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	<title>Comentarios en: Carta de Apoyo a Benedicto XVI</title>
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		<title>Por: CARLA</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11734</link>
		<dc:creator>CARLA</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Apr 2010 15:44:24 +0000</pubDate>
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		<description>Fuerza, apoyo y mi cariño mas grande al Santo Padre Benedicto XVI! Le expreso mi agradecimiento por este pontificado perfecto que esta realizando y frente a las &quot;habladuras del momento&quot; creo que esta perfecta la actitud seria que esta tomando, y decirle que la gente que lo quiere bien y lo sigue, no cree ni creyo jamas, en las calumnias actuales, que solo buscan ensuciarlo a el como Papa, cosa que jamas lograran y a la Iglesia como institucion, la cual el ama y cuida tanto.
Gracias Santo Padre por representarnos y por tu miselicordia e inteligencia que no tienen limites!

Felices Pascuas a todos!!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Fuerza, apoyo y mi cariño mas grande al Santo Padre Benedicto XVI! Le expreso mi agradecimiento por este pontificado perfecto que esta realizando y frente a las &#8220;habladuras del momento&#8221; creo que esta perfecta la actitud seria que esta tomando, y decirle que la gente que lo quiere bien y lo sigue, no cree ni creyo jamas, en las calumnias actuales, que solo buscan ensuciarlo a el como Papa, cosa que jamas lograran y a la Iglesia como institucion, la cual el ama y cuida tanto.<br />
Gracias Santo Padre por representarnos y por tu miselicordia e inteligencia que no tienen limites!</p>
<p>Felices Pascuas a todos!!</p>
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		<title>Por: Jefferson Nóbrega</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11523</link>
		<dc:creator>Jefferson Nóbrega</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Oct 2009 02:08:47 +0000</pubDate>
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		<description>Caríssimos,

Gostaria de parabenizá-los pelo blog!

Rezemos pelo sumo pontíficie!

Pax et bonvs.

Jefferson Nóbrega
Brasil
http://praelio.blogspot.com/</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Caríssimos,</p>
<p>Gostaria de parabenizá-los pelo blog!</p>
<p>Rezemos pelo sumo pontíficie!</p>
<p>Pax et bonvs.</p>
<p>Jefferson Nóbrega<br />
Brasil<br />
<a href="http://praelio.blogspot.com/" rel="nofollow">http://praelio.blogspot.com/</a></p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Abel</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11510</link>
		<dc:creator>Abel</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2009 20:15:12 +0000</pubDate>
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		<description>Un nuevo libro, en el camino de convertirse en una bomba, acaba de ser publicado sin mucho aviso.  Obispo Mario Oliveri, Obispo de Albenga y Imperia (un amigo de los tradicionalistas) escribió el delantero, mientras que el Secretario de la Congregación del Culto Divino, monseñor Albert Malcolm Ranjith, hizo la introducción.  El autor, de 85-años, mons. Brunero Gherardini, es considerado el último gran teólogo de la escuela romana.  El libro, el Concilio Vaticano II: Un debate Abierto, fue publicado por Casa Editrice Mariana, que está conectado con los Franciscanos de la Inmaculada, un rápido crecimiento y altamente estimado orden religioso de ambos ritos, en Italia. El libro, a punto de publicarse También en Inglés, presuntamente llegó a el escritorio del Papa. Las primeras páginas son un análisis del valor real del Concilio Vaticano II, de lo que dijo el Consejo de sí mismo, y afirma que el Consejo nunca reclamaba para sí la infalibilidad de que gozan anteriores concilios ecuménicos.  Los documentos del Concilio Vaticano II, no pueden considerarse absolutamente dogmáticos, ya que carecen de la debida forma a una definición dogmática.  &quot;No hay error sobre el carácter pastoral del Concilio&quot;, escribe Gherardini, &quot;Esa fue la intencion.&quot; De ello se deduce que todas sus enseñanzas no pueden considerarse infalibles y vinculante.  Esto es verdad sobre el ecumenismo, la colegialidad, la libertad religiosa y la compleja cuestión de substiti in.
      Hasta el punto es la descripción del clima en las postrimerías del Consejo, cuando el modernismo ya se respiraba en todas partes y la conciencia sería sacada de la influencia de la Santa Sede, de la filosofía, la teología escolástica, de &quot;Denzinger,&quot; y de la historia misma. 
 La peor contaminación, de acuerdo con Gherardini, vino del ecumenismo de que fue &quot;equivocado, en busca de lo que une, en lugar de lo que los divide ... Entramos en un nuevo espíritu de adaptación de la conciliación, la renuncia, cuidadoso de las condiciones previas de otras personas, casi como si cree que, tal vez sin admitirlo, que la verdad estaba en el otro lado.  En caso de que alguien me pregunta si el modernismo era en última instancia, deja en la trama misma de los documentos del Consejo a tal punto que los Padres se fueron infectados por ella, mi respuesta sería sí y no. 
 No, porque el espíritu sobrenatural no es del todo ausente del Concilio gracias a su profesión abierta de la fe en la Trinidad, la Encarnación, la redención universal de la Palabra, junto con su profunda convicción acerca de la vocación universal a la santidad, de su aceptación y la fe en el efecto santificante de los sacramentos, su relación particularmente alta de la función litúrgica y la adoración eucarística, la santificación de la Iglesia y una devoción alimentada teológicamente a María.  Mi respuesta es sí, porque las ideas modernistas todavía se pueden encontrar en varios documentos del Consejo, especialmente en la Gaudium et Spes, y aun destacando algunos padres conciliares se mostraban simpatizantes a los modernistas viejos y nuevos.  Ellos querían tener una iglesia en una peregrinación hacia la Verdad, como cualquier otro peregrino, un amigo y aliado de todos los investigadores de otros, apoyando incluso en el campo de los estudios sagrados, la misma metodología crítica aplicables a todas las otras ciencias.  En resumen, su iglesia iba a ser una especie de laboratorio de investigación en lugar de un dispensador de verdades desde lo mas alto &quot;. 
 El libro termina pidiendo al Santo Padre para &quot;aclarar definitivamente todos los aspectos y contenidos del último Consejo.  Tal reparare omnia (reparación de todo) se podría lograr a través de un documento papal grande, que pasaría a la historia como un signo y un testimonio del vigilante y responsable ejercicio de su ministerio y el Sucesor de Pedro &quot;. 

De la revista &quot;Latin Mass Magazine&quot;, traduccion usando Google.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Un nuevo libro, en el camino de convertirse en una bomba, acaba de ser publicado sin mucho aviso.  Obispo Mario Oliveri, Obispo de Albenga y Imperia (un amigo de los tradicionalistas) escribió el delantero, mientras que el Secretario de la Congregación del Culto Divino, monseñor Albert Malcolm Ranjith, hizo la introducción.  El autor, de 85-años, mons. Brunero Gherardini, es considerado el último gran teólogo de la escuela romana.  El libro, el Concilio Vaticano II: Un debate Abierto, fue publicado por Casa Editrice Mariana, que está conectado con los Franciscanos de la Inmaculada, un rápido crecimiento y altamente estimado orden religioso de ambos ritos, en Italia. El libro, a punto de publicarse También en Inglés, presuntamente llegó a el escritorio del Papa. Las primeras páginas son un análisis del valor real del Concilio Vaticano II, de lo que dijo el Consejo de sí mismo, y afirma que el Consejo nunca reclamaba para sí la infalibilidad de que gozan anteriores concilios ecuménicos.  Los documentos del Concilio Vaticano II, no pueden considerarse absolutamente dogmáticos, ya que carecen de la debida forma a una definición dogmática.  &#8220;No hay error sobre el carácter pastoral del Concilio&#8221;, escribe Gherardini, &#8220;Esa fue la intencion.&#8221; De ello se deduce que todas sus enseñanzas no pueden considerarse infalibles y vinculante.  Esto es verdad sobre el ecumenismo, la colegialidad, la libertad religiosa y la compleja cuestión de substiti in.<br />
      Hasta el punto es la descripción del clima en las postrimerías del Consejo, cuando el modernismo ya se respiraba en todas partes y la conciencia sería sacada de la influencia de la Santa Sede, de la filosofía, la teología escolástica, de &#8220;Denzinger,&#8221; y de la historia misma.<br />
 La peor contaminación, de acuerdo con Gherardini, vino del ecumenismo de que fue &#8220;equivocado, en busca de lo que une, en lugar de lo que los divide &#8230; Entramos en un nuevo espíritu de adaptación de la conciliación, la renuncia, cuidadoso de las condiciones previas de otras personas, casi como si cree que, tal vez sin admitirlo, que la verdad estaba en el otro lado.  En caso de que alguien me pregunta si el modernismo era en última instancia, deja en la trama misma de los documentos del Consejo a tal punto que los Padres se fueron infectados por ella, mi respuesta sería sí y no.<br />
 No, porque el espíritu sobrenatural no es del todo ausente del Concilio gracias a su profesión abierta de la fe en la Trinidad, la Encarnación, la redención universal de la Palabra, junto con su profunda convicción acerca de la vocación universal a la santidad, de su aceptación y la fe en el efecto santificante de los sacramentos, su relación particularmente alta de la función litúrgica y la adoración eucarística, la santificación de la Iglesia y una devoción alimentada teológicamente a María.  Mi respuesta es sí, porque las ideas modernistas todavía se pueden encontrar en varios documentos del Consejo, especialmente en la Gaudium et Spes, y aun destacando algunos padres conciliares se mostraban simpatizantes a los modernistas viejos y nuevos.  Ellos querían tener una iglesia en una peregrinación hacia la Verdad, como cualquier otro peregrino, un amigo y aliado de todos los investigadores de otros, apoyando incluso en el campo de los estudios sagrados, la misma metodología crítica aplicables a todas las otras ciencias.  En resumen, su iglesia iba a ser una especie de laboratorio de investigación en lugar de un dispensador de verdades desde lo mas alto &#8220;.<br />
 El libro termina pidiendo al Santo Padre para &#8220;aclarar definitivamente todos los aspectos y contenidos del último Consejo.  Tal reparare omnia (reparación de todo) se podría lograr a través de un documento papal grande, que pasaría a la historia como un signo y un testimonio del vigilante y responsable ejercicio de su ministerio y el Sucesor de Pedro &#8220;. </p>
<p>De la revista &#8220;Latin Mass Magazine&#8221;, traduccion usando Google.</p>
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		<title>Por: Galadriel</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11509</link>
		<dc:creator>Galadriel</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2009 16:28:06 +0000</pubDate>
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		<description>quien es &quot;el papa&quot;? un humano como todos, con errores y aciertos, dejen de glorificarlo tanto por favor!

y lei en uno de los post que &quot;oran para que los paganos herejes y no creyentes se conviertan&quot; ... un favor... dejen de hacerlo ya que nosotros no lo hemos pedido, ustedes sigan disfrutando de su religion y dejennos a nosotros en la nuestra, que no vamos a evangelizarlos en nuestra fe verdad?

el vaticano es un batidillo, un mugrero de intrigas... Dios estara avergonzado de ser representado en esta tierra por gente tan sucia y mala!! mejor oren por que su iglesia se purifique y regrese al viejo sendero que Jesus adoctrino.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>quien es &#8220;el papa&#8221;? un humano como todos, con errores y aciertos, dejen de glorificarlo tanto por favor!</p>
<p>y lei en uno de los post que &#8220;oran para que los paganos herejes y no creyentes se conviertan&#8221; &#8230; un favor&#8230; dejen de hacerlo ya que nosotros no lo hemos pedido, ustedes sigan disfrutando de su religion y dejennos a nosotros en la nuestra, que no vamos a evangelizarlos en nuestra fe verdad?</p>
<p>el vaticano es un batidillo, un mugrero de intrigas&#8230; Dios estara avergonzado de ser representado en esta tierra por gente tan sucia y mala!! mejor oren por que su iglesia se purifique y regrese al viejo sendero que Jesus adoctrino.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: grecomelkitas católicos</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11445</link>
		<dc:creator>grecomelkitas católicos</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 May 2009 02:50:58 +0000</pubDate>
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		<description>Nunca había estado tan cerca de un Papa. Ayer, en la catedral greco-católica de Amman, tuve la suerte de estar a medio metro. Estuve tentado de tocarle la capa pluvial con la que iba revestido, pero no me atreví. La gente a mi lado chillaba eufórica. Y a mí no me salían las palabras. Simplemente, le quedé mirando. Supongo que con cara de tonto. Pero sentí un subidón de emoción. Casi podía rozar a Pedro, que se paró a acariciar a un obispo en silla de ruedas. Me pareció tan frágil…Con su sonrisa sempiterna y su dulce voz. Mientras, los guardaespaldas se empleaban a fondo para contener a la gente, que quería tocar al Papa Benedicto XVI. 

De hecho, mucha gente tocaba su capa (hace pensar en el episodio evangélico, en el que Jesús, metido entre la multitud, pregunta quién le ha tocado), para después besarse la mano y santiguarse. Tocar a Pedro, besar a Pedro. Porque, aquí, la gente adora a Pedro. Lo decía, emocionado, en medio de las vísperas, el patriarca armenio: “Santidad, le queremos”. 

No sabría calcular cuanto tiempo estuve a medio metro de Su Santidad. Quizás una docena de segundos. Porque los guardaespaldas se lo llevaron casi en volandas. De cerca, el Papa es menudo, muy poca cosa y transmite una sensación de dulzura inmensa y de fragilidad suma. Pero, al mismo tiempo, de fortaleza. Uno ve en él al icono. Está más delgado de lo que aparenta por la tele. Y en su cara, hay manchas de vejez. Sobre todo, una, grande, en el pómulo izquierdo. El recuerdo de haber estado a su lado lo conservaré siempre. Se siente algo muy especial allá dentro. 

Además, previamente, tuve la suerte de estar durante toda la ceremonia a menos de cuatro metros. Y la ceremonia fue larga. Duró más de dos horas. Y ese privilegio se lo debo al padre Carlos Khalil, el párroco católico de Nuestra Señora de Nazaret de Amman y presidente de Mensajeros de la Paz en Jordania. Un cura que aquí, lo puede todo y lo controla todo. Sólo él pudo colocarme allí, en tercera fila. En primera, los cardenales de la zona: Delly de Irak, Sfeir de Beirut. Y los Patriarcas de todos los ritos. Que son muchos. En segunda fila, más patriarcas, el custodio de Tierra Santa y el ministro general de los franciscanos, padre Carballo. Y justo por detrás del franciscano, me colocó el Padre Carlos. Un sitio de privilegio, que siempre le agradeceré. Era el único periodista entre tantos clérigos de alto rango. Con mi cuaderno azul y mi cámara de fotos. Sin perder detalle, apuntándolo todo y observando de cerca los preparativos y el desarrollo de una ceremonia de estas características. Vísperas con el Papa. 

Tanquetas y soldados con ametralladoras 

Las medidas de seguridad son ostensibles. Tanquetas con ametralladoras en las encrucijadas, soldados cada cien metros, policía secreta con pinganillos, policías con chalecos antibalas apostados en todos los tejados que rodean a la catedral greco-católica de Amman. Boinas verdes y boinas moradas con pistolas al cinto, ametralladoras en bandolera y chalecos antibala. Quise hacer una foto a una tanqueta y me saltaron encima. Sin consecuencias, porque los paró el Padre Carlos. 

Y muchos controles, antes de llegar al templo. Por lo menos, seis. Y minuciosos. Aquí, no se andan con chiquitas. Pero el Padre Carlos es una autoridad y le conoce todo el mundo. Un perfecto salvoconducto. 

En el recorrido, una ciudad que no huele a pobre. Casas de cuatro o cinco alturas bien hechas, aceras preparadas y muchos árboles: cipreses, palmeras y olivos por todas partes. No parece una ciudad pobre, aunque todavía no he visitado los barrios más periféricos. Más aún, una ciudad en pleno crecimiento. Con grandes avenidas, imponentes rascacielos, exquisitos hoteles y grúas. Grúas por todas partes, signo inequívoco de despegue económico. 

De mano del Padre Carlos llegué a la catedral con bastante antelación. Casi dos horas. Para ver las entretelas. La catedral ya está llena y adornada con banderas. Es un templo pequeño y moderno. Los grecocatólicos son aquí unos 20.000. Aparte de los simples fieles, todo tipo de hábitos de monjas. Entre los frailes, predomina el negro, pero también luce el marrón de los franciscanos. El coro se prepara y calienta motores con bellas canciones bizantinas, que, más tarde, nos brindarán en todo su esplendor. Que no es poco. 

Entra Marini, el ceremoniero del Papa. Acompañado de sus otros dos compañeros, cuyos nombres no conozco: uno calvo y el otro, de pelo blanco y rizado. Marini es todavía más delgado de lo que parece en la tele. Entre los tres lo preparan y lo supervisan todo, con la anuencia de los grecocatólicos, que para eso están en su catedral. Colocan una y otra vez el micro. Marini, para probar la altura, se sienta incluso en el trono del Papa, de madera labrada. Todo supervisado, mira el reloj. El Papa se retrasa. Tenía que entrar en el templo a las cinco y son ya las cinco y veinte. 

Los patriarcas y los arzobispos aprovechan para hacer fotos. El arzobispo de Alepo, monseñor Sadahh, posa con el cardenal Sfeir. Otros, echan cabezadas. Es la hora propicia, arrullados por la música de fondo de la preciosa salmodia bizantina. 

Por fin, tras una larga espera, llega el Papa. Y se arma un gran revuelo, con vivas y aplausos apasionados. Es el delirio. Muchos gritos e, incluso, silbidos. El Papa saluda y camina con su paso menudo. Se le nota más cansado que esta mañana en el Monte Nebo. Pero, a lo largo de la emotiva ceremonia, se va recuperando. Ganado por la emoción y por el caudal de cariño que esta gente le muestra abierta y sencillamente. Con la naturalidad de unos hijos con su padre anciano. 

Y comienzan las Vísperas, que van a durar más de dos horas. Vísperas solemnes, pero demasiado largas. ¡Pobre Papa! Debería estar prohibido que las ceremonias y los actos durasen más de una hora. Tan largas son insufribles, sobre todo para un hombre de 82 años. 
El primero en salir al presbiterio es el patriarca armenio. Con un discurso encendido, en el que apostó por “el derecho de los palestinos a tener una patria” y concluyó lanzando vivas emocionados a Su Santidad. Y, sin coartarse en absoluto, le dijo a pleno pulmón: “Santidad, os queremos a rabiar”. Y se echó en los brazos del Papa, que comenzó a emocionarse. 

Siguen las vísperas con las ofrendas: iconos, cálices, mosaicos. Y los himnos. Bellísima salmodia de rito bizantino. A voces. Con toques árabes desgarrados. Y muchas velas. Y el incensario con cascabeles. Himnos a dúo entre un hombre y una mujer. 
Después pasean el leccionario de oro, precedido por la cruz y las velas. La gente, a su paso, lo toca y se santigua. Mientras, los secretas, con sus pinganillos, siguen peinando la catedral. No se les escapa nada. 

En medio de la ceremonia, el discurso del Papa en inglés. No entiendo ni papa. A muchos otros les debe pasar lo mismo, porque desconectan. Son muchos los que, a mi alrededor, dan cabezadas. Atentos, en cambio, al otro lado del presbiterio, el séquito papal: Bertone, Foley, Sandri, Tauran y Kasper. Y el omnipresente secretario papal, que también aquí levante pasiones. 

Aplausos al discurso del Papa y, de nuevo, otra tanda de himnos y cánticos. Son tan bellos como los de antes, pero ya se está haciendo pesada la ceremonia. Que, por fin, concluye. Y de nuevo, es el delirio. Parece que la catedral se va a venir abajo de lo que resuenan los gritos, los vivas y los aplausos. El Papa se levanta de su solio. Y el Padre Carlos me dice que lo siga y me coloca al lado de un obispo con silla de ruedas. Sabía que allí se pararía el Papa. Y así fue. Y, gracias a eso, tuve al Papa al lado. Por unos instantes. Pero me supieron a gloria bendita.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Nunca había estado tan cerca de un Papa. Ayer, en la catedral greco-católica de Amman, tuve la suerte de estar a medio metro. Estuve tentado de tocarle la capa pluvial con la que iba revestido, pero no me atreví. La gente a mi lado chillaba eufórica. Y a mí no me salían las palabras. Simplemente, le quedé mirando. Supongo que con cara de tonto. Pero sentí un subidón de emoción. Casi podía rozar a Pedro, que se paró a acariciar a un obispo en silla de ruedas. Me pareció tan frágil…Con su sonrisa sempiterna y su dulce voz. Mientras, los guardaespaldas se empleaban a fondo para contener a la gente, que quería tocar al Papa Benedicto XVI. </p>
<p>De hecho, mucha gente tocaba su capa (hace pensar en el episodio evangélico, en el que Jesús, metido entre la multitud, pregunta quién le ha tocado), para después besarse la mano y santiguarse. Tocar a Pedro, besar a Pedro. Porque, aquí, la gente adora a Pedro. Lo decía, emocionado, en medio de las vísperas, el patriarca armenio: “Santidad, le queremos”. </p>
<p>No sabría calcular cuanto tiempo estuve a medio metro de Su Santidad. Quizás una docena de segundos. Porque los guardaespaldas se lo llevaron casi en volandas. De cerca, el Papa es menudo, muy poca cosa y transmite una sensación de dulzura inmensa y de fragilidad suma. Pero, al mismo tiempo, de fortaleza. Uno ve en él al icono. Está más delgado de lo que aparenta por la tele. Y en su cara, hay manchas de vejez. Sobre todo, una, grande, en el pómulo izquierdo. El recuerdo de haber estado a su lado lo conservaré siempre. Se siente algo muy especial allá dentro. </p>
<p>Además, previamente, tuve la suerte de estar durante toda la ceremonia a menos de cuatro metros. Y la ceremonia fue larga. Duró más de dos horas. Y ese privilegio se lo debo al padre Carlos Khalil, el párroco católico de Nuestra Señora de Nazaret de Amman y presidente de Mensajeros de la Paz en Jordania. Un cura que aquí, lo puede todo y lo controla todo. Sólo él pudo colocarme allí, en tercera fila. En primera, los cardenales de la zona: Delly de Irak, Sfeir de Beirut. Y los Patriarcas de todos los ritos. Que son muchos. En segunda fila, más patriarcas, el custodio de Tierra Santa y el ministro general de los franciscanos, padre Carballo. Y justo por detrás del franciscano, me colocó el Padre Carlos. Un sitio de privilegio, que siempre le agradeceré. Era el único periodista entre tantos clérigos de alto rango. Con mi cuaderno azul y mi cámara de fotos. Sin perder detalle, apuntándolo todo y observando de cerca los preparativos y el desarrollo de una ceremonia de estas características. Vísperas con el Papa. </p>
<p>Tanquetas y soldados con ametralladoras </p>
<p>Las medidas de seguridad son ostensibles. Tanquetas con ametralladoras en las encrucijadas, soldados cada cien metros, policía secreta con pinganillos, policías con chalecos antibalas apostados en todos los tejados que rodean a la catedral greco-católica de Amman. Boinas verdes y boinas moradas con pistolas al cinto, ametralladoras en bandolera y chalecos antibala. Quise hacer una foto a una tanqueta y me saltaron encima. Sin consecuencias, porque los paró el Padre Carlos. </p>
<p>Y muchos controles, antes de llegar al templo. Por lo menos, seis. Y minuciosos. Aquí, no se andan con chiquitas. Pero el Padre Carlos es una autoridad y le conoce todo el mundo. Un perfecto salvoconducto. </p>
<p>En el recorrido, una ciudad que no huele a pobre. Casas de cuatro o cinco alturas bien hechas, aceras preparadas y muchos árboles: cipreses, palmeras y olivos por todas partes. No parece una ciudad pobre, aunque todavía no he visitado los barrios más periféricos. Más aún, una ciudad en pleno crecimiento. Con grandes avenidas, imponentes rascacielos, exquisitos hoteles y grúas. Grúas por todas partes, signo inequívoco de despegue económico. </p>
<p>De mano del Padre Carlos llegué a la catedral con bastante antelación. Casi dos horas. Para ver las entretelas. La catedral ya está llena y adornada con banderas. Es un templo pequeño y moderno. Los grecocatólicos son aquí unos 20.000. Aparte de los simples fieles, todo tipo de hábitos de monjas. Entre los frailes, predomina el negro, pero también luce el marrón de los franciscanos. El coro se prepara y calienta motores con bellas canciones bizantinas, que, más tarde, nos brindarán en todo su esplendor. Que no es poco. </p>
<p>Entra Marini, el ceremoniero del Papa. Acompañado de sus otros dos compañeros, cuyos nombres no conozco: uno calvo y el otro, de pelo blanco y rizado. Marini es todavía más delgado de lo que parece en la tele. Entre los tres lo preparan y lo supervisan todo, con la anuencia de los grecocatólicos, que para eso están en su catedral. Colocan una y otra vez el micro. Marini, para probar la altura, se sienta incluso en el trono del Papa, de madera labrada. Todo supervisado, mira el reloj. El Papa se retrasa. Tenía que entrar en el templo a las cinco y son ya las cinco y veinte. </p>
<p>Los patriarcas y los arzobispos aprovechan para hacer fotos. El arzobispo de Alepo, monseñor Sadahh, posa con el cardenal Sfeir. Otros, echan cabezadas. Es la hora propicia, arrullados por la música de fondo de la preciosa salmodia bizantina. </p>
<p>Por fin, tras una larga espera, llega el Papa. Y se arma un gran revuelo, con vivas y aplausos apasionados. Es el delirio. Muchos gritos e, incluso, silbidos. El Papa saluda y camina con su paso menudo. Se le nota más cansado que esta mañana en el Monte Nebo. Pero, a lo largo de la emotiva ceremonia, se va recuperando. Ganado por la emoción y por el caudal de cariño que esta gente le muestra abierta y sencillamente. Con la naturalidad de unos hijos con su padre anciano. </p>
<p>Y comienzan las Vísperas, que van a durar más de dos horas. Vísperas solemnes, pero demasiado largas. ¡Pobre Papa! Debería estar prohibido que las ceremonias y los actos durasen más de una hora. Tan largas son insufribles, sobre todo para un hombre de 82 años.<br />
El primero en salir al presbiterio es el patriarca armenio. Con un discurso encendido, en el que apostó por “el derecho de los palestinos a tener una patria” y concluyó lanzando vivas emocionados a Su Santidad. Y, sin coartarse en absoluto, le dijo a pleno pulmón: “Santidad, os queremos a rabiar”. Y se echó en los brazos del Papa, que comenzó a emocionarse. </p>
<p>Siguen las vísperas con las ofrendas: iconos, cálices, mosaicos. Y los himnos. Bellísima salmodia de rito bizantino. A voces. Con toques árabes desgarrados. Y muchas velas. Y el incensario con cascabeles. Himnos a dúo entre un hombre y una mujer.<br />
Después pasean el leccionario de oro, precedido por la cruz y las velas. La gente, a su paso, lo toca y se santigua. Mientras, los secretas, con sus pinganillos, siguen peinando la catedral. No se les escapa nada. </p>
<p>En medio de la ceremonia, el discurso del Papa en inglés. No entiendo ni papa. A muchos otros les debe pasar lo mismo, porque desconectan. Son muchos los que, a mi alrededor, dan cabezadas. Atentos, en cambio, al otro lado del presbiterio, el séquito papal: Bertone, Foley, Sandri, Tauran y Kasper. Y el omnipresente secretario papal, que también aquí levante pasiones. </p>
<p>Aplausos al discurso del Papa y, de nuevo, otra tanda de himnos y cánticos. Son tan bellos como los de antes, pero ya se está haciendo pesada la ceremonia. Que, por fin, concluye. Y de nuevo, es el delirio. Parece que la catedral se va a venir abajo de lo que resuenan los gritos, los vivas y los aplausos. El Papa se levanta de su solio. Y el Padre Carlos me dice que lo siga y me coloca al lado de un obispo con silla de ruedas. Sabía que allí se pararía el Papa. Y así fue. Y, gracias a eso, tuve al Papa al lado. Por unos instantes. Pero me supieron a gloria bendita.</p>
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	<item>
		<title>Por: VIRGILIus</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11322</link>
		<dc:creator>VIRGILIus</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2009 21:09:33 +0000</pubDate>
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		<description>El Papa ha lanzado dos iniciativas, el SUMMORUM PONTIFICUM Y EL MOTU PROPIO. Pero muchos
prelados no se dan por aludidos y ponen enormes trabas para esta Santa Misa Tradicional. Hay
que apoyarlo en todo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El Papa ha lanzado dos iniciativas, el SUMMORUM PONTIFICUM Y EL MOTU PROPIO. Pero muchos<br />
prelados no se dan por aludidos y ponen enormes trabas para esta Santa Misa Tradicional. Hay<br />
que apoyarlo en todo.</p>
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		<title>Por: Randy Gamizo Ortega</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11321</link>
		<dc:creator>Randy Gamizo Ortega</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2009 18:31:16 +0000</pubDate>
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		<description>Nuestra adhesion al Santo Padre y respeto a su investidura...SLAUDOS.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Nuestra adhesion al Santo Padre y respeto a su investidura&#8230;SLAUDOS.</p>
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		<title>Por: Gustavo Antonio Rangel</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11320</link>
		<dc:creator>Gustavo Antonio Rangel</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2009 18:28:54 +0000</pubDate>
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		<description>Benedicto XVI ante la critica progresista

                                                   Por Gustavo Antonio Rangel 

Las acusaciones “gratuitas” que lanzan sectores progresistas contra la investidura del Sucesor de Pedro, nos lleva a reflexionar el por qué se empeñan en el descrédito de la autoridad pontificia; y al mismo tiempo, invita para aclarar sus inquietudes.


&quot; Rezad por mí, con el fin de que no me amedrente, por miedo, ante los lobos &quot;.                                                                                                                                            Benedicto XVI.


Diócesis de Teotihuacán, México.- Desde que el S.S. Benedicto XVI, fue electo Sumo Pontífice el 19 de abril de 2005, asumió el triple encargo de gobernar, adoctrinar y santificar a la grey de Jesucristo, bajo el lema “humilde trabajador de la viña del señor”; lo cual ha incomodado a ciertos grupos mal intencionados que continuamente “a vuelo de pájaro” ponen en tela de juicio su resplandeciente gestión pastoral, capacidad, virtud y lucida energía que desarrolla en lo cultural, espiritual y litúrgico.

Muchos hijos que pretenden ser - y se llaman progresistas -, han desencadenado una constante cantidad de acusaciones “gratuitas” contra la investidura del Santo Padre, tan sólo porque  -desde el inicio de su reinado- confió su servicio pastoral  ininterrumpido e inquebrantable a la enseñanza de la VERDAD.  Y esto les duele hasta “el tuétano”; motivo por el cual han exaltando con más fuerza la bandera del pragmatismo, nihilismo, relativismo, cientifismo, modernismo y postmodernismo.
	
Muchos de ellos, que “salieron de entre nosotros, pero que no son de los nuestros”, parecen experimentar un vivo placer bajo una efervescencia de crítica violenta, que busca  anonadar todas las acciones posibles del Sucesor de Pedro. Las condenaciones  van por lo que dice, por lo que deja de decir, por lo que hace, por lo que no hace, por el modo como lo hace y por el modo como no lo hace, y si algo significa ello no puede ser sino un continuo lanzamiento de criticas acerbas, sin una gota de amor, ni respeto por el Sumo Pontífice.  

Lo anterior llevo a plantear la siguiente pregunta de los especialistas: ¿por qué se le combate tanto al Santo Padre?, y la respuesta de semejantes reproches son porque “se han cometido graves errores por parte de algunas instancias de la Santa Sede, lo cual ha sido ocasión para provocar una avalancha de agresiones, hiriendo de forma grosera la dignidad del papado y a la persona misma de Benedicto XVI”, respondió, Joaquín Alliende, presidente Internacional de la A.I.N, asociación caritativa católica de Ayuda a la Iglesia Necesitada.
	
No obstante, en medio de “la niebla”, la personalidad de Benedicto XVI, se sobrepone, y por extraño que pueda parecer resulta un peligro latente para las fuerzas contrarias a la Iglesia, que a decir de ellos, el Santo Padre y nadie más tiene la culpa de todo cuanto padecemos en la Iglesia. Y más aún, se considera peligrosa la figura del Vicario de Cristo, ya que ha cometido la audacia de condenar constante y categóricamente los graves problemas que afectan al ser humano de todo el mundo.

Por esta última razón, el Jefe de la Iglesia Católica -por cuatro años-; ha ganado condenaciones de los sectores más radicales, a tales extremos, que los verdaderos cristianos “que por supuesto, son ellos” se ven obligados y no ven otra salida más que juzgar-criticar a su Santidad. Sin embargo, estas mismas personas que desean verlo callado, arrinconado y escondido en la Santa Sede, olvidan la divina promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia” …y he aquí que “los poderes del infierno” no prevalecerán contra la Iglesia, porque ella está fundada en piedra…¡Vaya gruesas palabras para ellos; solemne profecía para nosotros!.

                                                                  *****

La Iglesia que fundo Cristo es verdadera en sí mima e indefectible, no obstante de fallas humanas que puedan tener sus miembros. Y si examinamos que es integrada y dirigida por hombres, está expuesta incesantemente a deformación y corrupción. Por eso, los Papas, en todas las épocas, han tenido que enfrentar a problemas de diferentes modalidades, pero con el mismo fondo: codicia, lujuria, difamación y soberbia, que se traduce en ataques sinuosos a la Divinidad de Cristo y a sus miembros que lo representan.


Sí revisamos cada una de las épocas de la Iglesia, nos topamos que volvemos siempre a dar en lo mismo: El Papa sufrió agravio y persecución, tal que algunos discípulos de la “Iglesia Primitiva” mejor predicaron en las catacumbas antes de gozar de la libertad otorgada por Constantino el Grande, cuando promulgó en 313, el Edicto de Milán. Y por esta situación, hubo tanto fervor que uno de los problemas al que enfrentó la Santa Madre Iglesia, es la rebelión hecha por alguno de sus hijos que se separaron de ella, argumentando fallas de la cabeza, que han “corrompido” al Cristianismo.

Pero esta posición en contra de la figura del Papa -a lo largo de los siglos-, contiene afirmaciones gravísimas, como aberrantes, y ha sido un mar de críticas con profundidad de un milímetro. Así lo vemos con la separación de las Iglesias Orientales de Roma, promovidas por Focio; también, durante la liviandad e inmoralidad del Renacimiento, cuando Martín Lutero se rebeló contra el Papa León X; y los que le siguieron por el mismo camino torcido, abandonando a la verdadera Iglesia de Cristo.

Es bien sabido que desde la Edad Media, se dieron muchos casos para producir desconcierto en la gente y su relación con la autoridad pontificia, que se prolongo hasta la Edad Moderna, ya que se sostuvo la tesis de que todo Papa que llegaba a la silla de Pedro, era ilegitimo, hereje, cismático y que en consecuencia, la Iglesia estaba acéfala, sin timón y sin rumbo fijo. Pues bien, cómo estaría la cosa que -los enemigos progresistas- durante el llamado “Cisma de Occidente” buscaron que la Iglesia cayera en confusión, aceptando hasta tres Papas que peleaban entre sí, con tal de llegar al Solio de San Pedro.

Estudios serios han explicado que los ataques al Santo Padre, representa la codicia -disfrazada en plaga- y tuvo como objetivo, manchar la legalidad del Sumo Pontífice: primero minimizarlo y después, decapitar la cabeza del Cuerpo de la Iglesia. Pero hemos de decir que volvió a caminar gracias a la Divina Providencia y sobre todo por la promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. Esto confirma que pese a trifulca en contra del sucesor de Pedro, el cuerpo siempre ha respetado la figura del Sumo Pontífice.

Ahora bien, la Iglesia tiene plena conciencia de haber logrado mantener la unidad en torno a su Cabeza, por eso “los poderes del infierno” no han prevalecido-. Salvo excepciones a lo largo de los siglos que  no progresaron, y más bien, fungieron más como “poda” que de daño. Tal es el caso que data allá por los ochentas del siglo pasado, cuando Mons. Marcel Lefebvre +, actuó con acciones intransigentes, creando una comunidad cismática que deformaron la lealtad al Vicario de Cristo. 

A la luz de lo anterior, recientemente se dio el caso de Mons. Richard Williamson, uno de los discípulos de la Fraternidad San Pío X, quien también, es integrante del mismo grupo de Lefebvre-; y causó “dolor de cabeza” a la Iglesia Católica, con pronunciamientos inapropiados que sacudieron y confrontaron las acciones del Santo Padre con la Comunidad Internacional. Por tal motivo, se confirma el -adagio teológico- que dice de todos los Papas: “durante su pontificado, en menor o mayor grado han vivido tiempos sumamente difíciles” y han combatido debilidades y bajezas, que han salpicado la divinidad de Cristo. 

                                                             *****

Benedicto XVI, como actual Sumo Pontífice, pese a las dificultades e incertidumbres del mundo; siempre pide a los inconformes: obediencia y disciplinarse sobre los fundamentos naturales que la Iglesia sólo interpreta y mantiene; refiriéndose al campo doctrinal y moral, el respeto a la vida y dignidad humana, el desenfreno sexual que arrolla la castidad conyugal, el divorcio, la protección a los jóvenes y la Familia; así como, la promoción por la paz, que son -al fin y al cabo- basamentos de los derechos de Dios y de la Santa Madre Iglesia Católica.

Entonces, ¿cómo es posible que sus detractores se empeñan en el descrédito de la autoridad Pontificia?...¿cómo es posible que los sectores progresistas señalen al Santo Padre y le pongan “etiqueta negativa” que lo mantiene encumbrado como ortodoxo que atenta contra la modernidad?...¿cómo es posible que los “neopaganos” soliciten a Benedicto XVI, permita el quebranto sobre sexualidad, matrimonio, aborto, eutanasia, disfunción familiar, celibato eclesiástico, sacerdocio femenino y otras calamidades de la postmodernidad?.

Lo anterior es fuerte y deja mucho que desear; sin embargo, para el Papa, no hay nada mejor que salvaguardar el bien común en tres órdenes: Dios, el hombre y el mundo, según lo dicta la doctrina apostólica. Por eso, el domingo 22 de febrero de 2009, el  Santo Padre ha pedido a la Grey “que lo acompañéis con vuestras oraciones a fin de que pueda cumplir fielmente la elevada misión que la Providencia divina le ha encomendado como Sucesor del apóstol San Pedro&quot;. 

Y en respuesta, el cuerpo de Cristo de los cinco continentes le ha manifestado su más profunda adhesión y comunión eclesial, recordándole que “la grandeza de Dios brilla más en la pequeñez del hombre; o bien, para decirlo con frase rotunda de San Pablo, “la omnipotencia del Cielo, en la debilidad del hombre se perfecciona”. ( 2 Cor. 12, 9). Por citar un ejemplo, tenemos la hermosa carta que le envió Mons. Demetrio Fernández, obispo de Tarazona, en la cual resalta los errores de “los enemigos de la Iglesia que aprovechan todas las oportunidades para atacar al Papa”.

Al mismo tiempo, el Emmo. Demetrio Fernández, reprendió a los hijos de la Iglesia que se hacen “gallitos”, oponiéndose a la autoridad pontificia. Además, fue contundente al señalar que “el Papa es el vicario de Cristo en la tierra, es el dulce Cristo en la tierra. El Papa constituye el signo de unidad de todos los discípulos de Cristo. Él sirve a la Iglesia proponiendo la verdad del Evangelio con la autoridad recibida de Cristo. Él gobierna la Iglesia con la misión de reunirnos a todos en la unidad querida por Cristo. El nos santifica con la gracia de Cristo. Él es como el padre de una gran familia, que merece el respeto y el cariño de todos sus hijos”, concluyó.

Por eso, tenemos que Cristo escogió para que continuara su obra a S.S. Benedicto XVI; y él - en respuesta - ha sabido mantener a la Iglesia en los cauces de la Verdad y de la moral; meritos que aprendió en su infancia y adolescencia. El Santo Padre en varias ocasiones ha recordado que en el seno de la familia y en la guerra, forjo los cimientos que le ayudaron a descubrir la belleza y la fe en Cristo y los ha llevado con orgullo, siempre y a todas partes; buscando con ello, que nada impidiera reavivar su deseo de ser soldado del señor y colaborador de la verdad.

Y congruente con este criterio, la misión vivificante del Santo Padre, descansa en su autoridad moral que ha crecido al grado de que su voz se escucha con más fuerza, convirtiéndolo en un líder espiritual de talla mundial; su acción pastoral sobresale por ser  culto, educado, de ideas claras y firmes; rico en valores, de gran coherencia, de Fe firme, de esperanza cierta y caridad activa; además está preocupado por rescatar las raíces civiles, cristianas, y la pobreza espiritual que aflige al corazón del hombre contemporáneo y a su debilitamiento de lo ideales humanos y espirituales.

Por ello, a Joseph Ratzinger se le recuerda -desde el año de 1982- cuando tuvo que cumplir delicados encargos de la Curia Romana, entre ellos, el de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y ahora, como Sucesor de Pedro, llevado su pontificado a lo más alto con acciones que vislumbran a la Iglesia para que siga siendo UNA en torno a su cabeza y visible para el pueblo de Dios. Y sólo por no pasar por alto lo que se ha dicho, mencionamos siete razonamientos importantes de la acción pastoral del Vicario de Cristo:

1- Benedicto XVI, ha hecho valer en todo momento la aceptación del Concilio Vaticano II, y en particular la Declaración &quot;Nostra Aetate&quot; sobre las relaciones con el judaísmo y con las relaciones no cristianas. 

2-  El Santo Padre ha señalado en diferentes foros que en la Iglesia católica no hay espacio ni para el antisemitismo ni para la negación del Holocausto. Y ha expresado su solidaridad con el pueblo hebreo, diciendo que “la Shoah sea para todos advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo”.

3- Benedicto XVI se ha referido a la crisis de la Familia, como una de las preocupaciones más grandes de la Iglesia, y exhorta a los sacerdotes a ser “heraldos” de la indisolubilidad del matrimonio, tratando con afecto a todos, también a los divorciados vueltos a casar. “El punto de partida es para ayudar a los cónyuges a descubrir la realidad natural del matrimonio y su importancia en el plano de la salvación”, puntualizó.

4- El Vicario de Cristo, es un maestro e investigador del imperio de la verdad, que es la UNIVERSIDAD; ha enseñado y dictado conferencias en centros de estudio como Freising, Munich, y en “la Sapienza” de Roma. Pese a que recién, fuerzas contrarias a la Iglesia, en nombre de la laicidad y la irracionalidad, buscan que su mensaje de valores no llegue a las aulas universitarias.

5-El Papa como acto de “misericordia paterna” ha decidido levantar la excomunión a los cuatro obispos ordenados en 1988 por monseñor Marcel Lefevbre, como un “ministerio del Sucesor de Pedro”, y añadió que es “explícito” deber del Pastor “la llamada a la unidad”. 

6- El Santo padre ha sido un gran impulsor del uso del latín y lanzó la publicación del “motu proprio” Summorum Pontificum, sobre el rito extraordinario para asegurar la UNIDAD en la Iglesia; pues considera que en ella &quot;nadie está de más&quot;. También, con el levantamiento de las restricciones para celebrar la misa tridentina, y la celebración de los ritos eclesiásticos en latín, el Papá y la grey Católica desean la UNIDAD perenne en la Iglesia milenaria que fundo Cristo. 

7- En suma, el Papa sueña con una Iglesia UNIDAD, que debe lograr sintetizar en sí misma la unidad interna y el anuncio generoso del Evangelio al mundo. Por eso, su Santidad ha promovido la UNIÓN con Cristo, y de ahí, ha tomando en cuenta el ecumenismo y el diálogo interreligioso, porque considera que “la unidad es ante todo una prerrogativa de Dios, que existiendo en tres Personas y es Uno en una absoluta unidad”, concluyó.

Lo anterior, nos habla de como Benedicto XVI, se deja ver a través de su obra apostólica, y tendríamos que reproducir todas las acciones de su Pontificado, para admirar aún más su grandeza; y en la imposibilidad de tal cosa, nos concretamos a decir que el Santo Padre da la cara de la verdad -ante la crítica progresista- siempre bajo un signo de Unidad y de agrupación del Cuerpo de la Iglesia en torno a la figura del Pontífice. Y esto confirma la promesa solemne de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. 

Pero hemos de repetir una vez más, el panorama del momento actual de la Iglesia nos impide cantar victoria; debido a los ataques y repudios por parte de grupos exaltados, de energúmenos que viven un mundo que no es el suyo; y que se levantan en contra de la máxima autoridad de la Iglesia católica, pretendiendo en su orgullo descalificar las acciones del Santo Padre; y alzando su inconformidad de acuerdo a su interés, promoviendo la bandera en la que la mentira se levanta y le dice a la verdad: “Yo soy la verdad y tú eres la mentira”.

La realidad nos dice que la niebla ha sobrevenido llena de críticas acerbas, y se ha hecho tan espesa que a veces no deja ver las cosas claras, ni siquiera en la misma Santa Sede. Sin embargo, ante los hechos condenatorios, la barca de Pedro sigue remando bajo la fuerza del Espíritu Santo; y la Unidad que convoca el Santo Padre prevalece, alumbra como un Faro sólido que se mueve bajo el Don de Dios y cuya luz llega muy lejos, porque alumbra desde muy alto. Y es una luz morigerada que brilla y da Pan de vida intelectual a los gentiles, para evitar naufragios que causen infelicidad al pueblo de Dios.

En suma, en estos momentos de crisis, es cuando se reconoce la grandeza de Benedicto XVI, quien ha sabido durante su pontificado, interpretar la unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y sobre todo, ha logrado combatir con sabiduría la niebla que ha invadido el palacio del Vaticano. Por lo tanto, el Santo Padre- sabe y lo tiene claro - los ataques a su investidura y propiamente a la Santa Madre Iglesia, representan a la niebla, que es por esencia inconsistente y pasajera; y es un signo de la postmodernidad que tarde o temprano doblará la rodilla ante la Iglesia fundada por Cristo, que es el de ayer, y de hoy y de los siglos que vienen. 



* Gustavo Antonio Rangel  
Integrante de la Red de Comunicadores, Diócesis de Teotihuacán 
Parroquia de Sta. María. Ozumbilla</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Benedicto XVI ante la critica progresista</p>
<p>                                                   Por Gustavo Antonio Rangel </p>
<p>Las acusaciones “gratuitas” que lanzan sectores progresistas contra la investidura del Sucesor de Pedro, nos lleva a reflexionar el por qué se empeñan en el descrédito de la autoridad pontificia; y al mismo tiempo, invita para aclarar sus inquietudes.</p>
<p>&#8221; Rezad por mí, con el fin de que no me amedrente, por miedo, ante los lobos &#8220;.                                                                                                                                            Benedicto XVI.</p>
<p>Diócesis de Teotihuacán, México.- Desde que el S.S. Benedicto XVI, fue electo Sumo Pontífice el 19 de abril de 2005, asumió el triple encargo de gobernar, adoctrinar y santificar a la grey de Jesucristo, bajo el lema “humilde trabajador de la viña del señor”; lo cual ha incomodado a ciertos grupos mal intencionados que continuamente “a vuelo de pájaro” ponen en tela de juicio su resplandeciente gestión pastoral, capacidad, virtud y lucida energía que desarrolla en lo cultural, espiritual y litúrgico.</p>
<p>Muchos hijos que pretenden ser &#8211; y se llaman progresistas -, han desencadenado una constante cantidad de acusaciones “gratuitas” contra la investidura del Santo Padre, tan sólo porque  -desde el inicio de su reinado- confió su servicio pastoral  ininterrumpido e inquebrantable a la enseñanza de la VERDAD.  Y esto les duele hasta “el tuétano”; motivo por el cual han exaltando con más fuerza la bandera del pragmatismo, nihilismo, relativismo, cientifismo, modernismo y postmodernismo.</p>
<p>Muchos de ellos, que “salieron de entre nosotros, pero que no son de los nuestros”, parecen experimentar un vivo placer bajo una efervescencia de crítica violenta, que busca  anonadar todas las acciones posibles del Sucesor de Pedro. Las condenaciones  van por lo que dice, por lo que deja de decir, por lo que hace, por lo que no hace, por el modo como lo hace y por el modo como no lo hace, y si algo significa ello no puede ser sino un continuo lanzamiento de criticas acerbas, sin una gota de amor, ni respeto por el Sumo Pontífice.  </p>
<p>Lo anterior llevo a plantear la siguiente pregunta de los especialistas: ¿por qué se le combate tanto al Santo Padre?, y la respuesta de semejantes reproches son porque “se han cometido graves errores por parte de algunas instancias de la Santa Sede, lo cual ha sido ocasión para provocar una avalancha de agresiones, hiriendo de forma grosera la dignidad del papado y a la persona misma de Benedicto XVI”, respondió, Joaquín Alliende, presidente Internacional de la A.I.N, asociación caritativa católica de Ayuda a la Iglesia Necesitada.</p>
<p>No obstante, en medio de “la niebla”, la personalidad de Benedicto XVI, se sobrepone, y por extraño que pueda parecer resulta un peligro latente para las fuerzas contrarias a la Iglesia, que a decir de ellos, el Santo Padre y nadie más tiene la culpa de todo cuanto padecemos en la Iglesia. Y más aún, se considera peligrosa la figura del Vicario de Cristo, ya que ha cometido la audacia de condenar constante y categóricamente los graves problemas que afectan al ser humano de todo el mundo.</p>
<p>Por esta última razón, el Jefe de la Iglesia Católica -por cuatro años-; ha ganado condenaciones de los sectores más radicales, a tales extremos, que los verdaderos cristianos “que por supuesto, son ellos” se ven obligados y no ven otra salida más que juzgar-criticar a su Santidad. Sin embargo, estas mismas personas que desean verlo callado, arrinconado y escondido en la Santa Sede, olvidan la divina promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia” …y he aquí que “los poderes del infierno” no prevalecerán contra la Iglesia, porque ella está fundada en piedra…¡Vaya gruesas palabras para ellos; solemne profecía para nosotros!.</p>
<p>                                                                  *****</p>
<p>La Iglesia que fundo Cristo es verdadera en sí mima e indefectible, no obstante de fallas humanas que puedan tener sus miembros. Y si examinamos que es integrada y dirigida por hombres, está expuesta incesantemente a deformación y corrupción. Por eso, los Papas, en todas las épocas, han tenido que enfrentar a problemas de diferentes modalidades, pero con el mismo fondo: codicia, lujuria, difamación y soberbia, que se traduce en ataques sinuosos a la Divinidad de Cristo y a sus miembros que lo representan.</p>
<p>Sí revisamos cada una de las épocas de la Iglesia, nos topamos que volvemos siempre a dar en lo mismo: El Papa sufrió agravio y persecución, tal que algunos discípulos de la “Iglesia Primitiva” mejor predicaron en las catacumbas antes de gozar de la libertad otorgada por Constantino el Grande, cuando promulgó en 313, el Edicto de Milán. Y por esta situación, hubo tanto fervor que uno de los problemas al que enfrentó la Santa Madre Iglesia, es la rebelión hecha por alguno de sus hijos que se separaron de ella, argumentando fallas de la cabeza, que han “corrompido” al Cristianismo.</p>
<p>Pero esta posición en contra de la figura del Papa -a lo largo de los siglos-, contiene afirmaciones gravísimas, como aberrantes, y ha sido un mar de críticas con profundidad de un milímetro. Así lo vemos con la separación de las Iglesias Orientales de Roma, promovidas por Focio; también, durante la liviandad e inmoralidad del Renacimiento, cuando Martín Lutero se rebeló contra el Papa León X; y los que le siguieron por el mismo camino torcido, abandonando a la verdadera Iglesia de Cristo.</p>
<p>Es bien sabido que desde la Edad Media, se dieron muchos casos para producir desconcierto en la gente y su relación con la autoridad pontificia, que se prolongo hasta la Edad Moderna, ya que se sostuvo la tesis de que todo Papa que llegaba a la silla de Pedro, era ilegitimo, hereje, cismático y que en consecuencia, la Iglesia estaba acéfala, sin timón y sin rumbo fijo. Pues bien, cómo estaría la cosa que -los enemigos progresistas- durante el llamado “Cisma de Occidente” buscaron que la Iglesia cayera en confusión, aceptando hasta tres Papas que peleaban entre sí, con tal de llegar al Solio de San Pedro.</p>
<p>Estudios serios han explicado que los ataques al Santo Padre, representa la codicia -disfrazada en plaga- y tuvo como objetivo, manchar la legalidad del Sumo Pontífice: primero minimizarlo y después, decapitar la cabeza del Cuerpo de la Iglesia. Pero hemos de decir que volvió a caminar gracias a la Divina Providencia y sobre todo por la promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. Esto confirma que pese a trifulca en contra del sucesor de Pedro, el cuerpo siempre ha respetado la figura del Sumo Pontífice.</p>
<p>Ahora bien, la Iglesia tiene plena conciencia de haber logrado mantener la unidad en torno a su Cabeza, por eso “los poderes del infierno” no han prevalecido-. Salvo excepciones a lo largo de los siglos que  no progresaron, y más bien, fungieron más como “poda” que de daño. Tal es el caso que data allá por los ochentas del siglo pasado, cuando Mons. Marcel Lefebvre +, actuó con acciones intransigentes, creando una comunidad cismática que deformaron la lealtad al Vicario de Cristo. </p>
<p>A la luz de lo anterior, recientemente se dio el caso de Mons. Richard Williamson, uno de los discípulos de la Fraternidad San Pío X, quien también, es integrante del mismo grupo de Lefebvre-; y causó “dolor de cabeza” a la Iglesia Católica, con pronunciamientos inapropiados que sacudieron y confrontaron las acciones del Santo Padre con la Comunidad Internacional. Por tal motivo, se confirma el -adagio teológico- que dice de todos los Papas: “durante su pontificado, en menor o mayor grado han vivido tiempos sumamente difíciles” y han combatido debilidades y bajezas, que han salpicado la divinidad de Cristo. </p>
<p>                                                             *****</p>
<p>Benedicto XVI, como actual Sumo Pontífice, pese a las dificultades e incertidumbres del mundo; siempre pide a los inconformes: obediencia y disciplinarse sobre los fundamentos naturales que la Iglesia sólo interpreta y mantiene; refiriéndose al campo doctrinal y moral, el respeto a la vida y dignidad humana, el desenfreno sexual que arrolla la castidad conyugal, el divorcio, la protección a los jóvenes y la Familia; así como, la promoción por la paz, que son -al fin y al cabo- basamentos de los derechos de Dios y de la Santa Madre Iglesia Católica.</p>
<p>Entonces, ¿cómo es posible que sus detractores se empeñan en el descrédito de la autoridad Pontificia?&#8230;¿cómo es posible que los sectores progresistas señalen al Santo Padre y le pongan “etiqueta negativa” que lo mantiene encumbrado como ortodoxo que atenta contra la modernidad?&#8230;¿cómo es posible que los “neopaganos” soliciten a Benedicto XVI, permita el quebranto sobre sexualidad, matrimonio, aborto, eutanasia, disfunción familiar, celibato eclesiástico, sacerdocio femenino y otras calamidades de la postmodernidad?.</p>
<p>Lo anterior es fuerte y deja mucho que desear; sin embargo, para el Papa, no hay nada mejor que salvaguardar el bien común en tres órdenes: Dios, el hombre y el mundo, según lo dicta la doctrina apostólica. Por eso, el domingo 22 de febrero de 2009, el  Santo Padre ha pedido a la Grey “que lo acompañéis con vuestras oraciones a fin de que pueda cumplir fielmente la elevada misión que la Providencia divina le ha encomendado como Sucesor del apóstol San Pedro&#8221;. </p>
<p>Y en respuesta, el cuerpo de Cristo de los cinco continentes le ha manifestado su más profunda adhesión y comunión eclesial, recordándole que “la grandeza de Dios brilla más en la pequeñez del hombre; o bien, para decirlo con frase rotunda de San Pablo, “la omnipotencia del Cielo, en la debilidad del hombre se perfecciona”. ( 2 Cor. 12, 9). Por citar un ejemplo, tenemos la hermosa carta que le envió Mons. Demetrio Fernández, obispo de Tarazona, en la cual resalta los errores de “los enemigos de la Iglesia que aprovechan todas las oportunidades para atacar al Papa”.</p>
<p>Al mismo tiempo, el Emmo. Demetrio Fernández, reprendió a los hijos de la Iglesia que se hacen “gallitos”, oponiéndose a la autoridad pontificia. Además, fue contundente al señalar que “el Papa es el vicario de Cristo en la tierra, es el dulce Cristo en la tierra. El Papa constituye el signo de unidad de todos los discípulos de Cristo. Él sirve a la Iglesia proponiendo la verdad del Evangelio con la autoridad recibida de Cristo. Él gobierna la Iglesia con la misión de reunirnos a todos en la unidad querida por Cristo. El nos santifica con la gracia de Cristo. Él es como el padre de una gran familia, que merece el respeto y el cariño de todos sus hijos”, concluyó.</p>
<p>Por eso, tenemos que Cristo escogió para que continuara su obra a S.S. Benedicto XVI; y él &#8211; en respuesta &#8211; ha sabido mantener a la Iglesia en los cauces de la Verdad y de la moral; meritos que aprendió en su infancia y adolescencia. El Santo Padre en varias ocasiones ha recordado que en el seno de la familia y en la guerra, forjo los cimientos que le ayudaron a descubrir la belleza y la fe en Cristo y los ha llevado con orgullo, siempre y a todas partes; buscando con ello, que nada impidiera reavivar su deseo de ser soldado del señor y colaborador de la verdad.</p>
<p>Y congruente con este criterio, la misión vivificante del Santo Padre, descansa en su autoridad moral que ha crecido al grado de que su voz se escucha con más fuerza, convirtiéndolo en un líder espiritual de talla mundial; su acción pastoral sobresale por ser  culto, educado, de ideas claras y firmes; rico en valores, de gran coherencia, de Fe firme, de esperanza cierta y caridad activa; además está preocupado por rescatar las raíces civiles, cristianas, y la pobreza espiritual que aflige al corazón del hombre contemporáneo y a su debilitamiento de lo ideales humanos y espirituales.</p>
<p>Por ello, a Joseph Ratzinger se le recuerda -desde el año de 1982- cuando tuvo que cumplir delicados encargos de la Curia Romana, entre ellos, el de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y ahora, como Sucesor de Pedro, llevado su pontificado a lo más alto con acciones que vislumbran a la Iglesia para que siga siendo UNA en torno a su cabeza y visible para el pueblo de Dios. Y sólo por no pasar por alto lo que se ha dicho, mencionamos siete razonamientos importantes de la acción pastoral del Vicario de Cristo:</p>
<p>1- Benedicto XVI, ha hecho valer en todo momento la aceptación del Concilio Vaticano II, y en particular la Declaración &#8220;Nostra Aetate&#8221; sobre las relaciones con el judaísmo y con las relaciones no cristianas. </p>
<p>2-  El Santo Padre ha señalado en diferentes foros que en la Iglesia católica no hay espacio ni para el antisemitismo ni para la negación del Holocausto. Y ha expresado su solidaridad con el pueblo hebreo, diciendo que “la Shoah sea para todos advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo”.</p>
<p>3- Benedicto XVI se ha referido a la crisis de la Familia, como una de las preocupaciones más grandes de la Iglesia, y exhorta a los sacerdotes a ser “heraldos” de la indisolubilidad del matrimonio, tratando con afecto a todos, también a los divorciados vueltos a casar. “El punto de partida es para ayudar a los cónyuges a descubrir la realidad natural del matrimonio y su importancia en el plano de la salvación”, puntualizó.</p>
<p>4- El Vicario de Cristo, es un maestro e investigador del imperio de la verdad, que es la UNIVERSIDAD; ha enseñado y dictado conferencias en centros de estudio como Freising, Munich, y en “la Sapienza” de Roma. Pese a que recién, fuerzas contrarias a la Iglesia, en nombre de la laicidad y la irracionalidad, buscan que su mensaje de valores no llegue a las aulas universitarias.</p>
<p>5-El Papa como acto de “misericordia paterna” ha decidido levantar la excomunión a los cuatro obispos ordenados en 1988 por monseñor Marcel Lefevbre, como un “ministerio del Sucesor de Pedro”, y añadió que es “explícito” deber del Pastor “la llamada a la unidad”. </p>
<p>6- El Santo padre ha sido un gran impulsor del uso del latín y lanzó la publicación del “motu proprio” Summorum Pontificum, sobre el rito extraordinario para asegurar la UNIDAD en la Iglesia; pues considera que en ella &#8220;nadie está de más&#8221;. También, con el levantamiento de las restricciones para celebrar la misa tridentina, y la celebración de los ritos eclesiásticos en latín, el Papá y la grey Católica desean la UNIDAD perenne en la Iglesia milenaria que fundo Cristo. </p>
<p>7- En suma, el Papa sueña con una Iglesia UNIDAD, que debe lograr sintetizar en sí misma la unidad interna y el anuncio generoso del Evangelio al mundo. Por eso, su Santidad ha promovido la UNIÓN con Cristo, y de ahí, ha tomando en cuenta el ecumenismo y el diálogo interreligioso, porque considera que “la unidad es ante todo una prerrogativa de Dios, que existiendo en tres Personas y es Uno en una absoluta unidad”, concluyó.</p>
<p>Lo anterior, nos habla de como Benedicto XVI, se deja ver a través de su obra apostólica, y tendríamos que reproducir todas las acciones de su Pontificado, para admirar aún más su grandeza; y en la imposibilidad de tal cosa, nos concretamos a decir que el Santo Padre da la cara de la verdad -ante la crítica progresista- siempre bajo un signo de Unidad y de agrupación del Cuerpo de la Iglesia en torno a la figura del Pontífice. Y esto confirma la promesa solemne de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. </p>
<p>Pero hemos de repetir una vez más, el panorama del momento actual de la Iglesia nos impide cantar victoria; debido a los ataques y repudios por parte de grupos exaltados, de energúmenos que viven un mundo que no es el suyo; y que se levantan en contra de la máxima autoridad de la Iglesia católica, pretendiendo en su orgullo descalificar las acciones del Santo Padre; y alzando su inconformidad de acuerdo a su interés, promoviendo la bandera en la que la mentira se levanta y le dice a la verdad: “Yo soy la verdad y tú eres la mentira”.</p>
<p>La realidad nos dice que la niebla ha sobrevenido llena de críticas acerbas, y se ha hecho tan espesa que a veces no deja ver las cosas claras, ni siquiera en la misma Santa Sede. Sin embargo, ante los hechos condenatorios, la barca de Pedro sigue remando bajo la fuerza del Espíritu Santo; y la Unidad que convoca el Santo Padre prevalece, alumbra como un Faro sólido que se mueve bajo el Don de Dios y cuya luz llega muy lejos, porque alumbra desde muy alto. Y es una luz morigerada que brilla y da Pan de vida intelectual a los gentiles, para evitar naufragios que causen infelicidad al pueblo de Dios.</p>
<p>En suma, en estos momentos de crisis, es cuando se reconoce la grandeza de Benedicto XVI, quien ha sabido durante su pontificado, interpretar la unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y sobre todo, ha logrado combatir con sabiduría la niebla que ha invadido el palacio del Vaticano. Por lo tanto, el Santo Padre- sabe y lo tiene claro &#8211; los ataques a su investidura y propiamente a la Santa Madre Iglesia, representan a la niebla, que es por esencia inconsistente y pasajera; y es un signo de la postmodernidad que tarde o temprano doblará la rodilla ante la Iglesia fundada por Cristo, que es el de ayer, y de hoy y de los siglos que vienen. </p>
<p>* Gustavo Antonio Rangel<br />
Integrante de la Red de Comunicadores, Diócesis de Teotihuacán<br />
Parroquia de Sta. María. Ozumbilla</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Roberto Galicia Hernández</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11319</link>
		<dc:creator>Roberto Galicia Hernández</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2009 18:22:02 +0000</pubDate>
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		<description>Es denigrante manchar la imagen del Santo Padre...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es denigrante manchar la imagen del Santo Padre&#8230;</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Gustavo antonio Rangel</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2009/02/carta-de-apoyo-a-benedicto-xvi/comment-page-1/#comment-11318</link>
		<dc:creator>Gustavo antonio Rangel</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Mar 2009 18:05:15 +0000</pubDate>
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		<description>Benedicto XVI ante la critica progresista

                                                      Por Gustavo Antonio Rangel 

Las acusaciones “gratuitas” que lanzan sectores progresistas contra la investidura del Sucesor de Pedro, nos lleva a reflexionar el por qué se empeñan en el descrédito de la autoridad pontificia; y al mismo tiempo, invita para aclarar sus inquietudes.


                                                                  Diócesis de Teotihuacán a  12 de Marzo de 2009

&quot; Rezad por mí, con el fin de que no me amedrente, por miedo, ante los lobos &quot;.                                                                                                                                            Benedicto XVI.

Teotihuacán, México.- Desde que el S.S. Benedicto XVI, fue electo Sumo Pontífice el 19 de abril de 2005, asumió el triple encargo de gobernar, adoctrinar y santificar a la grey de Jesucristo, bajo el lema “humilde trabajador de la viña del señor”; lo cual ha incomodado a ciertos grupos mal intencionados que continuamente “a vuelo de pájaro” ponen en tela de juicio su resplandeciente gestión pastoral, capacidad, virtud y lucida energía que desarrolla en lo cultural, espiritual y litúrgico.

Muchos hijos que pretenden ser - y se llaman progresistas -, han desencadenado una constante cantidad de acusaciones “gratuitas” contra la investidura del Santo Padre, tan sólo porque  -desde el inicio de su reinado- confió su servicio pastoral  ininterrumpido e inquebrantable a la enseñanza de la VERDAD.  Y esto les duele hasta “el tuétano”; motivo por el cual han exaltando con más fuerza la bandera del pragmatismo, nihilismo, relativismo, cientifismo, modernismo y postmodernismo.
	
Muchos de ellos, que “salieron de entre nosotros, pero que no son de los nuestros”, parecen experimentar un vivo placer bajo una efervescencia de crítica violenta, que busca  anonadar todas las acciones posibles del Sucesor de Pedro. Las condenaciones  van por lo que dice, por lo que deja de decir, por lo que hace, por lo que no hace, por el modo como lo hace y por el modo como no lo hace, y si algo significa ello no puede ser sino un continuo lanzamiento de criticas acerbas, sin una gota de amor, ni respeto por el Sumo Pontífice.  


Lo anterior llevo a plantear la siguiente pregunta de los especialistas: ¿por qué se le combate tanto al Santo Padre?, y la respuesta de semejantes reproches son porque “se han cometido graves errores por parte de algunas instancias de la Santa Sede, lo cual ha sido ocasión para provocar una avalancha de agresiones, hiriendo de forma grosera la dignidad del papado y a la persona misma de Benedicto XVI”, respondió, Joaquín Alliende, presidente Internacional de la A.I.N, asociación caritativa católica de Ayuda a la Iglesia Necesitada.
	
No obstante, en medio de “la niebla”, la personalidad de Benedicto XVI, se sobrepone, y por extraño que pueda parecer resulta un peligro latente para las fuerzas contrarias a la Iglesia, que a decir de ellos, el Santo Padre y nadie más tiene la culpa de todo cuanto padecemos en la Iglesia. Y más aún, se considera peligrosa la figura del Vicario de Cristo, ya que ha cometido la audacia de condenar constante y categóricamente los graves problemas que afectan al ser humano de todo el mundo.

Por esta última razón, el Jefe de la Iglesia Católica -por cuatro años-; ha ganado condenaciones de los sectores más radicales, a tales extremos, que los verdaderos cristianos “que por supuesto, son ellos” se ven obligados y no ven otra salida más que juzgar-criticar a su Santidad. Sin embargo, estas mismas personas que desean verlo callado, arrinconado y escondido en la Santa Sede, olvidan la divina promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia” …y he aquí que “los poderes del infierno” no prevalecerán contra la Iglesia, porque ella está fundada en piedra…¡Vaya gruesas palabras para ellos; solemne profecía para nosotros!.

                                                            *****

La Iglesia que fundo Cristo es verdadera en sí mima e indefectible, no obstante de fallas humanas que puedan tener sus miembros. Y si examinamos que es integrada y dirigida por hombres, está expuesta incesantemente a deformación y corrupción. Por eso, los Papas, en todas las épocas, han tenido que enfrentar a problemas de diferentes modalidades, pero con el mismo fondo: codicia, lujuria, difamación y soberbia, que se traduce en ataques sinuosos a la Divinidad de Cristo y a sus miembros que lo representan.


Sí revisamos cada una de las épocas de la Iglesia, nos topamos que volvemos siempre a dar en lo mismo: El Papa sufrió agravio y persecución, tal que algunos discípulos de la “Iglesia Primitiva” mejor predicaron en las catacumbas antes de gozar de la libertad otorgada por Constantino el Grande, cuando promulgó en 313, el Edicto de Milán. Y por esta situación, hubo tanto fervor que uno de los problemas al que enfrentó la Santa Madre Iglesia, es la rebelión hecha por alguno de sus hijos que se separaron de ella, argumentando fallas de la cabeza, que han “corrompido” al Cristianismo.

Pero esta posición en contra de la figura del Papa -a lo largo de los siglos-, contiene afirmaciones gravísimas, como aberrantes, y ha sido un mar de críticas con profundidad de un milímetro. Así lo vemos con la separación de las Iglesias Orientales de Roma, promovidas por Focio; también, durante la liviandad e inmoralidad del Renacimiento, cuando Martín Lutero se rebeló contra el Papa León X; y los que le siguieron por el mismo camino torcido, abandonando a la verdadera Iglesia de Cristo.

Es bien sabido que desde la Edad Media, se dieron muchos casos para producir desconcierto en la gente y su relación con la autoridad pontificia, que se prolongo hasta la Edad Moderna, ya que se sostuvo la tesis de que todo Papa que llegaba a la silla de Pedro, era ilegitimo, hereje, cismático y que en consecuencia, la Iglesia estaba acéfala, sin timón y sin rumbo fijo. Pues bien, cómo estaría la cosa que -los enemigos progresistas- durante el llamado “Cisma de Occidente” buscaron que la Iglesia cayera en confusión, aceptando hasta tres Papas que peleaban entre sí, con tal de llegar al Solio de San Pedro.

Estudios serios han explicado que los ataques al Santo Padre, representa la codicia -disfrazada en plaga- y tuvo como objetivo, manchar la legalidad del Sumo Pontífice: primero minimizarlo y después, decapitar la cabeza del Cuerpo de la Iglesia. Pero hemos de decir que volvió a caminar gracias a la Divina Providencia y sobre todo por la promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. Esto confirma que pese a trifulca en contra del sucesor de Pedro, el cuerpo siempre ha respetado la figura del Sumo Pontífice.

Ahora bien, la Iglesia tiene plena conciencia de haber logrado mantener la unidad en torno a su Cabeza, por eso “los poderes del infierno” no han prevalecido-. Salvo excepciones a lo largo de los siglos que  no progresaron, y más bien, fungieron más como “poda” que de daño. Tal es el caso que data allá por los ochentas del siglo pasado, cuando Mons. Marcel Lefebvre +, actuó con acciones intransigentes, creando una comunidad cismática que deformaron la lealtad al Vicario de Cristo. 

A la luz de lo anterior, recientemente se dio el caso de Mons. Richard Williamson, uno de los discípulos de la Fraternidad San Pío X, quien también, es integrante del mismo grupo de Lefebvre-; y causó “dolor de cabeza” a la Iglesia Católica, con pronunciamientos inapropiados que sacudieron y confrontaron las acciones del Santo Padre con la Comunidad Internacional. Por tal motivo, se confirma el -adagio teológico- que dice de todos los Papas: “durante su pontificado, en menor o mayor grado han vivido tiempos sumamente difíciles” y han combatido debilidades y bajezas, que han salpicado la divinidad de Cristo. 

                                                              *****

Benedicto XVI, como actual Sumo Pontífice, pese a las dificultades e incertidumbres del mundo; siempre pide a los inconformes: obediencia y disciplinarse sobre los fundamentos naturales que la Iglesia sólo interpreta y mantiene; refiriéndose al campo doctrinal y moral, el respeto a la vida y dignidad humana, el desenfreno sexual que arrolla la castidad conyugal, el divorcio, la protección a los jóvenes y la Familia; así como, la promoción por la paz, que son -al fin y al cabo- basamentos de los derechos de Dios y de la Santa Madre Iglesia Católica.

Entonces, ¿cómo es posible que sus detractores se empeñan en el descrédito de la autoridad Pontificia?...¿cómo es posible que los sectores progresistas señalen al Santo Padre y le pongan “etiqueta negativa” que lo mantiene encumbrado como ortodoxo que atenta contra la modernidad?...¿cómo es posible que los “neopaganos” soliciten a Benedicto XVI, permita el quebranto sobre sexualidad, matrimonio, aborto, eutanasia, disfunción familiar, celibato eclesiástico, sacerdocio femenino y otras calamidades de la postmodernidad?.

Lo anterior es fuerte y deja mucho que desear; sin embargo, para el Papa, no hay nada mejor que salvaguardar el bien común en tres órdenes: Dios, el hombre y el mundo, según lo dicta la doctrina apostólica. Por eso, el domingo 22 de febrero de 2009, el  Santo Padre ha pedido a la Grey “que lo acompañéis con vuestras oraciones a fin de que pueda cumplir fielmente la elevada misión que la Providencia divina le ha encomendado como Sucesor del apóstol San Pedro&quot;. 

Y en respuesta, el cuerpo de Cristo de los cinco continentes le ha manifestado su más profunda adhesión y comunión eclesial, recordándole que “la grandeza de Dios brilla más en la pequeñez del hombre; o bien, para decirlo con frase rotunda de San Pablo, “la omnipotencia del Cielo, en la debilidad del hombre se perfecciona”. ( 2 Cor. 12, 9). Por citar un ejemplo, tenemos la hermosa carta que le envió Mons. Demetrio Fernández, obispo de Tarazona, en la cual resalta los errores de “los enemigos de la Iglesia que aprovechan todas las oportunidades para atacar al Papa”.

Al mismo tiempo, el Emmo. Demetrio Fernández, reprendió a los hijos de la Iglesia que se hacen “gallitos”, oponiéndose a la autoridad pontificia. Además, fue contundente al señalar que “el Papa es el vicario de Cristo en la tierra, es el dulce Cristo en la tierra. El Papa constituye el signo de unidad de todos los discípulos de Cristo. Él sirve a la Iglesia proponiendo la verdad del Evangelio con la autoridad recibida de Cristo. Él gobierna la Iglesia con la misión de reunirnos a todos en la unidad querida por Cristo. El nos santifica con la gracia de Cristo. Él es como el padre de una gran familia, que merece el respeto y el cariño de todos sus hijos”, concluyó.

Por eso, tenemos que Cristo escogió para que continuara su obra a S.S. Benedicto XVI; y él - en respuesta - ha sabido mantener a la Iglesia en los cauces de la Verdad y de la moral; meritos que aprendió en su infancia y adolescencia. El Santo Padre en varias ocasiones ha recordado que en el seno de la familia y en la guerra, forjo los cimientos que le ayudaron a descubrir la belleza y la fe en Cristo y los ha llevado con orgullo, siempre y a todas partes; buscando con ello, que nada impidiera reavivar su deseo de ser soldado del señor y colaborador de la verdad.

Y congruente con este criterio, la misión vivificante del Santo Padre, descansa en su autoridad moral que ha crecido al grado de que su voz se escucha con más fuerza, convirtiéndolo en un líder espiritual de talla mundial; su acción pastoral sobresale por ser  culto, educado, de ideas claras y firmes; rico en valores, de gran coherencia, de Fe firme, de esperanza cierta y caridad activa; además está preocupado por rescatar las raíces civiles, cristianas, y la pobreza espiritual que aflige al corazón del hombre contemporáneo y a su debilitamiento de lo ideales humanos y espirituales.

Por ello, a Joseph Ratzinger se le recuerda -desde el año de 1982- cuando tuvo que cumplir delicados encargos de la Curia Romana, entre ellos, el de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y ahora, como Sucesor de Pedro, llevado su pontificado a lo más alto con acciones que vislumbran a la Iglesia para que siga siendo UNA en torno a su cabeza y visible para el pueblo de Dios. Y sólo por no pasar por alto lo que se ha dicho, mencionamos siete razonamientos importantes de la acción pastoral del Vicario de Cristo:

1- Benedicto XVI, ha hecho valer en todo momento la aceptación del Concilio Vaticano II, y en particular la Declaración &quot;Nostra Aetate&quot; sobre las relaciones con el judaísmo y con las relaciones no cristianas. 

2-  El Santo Padre ha señalado en diferentes foros que en la Iglesia católica no hay espacio ni para el antisemitismo ni para la negación del Holocausto. Y ha expresado su solidaridad con el pueblo hebreo, diciendo que “la Shoah sea para todos advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo”.

3- Benedicto XVI se ha referido a la crisis de la Familia, como una de las preocupaciones más grandes de la Iglesia, y exhorta a los sacerdotes a ser “heraldos” de la indisolubilidad del matrimonio, tratando con afecto a todos, también a los divorciados vueltos a casar. “El punto de partida es para ayudar a los cónyuges a descubrir la realidad natural del matrimonio y su importancia en el plano de la salvación”, puntualizó.

4- El Vicario de Cristo, es un maestro e investigador del imperio de la verdad, que es la UNIVERSIDAD; ha enseñado y dictado conferencias en centros de estudio como Freising, Munich, y en “la Sapienza” de Roma. Pese a que recién, fuerzas contrarias a la Iglesia, en nombre de la laicidad y la irracionalidad, buscan que su mensaje de valores no llegue a las aulas universitarias.

5-El Papa como acto de “misericordia paterna” ha decidido levantar la excomunión a los cuatro obispos ordenados en 1988 por monseñor Marcel Lefevbre, como un “ministerio del Sucesor de Pedro”, y añadió que es “explícito” deber del Pastor “la llamada a la unidad”. 

6- El Santo padre ha sido un gran impulsor del uso del latín y lanzó la publicación del “motu proprio” Summorum Pontificum, sobre el rito extraordinario para asegurar la UNIDAD en la Iglesia; pues considera que en ella &quot;nadie está de más&quot;. También, con el levantamiento de las restricciones para celebrar la misa tridentina, y la celebración de los ritos eclesiásticos en latín, el Papá y la grey Católica desean la UNIDAD perenne en la Iglesia milenaria que fundo Cristo.
 
7- En suma, el Papa sueña con una Iglesia UNIDAD, que debe lograr sintetizar en sí misma la unidad interna y el anuncio generoso del Evangelio al mundo. Por eso, su Santidad ha promovido la UNIÓN con Cristo, y de ahí, ha tomando en cuenta el ecumenismo y el diálogo interreligioso, porque considera que “la unidad es ante todo una prerrogativa de Dios, que existiendo en tres Personas y es Uno en una absoluta unidad”, concluyó.

Lo anterior, nos habla de como Benedicto XVI, se deja ver a través de su obra apostólica, y tendríamos que reproducir todas las acciones de su Pontificado, para admirar aún más su grandeza; y en la imposibilidad de tal cosa, nos concretamos a decir que el Santo Padre da la cara de la verdad -ante la crítica progresista- siempre bajo un signo de Unidad y de agrupación del Cuerpo de la Iglesia en torno a la figura del Pontífice. Y esto confirma la promesa solemne de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. 

Pero hemos de repetir una vez más, el panorama del momento actual de la Iglesia nos impide cantar victoria; debido a los ataques y repudios por parte de grupos exaltados, de energúmenos que viven un mundo que no es el suyo; y que se levantan en contra de la máxima autoridad de la Iglesia católica, pretendiendo en su orgullo descalificar las acciones del Santo Padre; y alzando su inconformidad de acuerdo a su interés, promoviendo la bandera en la que la mentira se levanta y le dice a la verdad: “Yo soy la verdad y tú eres la mentira”.

La realidad nos dice que la niebla ha sobrevenido llena de críticas acerbas, y se ha hecho tan espesa que a veces no deja ver las cosas claras, ni siquiera en la misma Santa Sede. Sin embargo, ante los hechos condenatorios, la barca de Pedro sigue remando bajo la fuerza del Espíritu Santo; y la Unidad que convoca el Santo Padre prevalece, alumbra como un Faro sólido que se mueve bajo el Don de Dios y cuya luz llega muy lejos, porque alumbra desde muy alto. Y es una luz morigerada que brilla y da Pan de vida intelectual a los gentiles, para evitar naufragios que causen infelicidad al pueblo de Dios.

En suma, en estos momentos de crisis, es cuando se reconoce la grandeza de Benedicto XVI, quien ha sabido durante su pontificado, interpretar la unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y sobre todo, ha logrado combatir con sabiduría la niebla que ha invadido el palacio del Vaticano. Por lo tanto, el Santo Padre- sabe y lo tiene claro - los ataques a su investidura y propiamente a la Santa Madre Iglesia, representan a la niebla, que es por esencia inconsistente y pasajera; y es un signo de la postmodernidad que tarde o temprano doblará la rodilla ante la Iglesia fundada por Cristo, que es el de ayer, y de hoy y de los siglos que vienen. 



* Gustavo Antonio Rangel  
Integrante de la Red de Comunicadores, Diócesis de Teotihuacán 
Parroquia de Sta. María. Ozumbilla</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Benedicto XVI ante la critica progresista</p>
<p>                                                      Por Gustavo Antonio Rangel </p>
<p>Las acusaciones “gratuitas” que lanzan sectores progresistas contra la investidura del Sucesor de Pedro, nos lleva a reflexionar el por qué se empeñan en el descrédito de la autoridad pontificia; y al mismo tiempo, invita para aclarar sus inquietudes.</p>
<p>                                                                  Diócesis de Teotihuacán a  12 de Marzo de 2009</p>
<p>&#8221; Rezad por mí, con el fin de que no me amedrente, por miedo, ante los lobos &#8220;.                                                                                                                                            Benedicto XVI.</p>
<p>Teotihuacán, México.- Desde que el S.S. Benedicto XVI, fue electo Sumo Pontífice el 19 de abril de 2005, asumió el triple encargo de gobernar, adoctrinar y santificar a la grey de Jesucristo, bajo el lema “humilde trabajador de la viña del señor”; lo cual ha incomodado a ciertos grupos mal intencionados que continuamente “a vuelo de pájaro” ponen en tela de juicio su resplandeciente gestión pastoral, capacidad, virtud y lucida energía que desarrolla en lo cultural, espiritual y litúrgico.</p>
<p>Muchos hijos que pretenden ser &#8211; y se llaman progresistas -, han desencadenado una constante cantidad de acusaciones “gratuitas” contra la investidura del Santo Padre, tan sólo porque  -desde el inicio de su reinado- confió su servicio pastoral  ininterrumpido e inquebrantable a la enseñanza de la VERDAD.  Y esto les duele hasta “el tuétano”; motivo por el cual han exaltando con más fuerza la bandera del pragmatismo, nihilismo, relativismo, cientifismo, modernismo y postmodernismo.</p>
<p>Muchos de ellos, que “salieron de entre nosotros, pero que no son de los nuestros”, parecen experimentar un vivo placer bajo una efervescencia de crítica violenta, que busca  anonadar todas las acciones posibles del Sucesor de Pedro. Las condenaciones  van por lo que dice, por lo que deja de decir, por lo que hace, por lo que no hace, por el modo como lo hace y por el modo como no lo hace, y si algo significa ello no puede ser sino un continuo lanzamiento de criticas acerbas, sin una gota de amor, ni respeto por el Sumo Pontífice.  </p>
<p>Lo anterior llevo a plantear la siguiente pregunta de los especialistas: ¿por qué se le combate tanto al Santo Padre?, y la respuesta de semejantes reproches son porque “se han cometido graves errores por parte de algunas instancias de la Santa Sede, lo cual ha sido ocasión para provocar una avalancha de agresiones, hiriendo de forma grosera la dignidad del papado y a la persona misma de Benedicto XVI”, respondió, Joaquín Alliende, presidente Internacional de la A.I.N, asociación caritativa católica de Ayuda a la Iglesia Necesitada.</p>
<p>No obstante, en medio de “la niebla”, la personalidad de Benedicto XVI, se sobrepone, y por extraño que pueda parecer resulta un peligro latente para las fuerzas contrarias a la Iglesia, que a decir de ellos, el Santo Padre y nadie más tiene la culpa de todo cuanto padecemos en la Iglesia. Y más aún, se considera peligrosa la figura del Vicario de Cristo, ya que ha cometido la audacia de condenar constante y categóricamente los graves problemas que afectan al ser humano de todo el mundo.</p>
<p>Por esta última razón, el Jefe de la Iglesia Católica -por cuatro años-; ha ganado condenaciones de los sectores más radicales, a tales extremos, que los verdaderos cristianos “que por supuesto, son ellos” se ven obligados y no ven otra salida más que juzgar-criticar a su Santidad. Sin embargo, estas mismas personas que desean verlo callado, arrinconado y escondido en la Santa Sede, olvidan la divina promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia” …y he aquí que “los poderes del infierno” no prevalecerán contra la Iglesia, porque ella está fundada en piedra…¡Vaya gruesas palabras para ellos; solemne profecía para nosotros!.</p>
<p>                                                            *****</p>
<p>La Iglesia que fundo Cristo es verdadera en sí mima e indefectible, no obstante de fallas humanas que puedan tener sus miembros. Y si examinamos que es integrada y dirigida por hombres, está expuesta incesantemente a deformación y corrupción. Por eso, los Papas, en todas las épocas, han tenido que enfrentar a problemas de diferentes modalidades, pero con el mismo fondo: codicia, lujuria, difamación y soberbia, que se traduce en ataques sinuosos a la Divinidad de Cristo y a sus miembros que lo representan.</p>
<p>Sí revisamos cada una de las épocas de la Iglesia, nos topamos que volvemos siempre a dar en lo mismo: El Papa sufrió agravio y persecución, tal que algunos discípulos de la “Iglesia Primitiva” mejor predicaron en las catacumbas antes de gozar de la libertad otorgada por Constantino el Grande, cuando promulgó en 313, el Edicto de Milán. Y por esta situación, hubo tanto fervor que uno de los problemas al que enfrentó la Santa Madre Iglesia, es la rebelión hecha por alguno de sus hijos que se separaron de ella, argumentando fallas de la cabeza, que han “corrompido” al Cristianismo.</p>
<p>Pero esta posición en contra de la figura del Papa -a lo largo de los siglos-, contiene afirmaciones gravísimas, como aberrantes, y ha sido un mar de críticas con profundidad de un milímetro. Así lo vemos con la separación de las Iglesias Orientales de Roma, promovidas por Focio; también, durante la liviandad e inmoralidad del Renacimiento, cuando Martín Lutero se rebeló contra el Papa León X; y los que le siguieron por el mismo camino torcido, abandonando a la verdadera Iglesia de Cristo.</p>
<p>Es bien sabido que desde la Edad Media, se dieron muchos casos para producir desconcierto en la gente y su relación con la autoridad pontificia, que se prolongo hasta la Edad Moderna, ya que se sostuvo la tesis de que todo Papa que llegaba a la silla de Pedro, era ilegitimo, hereje, cismático y que en consecuencia, la Iglesia estaba acéfala, sin timón y sin rumbo fijo. Pues bien, cómo estaría la cosa que -los enemigos progresistas- durante el llamado “Cisma de Occidente” buscaron que la Iglesia cayera en confusión, aceptando hasta tres Papas que peleaban entre sí, con tal de llegar al Solio de San Pedro.</p>
<p>Estudios serios han explicado que los ataques al Santo Padre, representa la codicia -disfrazada en plaga- y tuvo como objetivo, manchar la legalidad del Sumo Pontífice: primero minimizarlo y después, decapitar la cabeza del Cuerpo de la Iglesia. Pero hemos de decir que volvió a caminar gracias a la Divina Providencia y sobre todo por la promesa de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. Esto confirma que pese a trifulca en contra del sucesor de Pedro, el cuerpo siempre ha respetado la figura del Sumo Pontífice.</p>
<p>Ahora bien, la Iglesia tiene plena conciencia de haber logrado mantener la unidad en torno a su Cabeza, por eso “los poderes del infierno” no han prevalecido-. Salvo excepciones a lo largo de los siglos que  no progresaron, y más bien, fungieron más como “poda” que de daño. Tal es el caso que data allá por los ochentas del siglo pasado, cuando Mons. Marcel Lefebvre +, actuó con acciones intransigentes, creando una comunidad cismática que deformaron la lealtad al Vicario de Cristo. </p>
<p>A la luz de lo anterior, recientemente se dio el caso de Mons. Richard Williamson, uno de los discípulos de la Fraternidad San Pío X, quien también, es integrante del mismo grupo de Lefebvre-; y causó “dolor de cabeza” a la Iglesia Católica, con pronunciamientos inapropiados que sacudieron y confrontaron las acciones del Santo Padre con la Comunidad Internacional. Por tal motivo, se confirma el -adagio teológico- que dice de todos los Papas: “durante su pontificado, en menor o mayor grado han vivido tiempos sumamente difíciles” y han combatido debilidades y bajezas, que han salpicado la divinidad de Cristo. </p>
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<p>Benedicto XVI, como actual Sumo Pontífice, pese a las dificultades e incertidumbres del mundo; siempre pide a los inconformes: obediencia y disciplinarse sobre los fundamentos naturales que la Iglesia sólo interpreta y mantiene; refiriéndose al campo doctrinal y moral, el respeto a la vida y dignidad humana, el desenfreno sexual que arrolla la castidad conyugal, el divorcio, la protección a los jóvenes y la Familia; así como, la promoción por la paz, que son -al fin y al cabo- basamentos de los derechos de Dios y de la Santa Madre Iglesia Católica.</p>
<p>Entonces, ¿cómo es posible que sus detractores se empeñan en el descrédito de la autoridad Pontificia?&#8230;¿cómo es posible que los sectores progresistas señalen al Santo Padre y le pongan “etiqueta negativa” que lo mantiene encumbrado como ortodoxo que atenta contra la modernidad?&#8230;¿cómo es posible que los “neopaganos” soliciten a Benedicto XVI, permita el quebranto sobre sexualidad, matrimonio, aborto, eutanasia, disfunción familiar, celibato eclesiástico, sacerdocio femenino y otras calamidades de la postmodernidad?.</p>
<p>Lo anterior es fuerte y deja mucho que desear; sin embargo, para el Papa, no hay nada mejor que salvaguardar el bien común en tres órdenes: Dios, el hombre y el mundo, según lo dicta la doctrina apostólica. Por eso, el domingo 22 de febrero de 2009, el  Santo Padre ha pedido a la Grey “que lo acompañéis con vuestras oraciones a fin de que pueda cumplir fielmente la elevada misión que la Providencia divina le ha encomendado como Sucesor del apóstol San Pedro&#8221;. </p>
<p>Y en respuesta, el cuerpo de Cristo de los cinco continentes le ha manifestado su más profunda adhesión y comunión eclesial, recordándole que “la grandeza de Dios brilla más en la pequeñez del hombre; o bien, para decirlo con frase rotunda de San Pablo, “la omnipotencia del Cielo, en la debilidad del hombre se perfecciona”. ( 2 Cor. 12, 9). Por citar un ejemplo, tenemos la hermosa carta que le envió Mons. Demetrio Fernández, obispo de Tarazona, en la cual resalta los errores de “los enemigos de la Iglesia que aprovechan todas las oportunidades para atacar al Papa”.</p>
<p>Al mismo tiempo, el Emmo. Demetrio Fernández, reprendió a los hijos de la Iglesia que se hacen “gallitos”, oponiéndose a la autoridad pontificia. Además, fue contundente al señalar que “el Papa es el vicario de Cristo en la tierra, es el dulce Cristo en la tierra. El Papa constituye el signo de unidad de todos los discípulos de Cristo. Él sirve a la Iglesia proponiendo la verdad del Evangelio con la autoridad recibida de Cristo. Él gobierna la Iglesia con la misión de reunirnos a todos en la unidad querida por Cristo. El nos santifica con la gracia de Cristo. Él es como el padre de una gran familia, que merece el respeto y el cariño de todos sus hijos”, concluyó.</p>
<p>Por eso, tenemos que Cristo escogió para que continuara su obra a S.S. Benedicto XVI; y él &#8211; en respuesta &#8211; ha sabido mantener a la Iglesia en los cauces de la Verdad y de la moral; meritos que aprendió en su infancia y adolescencia. El Santo Padre en varias ocasiones ha recordado que en el seno de la familia y en la guerra, forjo los cimientos que le ayudaron a descubrir la belleza y la fe en Cristo y los ha llevado con orgullo, siempre y a todas partes; buscando con ello, que nada impidiera reavivar su deseo de ser soldado del señor y colaborador de la verdad.</p>
<p>Y congruente con este criterio, la misión vivificante del Santo Padre, descansa en su autoridad moral que ha crecido al grado de que su voz se escucha con más fuerza, convirtiéndolo en un líder espiritual de talla mundial; su acción pastoral sobresale por ser  culto, educado, de ideas claras y firmes; rico en valores, de gran coherencia, de Fe firme, de esperanza cierta y caridad activa; además está preocupado por rescatar las raíces civiles, cristianas, y la pobreza espiritual que aflige al corazón del hombre contemporáneo y a su debilitamiento de lo ideales humanos y espirituales.</p>
<p>Por ello, a Joseph Ratzinger se le recuerda -desde el año de 1982- cuando tuvo que cumplir delicados encargos de la Curia Romana, entre ellos, el de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y ahora, como Sucesor de Pedro, llevado su pontificado a lo más alto con acciones que vislumbran a la Iglesia para que siga siendo UNA en torno a su cabeza y visible para el pueblo de Dios. Y sólo por no pasar por alto lo que se ha dicho, mencionamos siete razonamientos importantes de la acción pastoral del Vicario de Cristo:</p>
<p>1- Benedicto XVI, ha hecho valer en todo momento la aceptación del Concilio Vaticano II, y en particular la Declaración &#8220;Nostra Aetate&#8221; sobre las relaciones con el judaísmo y con las relaciones no cristianas. </p>
<p>2-  El Santo Padre ha señalado en diferentes foros que en la Iglesia católica no hay espacio ni para el antisemitismo ni para la negación del Holocausto. Y ha expresado su solidaridad con el pueblo hebreo, diciendo que “la Shoah sea para todos advertencia contra el olvido, contra la negación o el reduccionismo”.</p>
<p>3- Benedicto XVI se ha referido a la crisis de la Familia, como una de las preocupaciones más grandes de la Iglesia, y exhorta a los sacerdotes a ser “heraldos” de la indisolubilidad del matrimonio, tratando con afecto a todos, también a los divorciados vueltos a casar. “El punto de partida es para ayudar a los cónyuges a descubrir la realidad natural del matrimonio y su importancia en el plano de la salvación”, puntualizó.</p>
<p>4- El Vicario de Cristo, es un maestro e investigador del imperio de la verdad, que es la UNIVERSIDAD; ha enseñado y dictado conferencias en centros de estudio como Freising, Munich, y en “la Sapienza” de Roma. Pese a que recién, fuerzas contrarias a la Iglesia, en nombre de la laicidad y la irracionalidad, buscan que su mensaje de valores no llegue a las aulas universitarias.</p>
<p>5-El Papa como acto de “misericordia paterna” ha decidido levantar la excomunión a los cuatro obispos ordenados en 1988 por monseñor Marcel Lefevbre, como un “ministerio del Sucesor de Pedro”, y añadió que es “explícito” deber del Pastor “la llamada a la unidad”. </p>
<p>6- El Santo padre ha sido un gran impulsor del uso del latín y lanzó la publicación del “motu proprio” Summorum Pontificum, sobre el rito extraordinario para asegurar la UNIDAD en la Iglesia; pues considera que en ella &#8220;nadie está de más&#8221;. También, con el levantamiento de las restricciones para celebrar la misa tridentina, y la celebración de los ritos eclesiásticos en latín, el Papá y la grey Católica desean la UNIDAD perenne en la Iglesia milenaria que fundo Cristo.</p>
<p>7- En suma, el Papa sueña con una Iglesia UNIDAD, que debe lograr sintetizar en sí misma la unidad interna y el anuncio generoso del Evangelio al mundo. Por eso, su Santidad ha promovido la UNIÓN con Cristo, y de ahí, ha tomando en cuenta el ecumenismo y el diálogo interreligioso, porque considera que “la unidad es ante todo una prerrogativa de Dios, que existiendo en tres Personas y es Uno en una absoluta unidad”, concluyó.</p>
<p>Lo anterior, nos habla de como Benedicto XVI, se deja ver a través de su obra apostólica, y tendríamos que reproducir todas las acciones de su Pontificado, para admirar aún más su grandeza; y en la imposibilidad de tal cosa, nos concretamos a decir que el Santo Padre da la cara de la verdad -ante la crítica progresista- siempre bajo un signo de Unidad y de agrupación del Cuerpo de la Iglesia en torno a la figura del Pontífice. Y esto confirma la promesa solemne de Cristo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. </p>
<p>Pero hemos de repetir una vez más, el panorama del momento actual de la Iglesia nos impide cantar victoria; debido a los ataques y repudios por parte de grupos exaltados, de energúmenos que viven un mundo que no es el suyo; y que se levantan en contra de la máxima autoridad de la Iglesia católica, pretendiendo en su orgullo descalificar las acciones del Santo Padre; y alzando su inconformidad de acuerdo a su interés, promoviendo la bandera en la que la mentira se levanta y le dice a la verdad: “Yo soy la verdad y tú eres la mentira”.</p>
<p>La realidad nos dice que la niebla ha sobrevenido llena de críticas acerbas, y se ha hecho tan espesa que a veces no deja ver las cosas claras, ni siquiera en la misma Santa Sede. Sin embargo, ante los hechos condenatorios, la barca de Pedro sigue remando bajo la fuerza del Espíritu Santo; y la Unidad que convoca el Santo Padre prevalece, alumbra como un Faro sólido que se mueve bajo el Don de Dios y cuya luz llega muy lejos, porque alumbra desde muy alto. Y es una luz morigerada que brilla y da Pan de vida intelectual a los gentiles, para evitar naufragios que causen infelicidad al pueblo de Dios.</p>
<p>En suma, en estos momentos de crisis, es cuando se reconoce la grandeza de Benedicto XVI, quien ha sabido durante su pontificado, interpretar la unidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; y sobre todo, ha logrado combatir con sabiduría la niebla que ha invadido el palacio del Vaticano. Por lo tanto, el Santo Padre- sabe y lo tiene claro &#8211; los ataques a su investidura y propiamente a la Santa Madre Iglesia, representan a la niebla, que es por esencia inconsistente y pasajera; y es un signo de la postmodernidad que tarde o temprano doblará la rodilla ante la Iglesia fundada por Cristo, que es el de ayer, y de hoy y de los siglos que vienen. </p>
<p>* Gustavo Antonio Rangel<br />
Integrante de la Red de Comunicadores, Diócesis de Teotihuacán<br />
Parroquia de Sta. María. Ozumbilla</p>
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