se han estado adoptando orientaciones que han ofuscado algunos aspectos de la liturgia, mejor reflejadas en la praxis anterior, porque para algunos la renovación litúrgica ha sido entendida como que cualquier cosa podría hacerse de nuevo. Pero, sabemos bien que no era tal la intención del Sacrosanctum Concilium, que subraya que “ cualquier forma adoptada debe de algún modo desarrollarse orgánicamente desde las formas ya existentes” (SC 23).

Una característica del Pontificado di Benedicto XVI parece ser la insistencia sobre una correcta hermenéutica del Concilio Vaticano II. ¿Según usted el Motu Proprio “Summorum Pontificum” entra en esta dirección? ¿Si sí, en qué sentido?
Ya de cardenal en sus escritos, el Papa había rechazado un cierto espíritu de exhuberancia visible en algunos círculos teológicos motivados por un supuesto “espíritu del concilio” que para él era en la realidad un “anti espíritu”l” o un “Konzils – Ungeist” (Reporte sobre la Fe, San Pablo, 2005, capítulo 2). Cito textualmente tales escritos en los cuales el Papa acentúa: “debe decididamente oponerse a este esquematismo de un antes y de un después en la historia de la Iglesia, totalmente injustificado en los mismos documentos del Vaticano II que no hizo sino reafirmar la continuidad del Catolicismo” (el ibid P. 33).

Ahora, un tal error de la interpretación del Concilio y la manera histórico-teológica de la iglesia ha influenciado en todos los campos eclesiales, incluyendo la liturgia. Una cierta actitud, de fácil negación de la eclesiología y de los progresos teológicos, como también litúrgicos del milenio pasado en un lado y una idealización ingenua de eso que habría sido la supuesta Iglesia de los primeros cristianos del otro, ha tenido una influencia de no poca importancia en la reforma liturgico-teológica de la era post-conciliar.

La negación categórica de la Misa pre-conciliar, como un característica de una epoca “superada”, fue el resultado de esta mentalidad. Muchos han visto las cosas de este modo.

Octubre 26, 2007

La Misa es un Sacrificio

La afirmación parece estar de más, pero en realidad es un punto toral para la correcta apreciación de la Liturgia, partir de otra perspectiva solo nos puede llevar al desvarío de la oración y de la fe misma.

El nuevo Marini, el “Siri Boy”, el flamante responsable de la Liturgia Papal, ha dado una breve pero excelente entrevista para Bruno Volpe del Magazzine en línea Petrus. A continuación algunas de las respuestas más notables:

Muchos han sostenido que usted ha sido llamado por ser litúrgicamente más sobrio y tradicionalista que Monseñor Piero Marini. Más ¿cuál es su concepción de la liturgia?
Lo que desa y enseña la Iglesia, ni más ni menos. No soy un personaje que busca invenciones y extrañezas. Puedo aún parecer banal, pero la liturgia es respeto a las reglas dictadas por la Iglesia y non veo la razon por la cual yo deba desatenderlas.

El Papa Benedicto XVI, además de ser un grandísimo teólogo es también un fino liturgista. El le atribuye a la liturgia, correctamente realizada, una gran importancia.
Colaborar con el Santo Padre será para mi una gracia. La popularidad del Pontífice está bajo los ojos de todos, su predicación de verdad y coraje. En cuanto a la liturgia, comparto plenamente la tesis del Papa: La Misa es sacrificio.

¿Advierte abusos litúrgicos en los últimos tiempos?
Usted sabe, la Iglesia es grande. Pero como lo ha reconocido el mismo Pontífice en su carta explicatoria del motu proprio Summorum Pontificum, los abusos y la interpretación extravagante han existido. Lo que puedo decir es que seguramente yo no seré autor de ninguna invensión, me limitaré a aplicar con escrúpulo las reglas existentes hoy en día.

A propósito: ¿qué piensa del Motu Proprio que ha liberalizado la Misa con el rito Tridentino?
Coincido con el Motu Proprio al 100%, un acto de sensatez, de justicia, libertad y previsión.


La entrevista original en Petrus.
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Octubre 21, 2007

Casa editorial vaticana lanza nueva edición del Missale Romanum de 1962

Así lo anuncia en su página de internet y con esto se abre un nuevo episodio en el impulso de la Forma Extraordinaria.

A principios de este mes de Octubre, el nuevo director de la Libreria Editrice Vaticana había comentado que aún no se había reimpreso este Misal y que ello dependería de la demanda que pudiera tener de las Conferencias Episcopales, ergo tenemos 3 escenarios:

1.- Las conferencias episcopales efectivamente están solicitando reimpresiones del Missale Romanum de 1962.

2 .- El Padre Don Giuseppe Costa, ha cambiado de parecer en los últimos 20 días.
3.- Alguien en la Curia ha solicitado la reedición del Misal.

Tiempos interesantes.

Octubre 12, 2007

¿Ha comenzado la guerra pública?

No podemos hablar de que la batalla por la destrucción en el orden de la Iglesia está comenzando, a estas alturas todos sabemos que esta ya se cocinaba desde antes del Concilio, que fue catapultada por una incorrecta lectura del mismo y que al día de hoy incluso se pensaba que ya solo faltaba la estocada final.

Pero “¡Oh Providencia!”, Ratzinger ha llegado y con el los refuerzos. La cordura y el amor por la Iglesia que hemos heredado de los Aspóstoles, no por la que quisiéramos reinventar, se está disponiendo para dar la batalla. Quizá ya arrinconada por las legiones “de facto” infieles al Papa, no les ha quedado más espacio para luchar tras los telones. Entre menos firmeza más campo perdido.

El Santo Padre nos hace ver que sabe que le queda no muchos años de vida y así como no desaprovechó la oportunidad en los Funerales de Juan Pablo II, para tomar el liderazgo y presentar con un programa anti relativista su “candidatura” para el cónclave. Así nos demuestra su determinación para no desaprovechar su oportunidad en el Papado. El Mariscal de Campo ordena a sus capitanes en la curia y sobre todo, quizá está escogiendo el campo de batalla: La liturgia.

Fe, Obediencia y Liturgia, así se llamó la conferencia que impartió Mons. Malcom Ranjinth, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el encuentro anual de la Asociación Holandesa de Liturgia Latina,  dando ya una idea de lo inseparablemente ligadas que están estas tres condiciones.

Si bien aprovechó para ubicar la reciente propuesta pública de los dominicos holandeses de que los fieles (hombres, mujeres, hetero u homosexuales) pasen al altar a decir las palabras de la consagración, como una propuesta “no seria”, la agudeza y valentía de Monseñor quedó demostrada en su comentario final fuera del texto de la conferencia, cuando mencionó:

“El Motu Proprio Summorum Pontificum acerca de la Liturgia Latina de Julio 7 del 2007 es fruto de una profunda reflexión de nuestro Papa sobre la misión de la Iglesia. No es opcional para nosotros, quienes vestimos de púrpura y rojo, el cuestionar esto, el ser desobedientes e invalidar el Motu Proprio con nuestras pequeñas, pequeñas reglas. Incluso si estas fueran hechas por las Conferencias Episcopales. Ni siquiera los Obispos tienen este derecho. Lo que el Santo Padre ha dicho, tiene que ser obedecido en la Iglesia. Si nosotros no seguimos este principio, permitiremos que seamos usados como instrumentos del diablo y de nadie más. Esto llevará a la discordia en la Iglesia y alentará su misión. No tenemos tiempo que perder en esto. De otro modo nos comportaríamos como el emperador Nerón, tocando su violín mientras Roma ardía. Las Iglesias están vaciándose, no hay vocaciones, los seminarios están vacíos. Los Sacerdotes envejecen y envejecen y los jóvenes sacerdotes son escasos.”

Además de la impresionante alusión al Diablo, la cruda declaración del Secretario Ranjinth, define muy claro que aquí el tema no se trata de idoneidad pastoral o de diferencias culturales. El asunto es: Regular el Motu Propio Summorum Pontificum (SP) es invalidar la autoridad del Papa. En este asunto en particular, comenzarán a mostrar su rostro los obispos y las Conferencias Episcopales que no servirán (Non Serviam) a las formulaciones legales del Santo Padre.

Y por si estas declaraciones no llegan a tener el eco necesario en la Iglesia, la Comisión Ecclesia Dei (ED) ha hecho el anuncio no oficial de que en breve publicará algunos lineamientos para la aplicación del Motu Proprio. Esto dejará claro que los únicos autorizados por Benedicto XVI para regular la aplicación del Motu Proprio, si es que hay algo que tenga que regularse, es dicha comisión.

Mucho depende de el tono en que los lineamientos de ED sean expuestos y los puntos que toque. Mons. Camille Perl nos da algunas pistas:

“Es verdad, estamos escribiendo un documento-instrucción sobre la correcta interpretación del Motu Propio Summorum Pontificum, el cual ha liberado la Misa según los libros litúrgicos de San Pio V, modificados por el Beato Juan XXIII(…). Aunque no es una Congregación, se nos has dado la facultad de preparar esta nota para la definición de algunos aspectos del Motu Proprio Papal como por ejemplo, aquello del grupo estable. Nosotros pues clarificaremos lo que se entiende por grupo estable, cuántas personas precisamente deben de pedir al Párroco de su Parroquia el celebrar en el rito pre-conciliar.”

El tema del número de fieles requeridos para celebrar la misa, ha sido ciertamente un punto con el cual algunos obispos y conferencias han tratado de minar la implementación de SP, pero lo más subjetivo y por lo mismo peligroso es la interpretación que de la idoneidad del sacerdote facultado para celebrar la Forma Extraordinaria, se ha hecho. En algunos casos se ha establecido que quien quiera celebrar tiene que realizar un examen de Latín y del conocimiento de las rúbricas. Nada más absurdo que eso, ojalá que igual rigor se aplicara a todos los que deseen celebrar el Novus Ordo.

Si la Santa Sede, por medio de ED aclara el tema de la idoneidad de tal forma que deje fuera la posibilidad de aplicar exámenes, además de establecer un mínimo de fieles que requieran la misa por debajo de 30 (que es el que mayormente se ha mencionado en diferentes regulaciones), entonces ya tendremos dos instrucciones contrarias vigentes para algunas iglesias particulares. En este escenario, los obispos y las conferencias que trataron de regular el documento tendrán dos opciones: o dan marcha atrás (sutil o claramente) o desafían públicamente al Papado imponiendo sus propias regulaciones.

Los obispos y las conferencias que ya publicaron sus “pequeñas, reglitas” no se pudieron quedar callados después del MP, ojalá y tampoco lo hagan después de los lineamientos.

Y al igual que el Secretario de la Congregación para el Culto Divino, Ecclesia Dei también ve en todo esto un tema de obediencia, cuando se le pregunta a Camilla Perl porqué algunos obispos y muchos sacerdotes no aceptan el documento, responde: “Personalmente, creo que el problema es de una naturaleza más general. Hoy, en muchas esferas de la sociedad, el sentido de obediencia y respeto por la autoridad se ha perdido. Muy pocos están, por decirlo así, dispuestos a obedecer”

El Papa está haciendo valer su autoridad, sabe que no es por el, sino por los que vienen. ¿Qué va a pasar cuando la infidelidad a Roma se haga pública y explícita? ¿Estamos preparados psicológica y espiritualmente para la batalla que viene? Lo interesante es que esta batalla se va a dar en las diócesis que han renegado del Motu Proprio, en otras como la mía, donde el Sr. Obispo no ha emitido ninguna regulación al Motu Proprio, no debería de pasar nada más.

Octubre 2, 2007

P. Luis Joaquin Gómez Jaubert sobre el Motu Proprio

Jaubert-Munoz.jpgEl Padre Luis Joaquin Gómez Jaubert, Párroco de la Iglesia del Salvador y Defensor del Vínculo en la diócesis de Tenerife, además de asesor del Oasis de Jesús Sacerdote en Barcelona y de la Fraternidad de Cristo Sacerdote en Galicia, concedió una entrevista a unos de los diarios de mayor circulación en aquella localidad española, la cual se publicó como reportaje hace algunos días.

Creer en México ha accedido a la entrevista original, más completa y clara:

¿En qué cambia el Motu Proprio en la práctica la posibilidad de celebrar el Misal de 1962?
La celebración usando el Misal de Juan XXIII nunca ha estado prohibida al no estar abrogada. Pablo VI la reconoció en sacerdotes, entre ellos dos elevados ya a los altares o canonizados, por distintas circunstancias. También reconoció el derecho de fieles como Ágata Christi la famosa novelista que así lo solicitó. Juan Pablo II en documentos sucesivos, primero en 1984 “Quattuor abhinc annis” y después en 1988 “Ecclesia Dei”, amplió las posibilidades y murió cuando estaba preparando un documento similar al actual. Por tanto, de modo privado el sacerdote, como reafirma la carta dirigida a los Obispos que acompaña el Motu Proprio, nunca ha estado imposibilitado de celebrar, pero ha habido una mayor apertura en la celebración comunitaria.Esa celebración comunitaria desde 1984 y 1988 ¿qué respuesta ha encontrado entre la población católica?

Precisamente, este Motu Propio, entre otras razones, tiene su origen en la respuesta de los fieles. Por ejemplo el 10% de los católicos franceses acuden asiduamente a este modo de celebrar, a pesar de las limitaciones del número templos en los que se celebra. Hay naciones en las que prácticamente todas las diócesis tienen parroquias personales o templos dedicados a este fin. Pienso en USA, Francia, Alemania, Italia… Por otra parte, en estudios demoscópicos realizados en Francia e Italia el católico de a pié, en una gran mayoría que ronda el 80%, ve con buenos ojos que los que así lo deseen puedan acudir a la Misa, según las rúbricas de 1962.

¿Volver atrás?
No, en absoluto. Esa no es la letra ni el espíritu del texto Summorum Pontificum que expone que el rito latino disfruta de dos modos de celebración el purificado de adherencias, pero mucho más antiguo que el Papa que lo promulgó San Pío V y reformado varias veces, las últimas por Pío XII y Juan XXIII (1962), denominado en el documento como Modo extraordinario y el Modo ordinario fruto de la reforma del Misal en tiempos de Pablo VI.

¿Es ir contra el Concilio Vaticano II?
El misal de 1962 o de Juan XXIII es el que se celebró durante el Concilio y cuatro años después. Difícilmente iría contra el mismo. Cuando San Pío V promulgó el Misal del que tratamos respetó la vigencia de todos aquellos ritos de más de dos siglos de antigüedad. No iba a ser menos la reforma postconciliar tras el Vaticano II.

¿Identificamos la Misa modo extraordinario con el latín y estar el sacerdote de espaldas al pueblo?
Ninguna de las dos partes de la pregunta se correspondería con la realidad si las afirmáramos, pues no son consubstanciales ni exclusivas al modo extraordinario. Con respecto a la exclusividad, primero porque el modo ordinario, el que se celebra en todas las Iglesia canarias, puede rezarse en latín, lo que propone el Concilio Vaticano II, porque es el idioma de la Iglesia y en ese idioma fue escrito y promulgado. Segundo porque la orientación litúrgica en este modo puede ser común al sacerdote y al pueblo. Hay Misas celebradas con el Misal de Pablo VI, el actual, en Roma, Inglaterra, etc que se celebran con el sacerdote de cara a Dios orientado como el pueblo. Con respecto a la consubstancialidad, por otra parte, el modo más antiguo, para entendernos, se ha celebrado siempre en algunas Iglesias (una de las basílicas mayores de Roma, por ejemplo), por la estructura de la misma o por las circunstancias, de cara al pueblo. Y, en referencia al otro aspecto, en su momento, hubo misiones que utilizaron lenguas vernáculas en el hoy modo extraordinario. Sin embargo, lo habitual es que el modo ordinario se celebre hacia el pueblo y en lengua vernácula y que el extraordinario en latín y con una orientación litúrgica idéntica en sacerdote y pueblo.

Entonces si las diferencias no están en le latín ni en la orientación, ¿dónde se encuentran?
La estructura es la misma en ambos modos de celebrar, pues viene de raíz apostólica. La diferencia estriba en el mayor silencio y recogimiento, sobre todo en el canon, signos de adoración, bendiciones, etc es decir en lo que se ha venido a denominar una sensibilidad más orientada a lo sagrado.

Me ha llamado la atención lo de la orientación de todos hacia Dios en el modo de celebrar ordinario o normal. ¿Qué hay sobre este tema?
Los liturgistas y teólogos no han terminado sus aportaciones al respecto. De hecho, el hoy Papa Benedicto XVI, siendo cardenal escribió un libro “El Espíritu de la Liturgia” (Ediciones cristiandad 2005) donde aboga por la recuperación, en la parte de la celebración del canon, por una común orientación del pueblo y el sacerdote en tanto en cuanto significa mejor el caminar juntos hacia el Señor y la pertenencia del sacerdote, que no debe convertirse en el protagonista como muchas veces ocurre, al Pueblo de Dios. Hay documentos recientes no leídos por muchos, como por ejemplo los emitidos por la “Congregación del Culto Divino” en el que se afirma que “el principio de que no haya más que un altar (unicidad del altar) es teológicamente más importante que la práctica de celebrar cara al pueblo”. En este sentido, se pronuncian liturgistas como Jungmann, Lamber, Lang, etc No es sólo un problema de discusiones entre diversas corrientes de pensamiento dentro de la Iglesia, sino de sensibilidades, ahí tenemos un converso del protestantismo al catolicismo, uno de los fundadores de la comunidad de Taizé, nada anticuada, Max Thurian que, poco antes de morir, en 1996 afirmando que la liturgia es la “contemplación del misterio” también defendió la común orientación litúrgica de sacerdote y asamblea en el canon. De hecho, en muchos templos de la Comunidad Anglicana en la High Church, en todas Las Iglesias Orientales y en algunas comunidades luteranas se celebran los servicios litúrgicos con una común orientación. Y, por supuesto, en 20 de los 21 modos de celebrar la Santa Misa en ritos orientales dentro de la Iglesia Católica. Con respecto a las comunidades protestantes que he citado no lo hago por su autoridad moral, sino para destacar el alejamiento de la tradición que hemos sufrido que supera, en algunos aspectos litúrgicos, a las citadas.

¿Es por ese camino por el que quiere avanzar el Papa?
Ciertamente, el Papa cuando era cardenal habló y escribió, en varias ocasiones, de la “reforma de la reforma”. Grandes teólogos y filósofos católicos caso de Maritain y Guiton, con otras expresiones hablaron de iniciativas parecidas. El Concilio Vaticano II planteó una reforma que dejaba espacio para dialogar sobre la misma. Por ello tan conciliar es la realizada como otras posibles como la reforma de la reforma que proponía el entonces Cardenal Ratzinger.

Bien parece que la orientación no iría contra el ecumenismo por lo que vimos antes, pero volviendo al modo extraordinario ¿toda una forma de celebrar?
El verdadero ecumenismo nace de un diálogo sincero que parte de posturas claras de los que hablan. Nada bueno para la Iglesia es malo para dicho ecumenismo. Las Iglesias orientales no católicas, especialmente la ortodoxa, han felicitado a Roma por este paso. No hay que olvidar que ellos conservan su liturgia casi intacta desde los primeros siglos. En este sentido, hay que recordar las recientes declaraciones del Patriarca Ortodoxo de Moscú, Alexis II alegrándose por la medida.

¿No habrá mucho de nostalgia detrás de las peticiones que se realicen para que se celebre este modo extraordinario?
Puede que en algunas personas pero no en todas. En la carta que acompaña el Motu Proprio el Papa afirma dos hechos importantes primero las reacciones en Naciones que hemos citado anteriormente fue de adherencia al Misal anterior porque en ellas, le leo textualmente, “el movimiento litúrgico había dado a muchas personas una notable formación litúrgica y una profunda e íntima familiaridad con la Forma anterior de la Celebración litúrgica” y con referencia a las nuevas generaciones: “se podía suponer que la petición del uso del Misal de 1962 se limitaría a la generación más anciana que había crecido con él, pero desde entonces se ha visto claramente que también personas jóvenes descubren esta forma litúrgica, se sienten atraídos por ella y encuentran en la misma una forma, particularmente adecuada para ellos, de encuentro con el Misterio de la Santísima Eucaristía”. Yo he conocido jóvenes canarios que estuvieron en Colonia en el encuentro de la juventud con el Papa que asistieron a la celebración con el Misal de San Pío V-Juan XXIII, aprovechando que había más de 15.000 jóvenes en grupos acogidos a esta liturgia, y vinieron encantados y con ganas de repetir la experiencia.

El Motu Proprio habla de comunidades en cuyo carisma se encuentra la celebración como propio del Modo extraordinario, ¿qué podría decirme?
Hay más de un centenar de comunidades en el mundo aprobadas por Roma o por las Diócesis con este plan. En España dos: la comunidad de clausura de monjas del “Oasis de Jesús Sacerdote” que son de Derecho Pontificio, en Barcelona, y la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina en Galicia que están en trámites de aprobación pontificia. Antes de que yo me pusiera en contacto con el “Instituto del Verbo Encarnado” que está en el Monasterio de Güimar, la Diócesis lo hizo con dos comunidades francesas benedictinas que celebran el modo extraordinario.

¿Qué Misas en este Modo se celebran en la Península?
Desde hace ya mucho tiempo en Madrid; Barcelona, Toledo, Navarra, Pontevedra se celebra todos los festivos y, en las dos primeras todos los días, en templos céntricos. Barcelona y Madrid ya estudian la posibilidad de añadir otros lugares de culto dadas las peticiones. En este momento, algunas diócesis, como Sevilla, han comenzado también las celebraciones dominicales.

Entonces ¿Y en Tenerife?
No hay que olvidar que la gente viaja mucho en estos tiempos. Hay extranjeros que al venir a Tenerife reclaman que aquí, igual que en sus países, puedan asistir a la Santa Misa con el Misal de 1962. Y hay españoles que desean no tener que asistir fuera de su provincia. A mí ya me han pedido que celebre el modo extraordinario pues sabían de las celebraciones en latín en la parroquia donde sirvo. Habrá que acogerles, pero provienen de todo el norte. Las peticiones tienen distintas motivaciones, unas son para una ocasión concreta: por ejemplo, una peregrinación, y están en su derecho si se les puede atender y otras motivaciones cuando se requiere que se celebre todos los festivos. En estas últimas, tengo censadas unas 150 personas, algunos alemanes que residen en nuestra isla, que les gustaría participar dominicalmente, con la constancia que les permita sus disponibilidades. Las primeras, ocasionales, las puede celebrar cualquier párroco en su parroquia. Las segundas por la permanencia en el tiempo de un grupo estable suponen que el párroco, que se puede comprometer, ha de hacerlo con la guía del Obispo.

¿Qué hacer con esas personas?
Cada diócesis opta por una solución distinta. Madrid, Toledo han elegido aprovecharse de sacerdotes de comunidades dedicadas a la celebración por el modo extraordinario. Tienen la ventaja de que esos sacerdotes se prepararon para ello en la lengua latina, en el canto. Otras como Sevilla y Barcelona se lo piden a sacerdotes diocesanos. Antes del Motu Proprio ya en diócesis de USA, Francia, y puede que alguna otra nación, eligieron erigir parroquias personales que, ahora vienen recogidas en el documento papal en su artículo 10 que reza: “El ordinario del lugar, si lo considera oportuno, puede erigir una parroquia personal según la norma del canon 518 para las celebraciones con la forma antigua del rito romano, o nombrar un capellán, observadas las normas del derecho”. Tal vez se vaya imponiendo porque si se reclaman, también, la administración de los demás sacramentos conviene que haya alguien fijo al servicio de estos fieles.

¿Ha habido reacciones en contra del documento papal?
Muy pocas. Bastante tenemos con un mundo secularizado, relativista, alejado de la Iglesia para entretenernos en discusiones que no llevan a ningún lado. Como afirma San Pablo “en todo caridad”. En la Iglesia no caben gritos revolucionarios como aquél de “Viva la libertad, pero muera el que no piense como yo”. Pensemos en una diócesis, como la nuestra, de un millón de habitantes en la que no participan de la Santa Misa novecientos mil. ¿Quien osa atacar a 300 o 500 fieles porque prefieren asistir a una Santa Misa del mismo rito, aunque de otro modo?

Y los obispos, ¿qué piensan sobre esta iniciativa papal?
Son ya alrededor de 500 los que han celebrado el rito extraordinario con motivo de ordenaciones sacerdotales o, simplemente, por ser invitados a hacerlo. Al principio del mes de julio la celebró el Cardenal Cañizares, Primado de España al ordenar sacerdotes. En septiembre presidió otra el arzobispo de Barcelona Martínez Sistach con motivo de la profesión perpetua de 23 monjas del “Oasis de Jesús Sacerdote”, de cuya Congregación soy asesor jurídico ante Roma, y que han sido acogidas de forma permanente a este modo de celebrar el rito latino. Yo estuve presente en las dos ocasiones y en otras con Cardenales, ayudé en Misa al Cardenal Medina Estévez, Camarlengo que anunció el Habemus Papam en la elección de Benedicto XVI, y al Cardenal Stikler fautor del Código de Derecho Canónico y a obispos extranjeros y tan felices. No hubo ningún trauma.

Pero puede haber sacerdotes y fieles que no estén de acuerdo porque piensen que esto traerá divisiones.
El Papa les responde que no sucederá así y la experiencia en bastantes diócesis lo avala. Las divisiones se han producido por la desobediencia a la hora de celebrar el modo ordinario. Algunos han hecho mal uso de la libertad, así lo denuncia el Papa en la carta a los Obispos, adjunta al Motu Proprio: “Esto sucedió sobre todo porque en muchos lugares no se celebraba de una manera fiel a las prescripciones del nuevo Misal, sino que éste llegó a entenderse como una autorización e incluso como una obligación a la creatividad, lo cual llevó a menudo a deformaciones de la Liturgia al límite de lo soportable. Hablo por experiencia porque he vivido también yo aquel periodo con todas sus expectativas y confusiones. Y he visto hasta qué punto han sido profundamente heridas por las deformaciones arbitrarias de la Liturgia personas que estaban totalmente radicadas en la fe de la Iglesia”.

¿Esto explica el movimiento del Arzobispo Lefebvre?
En parte sí, pero no en su totalidad. Sus miembros enarbolan otras posiciones doctrinales que no son del tema.

Pero el documento Papal, ¿no va dirigido a ellos?
No. Va dirigido a toda la Iglesia, incluidos ellos. La carta a los Obispos habla de muchos que deseaban la ciudadanía en la Iglesia del Misal anterior sin estar adscritos a este movimiento.

Entonces, ¿nada de divisiones y enfrentamiento?
Nada de nada. Y menos en Canarias que estamos acostumbrados a convivir y que somos crisol de todos los pueblos de España, del resto de Europa y de América. Bienvenida sea la decisión papal que sólo nos ayudará a disfrutar de otro tesoro secular que enriquezca nuestro acervo religioso y cultural.

Para terminar, ha dicho o he entendido que ha celebrado en distintos lugares de España y extranjero ¿de donde le viene a usted el saber celebrar el modo extraordinario, teniendo en cuenta que toda su formación ha sido en el modo ordinario?
De mi estancia en Roma. Siempre me ha gustado investigar los distintos modos de celebrar. Mi tesina en la Universidad Gregoriana fue sobre el Código de Derecho Oriental y las cinco familias litúrgicas que incluyen 21 ritos. En la Ciudad Eterna tuve la oportunidad de cenar con el Cardenal Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI. Él con sus consejos me animó, por el interés que yo tenía, en trabajar por la unidad y la reconciliación en el seno de la Iglesia y, en concreto, a ayudar a los fieles que deseaban participar del hoy denominado modo extraordinario de celebrar el único rito latino.

Gracias a nuestro buen amigo que nos ha facilitado esta muy interesante entrevista.

Septiembre 14, 2007

Gracias Santo Padre

No tengo disponibilidad de tiempo para escribir más. Gracias a Dios estoy en los detalles de la celebración de la entrada en vigor del Motu Proprio que tendremos en Monterrey.

Perno no quiero pasar sin dejar la huella en esta bitácora de nuestro agradecimiento.

Gracias Benedito XVI

Gracias Card. Castrillón

Gracias a todos los que han trabajado estos 37 años.

Hoy es el día.