(SIAME) El Cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, es plenamente conciente de la misión que el Señor le ha confiado: apacentar al rebaño y procurar el bien de sus fieles, y el bien de las personas no sólo concierne a su salud espiritual sino también a su integridad corporal, por ello, profundamente, preocupado y entristecido por las victimas que ha provocado la epidemia de influenza porcina que azota a la ciudad de México y a diversas entidades del país, y en solidaridad responsable con las autoridades federales y locales, ha tomado la grave decisión de pedir a todos los sacerdotes -que prestan su ministerio en esta Iglesia Particular- con carácter de obligatorio, la suspensión de la Celebración Eucarística de este tercer domingo de Pascua de Resurrección en todas las parroquias, rectorías y templos de la Arquidiócesis de México, cuyo territorio comprende la demarcación política del Distrito Federal.
La nota anterior viene a sumplantar el comunicado del día de ayer donde se informaba lo siguiente:
COMUNICADO DE PRENSA
sábado, 25 de abril de 2009INSTRUCCIONES PARA LA MISA DOMINICAL ANTE LA EMERGENCIA DE LA INFLUENZA.
Por el momento, y salvo que las autoridades sanitarias recomienden lo contrario, l a Arquidiócesis Primada de México anuncia que no se suspenderán Mi sas dominicales del día de mañana, 26 de abril, sin embargo, se les suplica a los señores párrocos, administradores parroquiales y fieles cristianos tomar las siguientes medidas de protección para la salud:
A los sacerdotes se les pide:
1. Abstenerse de celebrar públicamente la Santa Misa si alguno de ellos presenta el más leve indicio de la enfermedad.
2. Si su templo tiene atrio o un espacio al aire libre, lo debe acondicionar a fin de que ahí se lleve a cabo la Celebración Eucarística. Si no existe esta posibilidad, se debe mantener ventilado el templo abriendo puertas y ventanas.
3. Deben procurar abreviar al máximo el tiempo de la celebración a fin de que las personas no permanezcan mucho tiempo juntas en un lugar cerrado. Dejamos a su criterio la omisión de los cantos, procesión de ofrendas y otro tipo de actividades que alarguen la celebración.
4. A fin de abreviar la Misa se les recomienda, que la homilía no rebase los 5 min.
5. Que la colecta sea al final de la Misa para evitar que la gente maneje dinero y se contamine las manos antes de recibir la Comunión.
6. Se debe pedir a la comunidad que se omita el gesto físico –saludo de mano, abrazo o beso- del rito de la paz.
7. Que quien distribuya la Comunión se purifique los dedos con agua y jabón o mediante el uso de un gel antibacterial. Al momento de dar la Sagrada Comunión es preferible omitir la fórmula: “el Cuerpo de Cristo”, a fin de evitar cualquier emisión involuntaria de saliva, o en su defecto usar en ese momento un cubre-boca.
8. Así mismo, se les debe pedir a las personas que reciban con toda reverencia la Comunión en la mano y no en la boca.
9. Al finalizar la Santa Misa sería recomendable que den a conocer a la población las medidas que recomiendan las autoridades sanitarias a fin de que los fieles tomen conciencia de la responsabilidad que tienen de cuidar su propia salud y la de los demás.
10. Informar a los fieles que los dispensarios parroquiales se mantendrán en alerta a fin de atender las necesidades de la comunidad.
11. Si durante la Celebración se realiza el sacramento de la Confesión el sacerdote tiene la obligación de usar el cubre boca.
12. Se debe recomendar a los fieles que oren intensamente a fin de pedir la intercesión maternal de la Santísima Virgen de Guadalupe pidiendo su auxilio y protección en esta emergencia y recordando como en otras ocasiones, de forma milagrosa, la Virgen ha librado a la ciudad de graves calamidades.
A los fieles se les pide:
1. Ante la sospecha o presencia de un cuadro respiratorio se les suplica abstenerse de asistir a la Celebración Eucarística. Se les recuerda que todo enfermo está exento de cumplir el precepto dominical y tiene la obligación moral de no colocarse en situación de contagiar a otros. Se les recomienda permanecer en casa.
2. Pueden seguir la Misa presidida por el Sr. cardenal que será transmitida vía radiofónica a las 12 hrs. a través de la frecuencia 10.30 de AM. Quienes tienen televisión de paga pueden así mismo seguirla por los canales católicos El Sembrador o Mariavisión.
Se les recomienda estar atentos para saber si se contará con el apoyo de algún canal de televisión abierta para transmitir la Santa Misa.
3. Se recomienda acudir al templo con las debidas medidas de prevención difundidas algunas por la Secretaría de Salud como cubrir la nariz y boca.
4. Es preferible evitar llevar a los niños y a los ancianos a la Santa Misa por tratarse de las personas más vulnerables.
5. Durante el rito de la paz deben abstenerse da darse la mano, abrazarse o dar el beso ritual.
6. La recepción de la Sagrada Comunión se hará con toda reverencia directamente en la mano y no en la boca como generalmente se acostumbra.
7. Si algún fiel se acerca al sacramento de la Confesión deberá usar cubre boca.
8. Se les pide estar constantemente al pendiente de la información que van dando las autoridades competentes a fin de ser responsables de la propia salud y la de los demás.
9. Evitar la convivencia tanto antes como después de la celebración suspendiendo cualquier actividad de índole formativa o pastoral.
10. Participar intensamente en la campaña de oración que se está llevando a cabo para pedir a la Santísima Virgen de Guadalupe su protección a fin de que nos auxilie en esta emergencia.
Sobre la comunión en la mano, por supuesto que es una práctica indeseable, sobre todo porque en situaciones normales esta representa una disminución en la reverencia debida al Santísimo Sacramento, sin embargo, antes de ver esta petición del Sr. Cardenal como un gesto de relajamiento litúrgico, hay que considerar la extremadamente inusual situación de emergencia, aun en exposiciones mínimas de riesgo se puede estar decidiendo sobre aspectos de vida o muerte para los feligreses. En la Iglesia siempre ha habido dispensas para situaciones extraordinarias, tanto en guerras como en epidemias, por lo que la caridad cristiana nos pide cabida antes de que juzguemos con demasiada dureza.
La decisión de suspender el culto conyeva una responsabilidad altísima que su Excelencia ha tomado sobre sus hombros, evidentemente como última opción y muy a su pesar, también es muy necesario rezar por él y por toda la gente de la ciudad y el estado de México, así como de los otros estados donde se está propagando la epidemia.




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