Tanto la Conferencia Episcopal Alemana como el superior del distrito alemán de la FSSPX fijan públicamente sus posturas sobre el acercamiento de la Santa Sede con la FSSPX. Realmente son tiempos interesantes.
Declaración de los obispos de Alemania sobre el actual camino de la Iglesia Católica
Hamburgo, 5 de Marzo de 2009
El levantamiento de la excomunión de los cuatro obispos de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X después de veinte años ha dado lugar a mucha discusión en Alemania y en todo el mundo, tanto dentro como fuera de la Iglesia y fue discutido en detalle durante la Asamblea General de la primavera de 2009. Hemos llegado a una reiterada opinión, a la cual le damos particular importancia.
1. La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X se ha apartado de la Iglesia Católica. A los obispos y sacerdotes, aún después de levantada la excomunión de los obispos no les está permitido celebrar la Santa Misa u otors sacramentos. De manera especial, las ordenaciones de sacerdotes anunciadas para este año violan el órden y la ley de la Iglesia. Pediremos a la Sede Apostólica una pronta explicación de cuales son las consecuencias para un obispo que proceda con ellas. El responsable en la Curia debe hacer rapidas mejoras en la coordinación y en la comunicación con las conferencias episcopales. Esto es especialmente cierto para situaciones de conflicto.
2. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X no está entonces en comunión con la Iglesia Católica, porque esta fuera de la tradición de la Iglesia y en rompió la unidad con el Papa. Corresponde a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X superar el cisma por medio de un proceso de reintegración y aceptación de unidad con el Papa y la doctrina de la Iglesia. El Santo Padre Papa Benedicto XVI al levantar la excomunión de los obispos les extendió su mano como gesto de acomodación. Es responsabilidad de la Sede Apostólica determinar si la Fraternidad Sacerdotal San Pío X está preparada para afirmar y adoptar claramente las convicciones religiosas de toda la Iglesia y especialmente la enseñanza de los Papas y los concilios. Los documentos del Concilio Vaticano Segundo pertenecen a la tradición Católica y no pueden ser anulados, ni menos los textos sobre la libertad religiosa y las relaciones con las religiones no Cristianas, sobre el ecumenismo y sobre la Iglesia en el Mundo Actual y los pronunciamientos sobre la colegialidad de los obispos en su relación con la autoridad papal.
3. En dicho contexto lamentamos, que haya nacido la incertidumbre acerca del camino de la Iglesia. Hemos experimentado esto en las conversaciones y en las comunicaciones. Muchos obispos ya han dado clarificaciones en una etapa mas temprana. Las condiciones teológicas y pastorales especialmente del Concilio Vaticano Segundo son el obvio fundamento de nuestros esfuerzos para renovar espiritualmente la Iglesia en Alemania y dar respuestas de fe sobre aspectos religiosos de nuestro tiempo, nueva fuerza de palabra y de obra. Esperamos que en las pasadas semanas un nuevo interés en las dinámicas y en las orientaciones del Concilio Vaticano Segundo hayan sido despertadas. Esta es una oportunidad que queremos utilizar.
4. Especialmente deprimente es la negación del Holocausto de un obispo de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y las correspondientes corrientes antisemíticas en la Fraternidad Sacerdotal. Falta todavía un serio distanciamiento de la parte interesada de tales actitudes inaceptables, como la Sede Apostólica misma ha llamado en una etapa anterior. El Papa Benedicto XVI en varias ocasiones ha claramente afirmado que la Iglesia Católica rechaza el actitudes antisemíticas y antijudías. Nos complace que el Santo Padre en las pasadas semanas haya podido continuar el diálogo con prominentes representativos Judíos. En Alemania, varias importantes reuniones con representantes Judíos tuvieron lugar, en las cuales hubo oportunidad de hablar abiertamente de temores y miedos y de profundizar en el compromiso mutuo. Estamos agradecidos por ello y llevamos adelante esos esfuerzos.
5. Infortunadamente, comentarios sobre los presentes eventos también fueron hechos en recientes semanas, los cuales representaron el contexto en una forma parcial y polémica. Aún dentro d ela Iglesia, hubo voces y actividades sin caridad, extremadamente parcializadas o incluso degradantes, y han dañado la unidad. Deploramos este estilo de tratar con el otro. Sobre todo, rechazamos cualquier intento de poner duda sobre la reputación y la integridad del Papa, de negar la constitución de la Iglesia Católica y de trabajar divisivamente.
Si la Fraternidad Sacerdotal San Pío X está en plena comunión con la Iglesia Católica no ha sido aún clarificado. Parece que mucho habla en contra de ello ahora. Pero no es esta la cuestión sobre la cual predominantemente actuamos, sino la preocupación por el fortalecimiento y la renovación de la vida eclesiástica y dar testimonio de su sustancial, multifacético servicio. En este esfuerzo, trabajamos con los sacerdotes y diáconos, con el equipo en servicio de la Iglesia y con todo los creyentes, que en muchas maneras proporcionan su fortaleza y su habilidad para actuar. La Iglesia vive de la asociación de la vocación y el compromiso correspondientes a la misión dada por el Señor Resucitado. Confiados a Él con una voz, pedimos su bendición.
(Trad. Secretum Meum Mihi)
Respuesta del distrito alemán de la FSSPX
En la celebración de la Asamblea General de los obispos alemanes se ha abordado en detalle la relación con la SSPX. Quisiera como Superior de Distrito en Alemania afirmar:
1 La SSPX no rechaza la totalidad del Concilio. El Arzobispo Lefebvre sí participó en el Concilio, estuvo en la preparación las comisiones y aprobó la mayoría de de los documentos.
2 La Conferencia Episcopal Alemana hace una condición de la plena aprobación del Concilio, incluido lo polémico y ambiguo. Que no significa otra cosa que poner fin al diálogo antes de que se inicie. Vemos que los obispos alemanes no quieren discutir los puntos controvertidos del Concilio, pero que desean construir zonas tabú.
3 Los obispos alemanes no se comportan en un espíritu de fraternidad. En lugar de diálogo y de conversaciones para una solución pacífica, de manera constructiva, actúan contra la señal que fue dada por Roma por la retirada del decreto de excomunión, y rechazan cada oferta de diálogo de la SSPX.
4 Los obispos están obligados por el octavo mandamiento, que dice: “No dar falso testimonio.” Por consiguiente, instamos a la Conferencia Episcopal a hacerse cargo de la acusación de difamación antisemita o sentimientos anti-judíos en la SSPX. En el affaire Williamson, los Superiores de la SSPX han reaccionado inmediatamente. El Distrito alemán se ha declarado inmediatamente después de la publicación de las incalificables declaraciones, clara e inequívoca condenando cualquier tipo de trivialización de los crímenes nazis, y pidió disculpas a aquellos que fueron heridos por las declaraciones. Nos gustaría señalar de nuevo que el padre del Arzobispo Lefebvre perdió la vida en el campo de concentración de Sonnenburg.
5 Los obispos hacen un llamado a la SSPX a reconocer la autoridad del Papa, aunque el SSPX nunca pone en duda esta autoridad. Esto demuestra que los obispos no han realizado nunca una reflexión seria de las posiciones de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X.
6 La SSPX, por el contrario, detecta en el seno del Episcopado alemán un sutil rechazo de una autoridad papal. La actitud con respecto a los decretos papales de los últimos tiempos, en este contexto, es relevante:
a. El deseo del Papa de traducir correctamente las erróneamente traducidas palabras de la consagración, fue ignorado por los obispos alemanes.
b. El motu proprio, por la liberación de la Misa antigua es aplicado por algunos obispos de manera tan restrictiva, que casi sigue siendo ineficaz.
c. La oración de Viernes Santo del Papa también se toma erróneamente por algunos teólogos en Alemania como antisemita.
d. La clara posición del Papa sobre el entendimiento eclesiástico con las comunidades protestantes fue en Alemania abrumadoramente malinterpretado.
e. Pese a los repetidos llamamientos, los obispos alemanes no retiran la Declaración Königstein, lo que hace inefectiva la encíclica “Humanae Vitae” del Papa Pulo VI.
f. Por último, la declaración “Dominus Iesus” fue muy criticada por los teólogos alemanes, porque sólo habla del único camino de acceso a la salvación ofrecido por la Iglesia.
7. Teniendo en cuenta estos hechos, vemos que algunos obispos rechazan el camino de claridad y reconciliación establecido por el Papa. Aparentemente quieren la eliminación completa de todas las actitudes conservadoras dentro de la iglesia. Esta oposición al Papa se encuentra actualmente (todavía) implícita, pero ha estado durante mucho tiempo subliminalmente presente en muchas expresiones.
8. Ante esta situación, damos las gracias al Santo Padre por su paternal respuesta.
Haremos todo lo posible de nuestra parte, para formular las posiciones de la SSPX
- que no son suyas, sino del Magisterio de la Iglesia - en una comprensible, desinteresada y amorosa vía para que un debate fructífero con todos los católicos de buena fe sea posible.
Nos complace que ahora exista una base para el discurso teológico.
9 En nuestro deseo de expresar el servicio de amor a la eterna y verdadera Roma, la SSPX desea especialmente rechazar las insostenibles acusaciones de ordenaciones ilícitas.
Estas ordenaciones previstas nunca fueron prohibidas, como se ha confirmado en conversaciones personales en Roma. Aquí los obispos entran en evidente contradicción: destacan que todavía no hay unidad con la SSPX, mientras que al mismo tiempo desean dar lugar a la prohibición de las ordenaciones. Uno sólo puede referirse a lo que incluso el arzobispo Zollitsch en su declaración dijo:
-”Es de la Santa Sede y no las Conferencias Episcopales crear e identificar las condiciones para la plena unidad.”
(Trad ¿? extraido de comentarios en el blog)