<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: Actualidades del Instituto del Buen Pastor.</title>
	<atom:link href="http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/</link>
	<description>Creer en México</description>
	<pubDate>Fri, 12 Mar 2010 22:47:41 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.7.1</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: Graciela de Linares</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/comment-page-1/#comment-10178</link>
		<dc:creator>Graciela de Linares</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Oct 2008 14:17:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://creerenmexico.org/?p=519#comment-10178</guid>
		<description>No conviene que se refieran así con relación a alguien... pueden afectar su modestia y/o alimentar su orgullo y hacer creer que no necesita tanto las oraciones. Luchemos por la Causa Católica, por la Misa en defensa de la Fe, con las armas de la oración y el estudio; estoy segura que eso agradaría más al Padre Navas que las alabanzas o los vituperios de los hombres. Dios nos guarde fieles.
Con mucho cariño, mis oraciones por el Padre Navas.

Graciela</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No conviene que se refieran así con relación a alguien&#8230; pueden afectar su modestia y/o alimentar su orgullo y hacer creer que no necesita tanto las oraciones. Luchemos por la Causa Católica, por la Misa en defensa de la Fe, con las armas de la oración y el estudio; estoy segura que eso agradaría más al Padre Navas que las alabanzas o los vituperios de los hombres. Dios nos guarde fieles.<br />
Con mucho cariño, mis oraciones por el Padre Navas.</p>
<p>Graciela</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Alguien</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/comment-page-1/#comment-10163</link>
		<dc:creator>Alguien</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Oct 2008 03:13:49 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://creerenmexico.org/?p=519#comment-10163</guid>
		<description>Realmente el P. Navas es lo máximo, debemos rezar mucho por él, para que tenga fortaleza, porque verdaderamente es un santo, totalmente entregado a Dios, vivendo la sencillez y la pobreza, enfrentando las tribulaciones, las calumnias y las injurias de manera admirable, con la vista puesta en el crucifijo, de cara a Cristo Crucificado, celebrando el Santo Sacrificio con un fervor y un recogimiento impresionantes, realmente nunca en mi vida había conocido a alguien así.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Realmente el P. Navas es lo máximo, debemos rezar mucho por él, para que tenga fortaleza, porque verdaderamente es un santo, totalmente entregado a Dios, vivendo la sencillez y la pobreza, enfrentando las tribulaciones, las calumnias y las injurias de manera admirable, con la vista puesta en el crucifijo, de cara a Cristo Crucificado, celebrando el Santo Sacrificio con un fervor y un recogimiento impresionantes, realmente nunca en mi vida había conocido a alguien así.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Martha</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/comment-page-1/#comment-10159</link>
		<dc:creator>Martha</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 2008 13:52:02 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://creerenmexico.org/?p=519#comment-10159</guid>
		<description>Lo haré, Jor.   Ha de ser una consolación para el P. Navas saber que hay gente como tu que lo aprecia y lo ama, y ruega por él.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Lo haré, Jor.   Ha de ser una consolación para el P. Navas saber que hay gente como tu que lo aprecia y lo ama, y ruega por él.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Jor</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/comment-page-1/#comment-10154</link>
		<dc:creator>Jor</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 2008 06:12:39 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://creerenmexico.org/?p=519#comment-10154</guid>
		<description>Estimados lectores:

Por favor recen mucho por el Instituto del Buen Pastor y, especialmente, por el R.P. Rafael Navas, que es un santo. Cuánto ha sufrido y sufre, sin decir palabra alguna, como no sea de consejo sobrenaturalmente edificante a cuantos lo necesitan. Cuán fuerte es su testimonio de serenidad y abandono a la santa voluntad de Dios. Con qué entusiasmo y claridad enseña la doctrina cristiana. Con qué gozo acude a atender a los moribundos, y provechosamente. Con qué delicadeza trata a todas las almas. Cómo celebra la Santa Misa. Cómo trata al Señor Sacramentado. Cómo ama a la Santísima Virgen. A San José. A Santa Teresita del Niño Jesús. Cómo ama al Vicario de Cristo. Qué ejemplo nos da en la mortificación. Cómo perdona a quienes lo injurian y traicionan. Cómo sobrelleva las incontables contrariedades. Cómo reza por los obispos, especialmente por el ordinario de Santiago de Chile. Su único norte es el servicio de las almas y el triunfo de la Iglesia.

Sólo puede ser de Dios una obra que cuenta con estos sacerdotes.

8:06 AM</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimados lectores:</p>
<p>Por favor recen mucho por el Instituto del Buen Pastor y, especialmente, por el R.P. Rafael Navas, que es un santo. Cuánto ha sufrido y sufre, sin decir palabra alguna, como no sea de consejo sobrenaturalmente edificante a cuantos lo necesitan. Cuán fuerte es su testimonio de serenidad y abandono a la santa voluntad de Dios. Con qué entusiasmo y claridad enseña la doctrina cristiana. Con qué gozo acude a atender a los moribundos, y provechosamente. Con qué delicadeza trata a todas las almas. Cómo celebra la Santa Misa. Cómo trata al Señor Sacramentado. Cómo ama a la Santísima Virgen. A San José. A Santa Teresita del Niño Jesús. Cómo ama al Vicario de Cristo. Qué ejemplo nos da en la mortificación. Cómo perdona a quienes lo injurian y traicionan. Cómo sobrelleva las incontables contrariedades. Cómo reza por los obispos, especialmente por el ordinario de Santiago de Chile. Su único norte es el servicio de las almas y el triunfo de la Iglesia.</p>
<p>Sólo puede ser de Dios una obra que cuenta con estos sacerdotes.</p>
<p>8:06 AM</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Graciela de Linares</title>
		<link>http://creerenmexico.org/2008/09/actualidades-del-instituto-del-buen-pastor/comment-page-1/#comment-10139</link>
		<dc:creator>Graciela de Linares</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Sep 2008 04:51:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://creerenmexico.org/?p=519#comment-10139</guid>
		<description>Simple carta al Padre Christian Bouchacourt.

Muy estimado Padre, gracias.

Su editorial sudamericano, publicado en el sitio oficial del distrito de Francia, tiene numerosas cualidades. La primera es que está firmado por su mano, incluso si se inspira en gran parte, hasta en el plan y el fraseado, en un panfleto valerosamente anónimo aparecido en estos últimos días en internet. Cuando el intrépido cura que lo firmó tendrá el valor de salir del anonimato… por el momento no tengo tiempo que perder con los cobardes.

Porque también, usted deplora realmente la suerte que se da al I.B.P. Y en este tiempo de dictadura del pensamiento, es valeroso de su parte. Es, por otra parte, la única justificación de sus líneas pesimistas que encuentran en la internet portavoces oficiosos de la Fraternidad molestos.

Por fin, y viéndolo bien, usted nos hace el más precioso cumplido: es nuestra posición inicial, su coherencia como su rigor lo que motiva la hostilidad de los obispos e incluso (es usted quienes lo dice) el apoyo parsimonioso de Roma. Gracias querido padre; era necesario que esto fuera dicho, si es posible, por otro distinto a nosotros.

Sus líneas desbordan de amistad para con el Buen Pastor, en sus comienzos siempre actuales. Se, por habernos encontrado en la época, que esas no son palabras huecas o vacías.

Los reproches que usted parece hacernos no lo son en absoluto: ¿las bravatas de los obispos de Bogotá y Santiago deberían atraer en la boca de un sacerdote de la Fraternidad San Pío X, por añadidura superior de distrito, otros tantos cumplidos, ¿ no es verdad? ¡O entonces, hay de que temer, la Fraternidad habría cambiado harto en cuatro años y debería firmar rápidamente los acuerdos! ¡Afortunadamente que Mons. Lefebvre no se detuvo por tan poco, ni usted ni yo seríamos sacerdotes! Nuestro seminario de Ecône en 1973, por lo tanto en perfecta regla canónica, fue tratado de “salvaje” por todos los obispos franceses reunidos en Lourdes.

Tampoco hay que mezclar todo. El obispo de Sao-Paulo nos dio una recepción muy simpática (como algunos en Francia), y usted es uno de los mejor colocados para saber que nuestra retirada de este país se debe a la T.FP. disfrazada en Montfort. ¡Vamos, padre…!

Último de sus argumentos, que no lo son y a Dios gracias, es el caso del Padre G. quién deja el Instituto para incorporarse a la Fraternidad. Es la única manipulación en su texto. De paso podría, a pesar de todo, dar gracias. Celebraba la forma ordinaria, hace dos años. Le enseñamos, hemos regularizado todo en Roma, buen trabajo. Por razón de comodidad (ustedes son ricos y nosotros somos pobres; se nos persigue, ustedes no lo son más; su casa en Argentina es confortable y está su familia, nuestra casa de Santiago es miserable y el padre Navas enfermo), él decide unirse a ustedes. ¡Vaya! No voy a gritar al cisma y espero que no vaya a pagar demasiado caro sus orígenes. Inútil del reordenarlo bajo condición y no lo manden a una isla perdida en el océano: ustedes tienen tantas casas abrigadas donde sí es bueno vivir.

Verdaderamente, hasta aquí, nada a decir de nuevo sobre su prosa. Querría, a pesar de todo, decirle, querido Padre, que si hubiera conocido los inicios de su Fraternidad y las pruebas por que atravesó, se alarmaría menos rápidamente de las pequeñas miserias del comienzo del I.B.P. Y ya que su solicitud me afecta profundamente, la creo excesivamente preocupada; pregunte a los antiguos que le cuenten las “horas más oscuras de nuestra historia”. Sepa, por ejemplo que Mons. Lefebvre varias veces quiso detener todo y que lo decidió y anunció una vez. ¡Sin la valentía de nuestro querido padre Aulagnier, no habría Fraternidad! Vea, no estoy allí. ¡Ustedes se dan el lujo, hoy, de despedir un buen número de seminaristas porque entonces se guardaba de espanta pájaros! En cuanto a los favores episcopales, su fundador ha debido prescindir de ellos.

Y usted pasa lógicamente a la cuestión romana. Todos estos pequeños avatares, son bien la prueba de que Roma no cambió; que el I.B.P. sólo era un obstáculo levantado por Roma contra la Fraternidad que si hiciéramos hoy lo que hicieron ayer, nos sucedería mañana lo que les sucede hoy. “Libertad vigilada” etc….

Aún allí (¡definitivamente!) estoy de acuerdo con usted. Usted ve que lo importante es la calidad de un acuerdo práctico y la Fraternidad debería estar contenta con el Instituto por haberle mostrado eso y por "limpiar los yesos". Usted dice muy justamente que la salvación de la Iglesia no puede venir sino de Roma y no de no se qué último cartucho, porque saldrá del buen lugar y en el buen momento por no se qué Robin Hood. Usted no es de los que, a pesar de todo, sueñan en la noche que Vaticano II nunca no ha tenido lugar: es el despertador que da pesadilla. Usted está bien lejos de Europa, si no sabría que el único en haber deplorado la visita del papa a la mezquita es el Padre de Tanoüarn, de Buen Pastor. ¡Cuando habla del “abandono” del I.B.P, ¡se da cuenta hasta qué punto usted nos felicita! ¿Se es responsable de ser abandonado? Esto pediría matices, sin duda, pero todo en su argumentación tiende a equiparar nuestros dos institutos y, sin que yo comparta totalmente este punto de vista, lo tomo de sus labios como un bello estímulo. Y luego por fin, si es que el papa quien no es obedecido, ¿no es el deber de todos sostenerlo? El Cardenal Castrillón Hoyos, que encontré la semana pasada, me lo dijo y repitió: “sobre todo no cambien, permanezcan lo que son”. 

Cuando el Sr. Christophe Geffroy de la Nef, precisamente aguijoneado por Jean Madiran en Présent (20 de septiembre) habla del Instituto como una “ambigüedad detestable”, que “no podría tener sino un tiempo”, él se vuelve resueltamente hacia el pasado, desierta en plena campaña y abandona al Papa. Por otra parte ¿por qué se mete?

En 2006, algunos de entre ustedes se limitaban sabiamente a decir que el joven instituto debería demostrar validez, con el tiempo. Me parece que este frenesí de los balances que actualmente molesta muchos sueños es un tanto prematuro. Salomón era más sabio, ¿no es cierto?: “un tiempo para plantar, otro para recoger; ¿un tiempo para construir, otro para habitar”? ¿Será que la permanencia y el tranquilo desarrollo del Instituto obsesiona las noches de algunos? No creo absolutamente que usted sea de aquéllos: su texto es magnífico y supone un profundo aprecio por el Buen Pastor. Mil gracias: retenga, lo invito a las ordenaciones del 11 de octubre próximo, que llevarán el número de nuestros sacerdotes de 18 a 22 y hago un viejo guiño de ojo fraternal y caluroso al viejo cura de Saint-Nicolas du Chardonnet. Con mi amistad en Nuestro Señor.

Padre Philippe Laguérie.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Simple carta al Padre Christian Bouchacourt.</p>
<p>Muy estimado Padre, gracias.</p>
<p>Su editorial sudamericano, publicado en el sitio oficial del distrito de Francia, tiene numerosas cualidades. La primera es que está firmado por su mano, incluso si se inspira en gran parte, hasta en el plan y el fraseado, en un panfleto valerosamente anónimo aparecido en estos últimos días en internet. Cuando el intrépido cura que lo firmó tendrá el valor de salir del anonimato… por el momento no tengo tiempo que perder con los cobardes.</p>
<p>Porque también, usted deplora realmente la suerte que se da al I.B.P. Y en este tiempo de dictadura del pensamiento, es valeroso de su parte. Es, por otra parte, la única justificación de sus líneas pesimistas que encuentran en la internet portavoces oficiosos de la Fraternidad molestos.</p>
<p>Por fin, y viéndolo bien, usted nos hace el más precioso cumplido: es nuestra posición inicial, su coherencia como su rigor lo que motiva la hostilidad de los obispos e incluso (es usted quienes lo dice) el apoyo parsimonioso de Roma. Gracias querido padre; era necesario que esto fuera dicho, si es posible, por otro distinto a nosotros.</p>
<p>Sus líneas desbordan de amistad para con el Buen Pastor, en sus comienzos siempre actuales. Se, por habernos encontrado en la época, que esas no son palabras huecas o vacías.</p>
<p>Los reproches que usted parece hacernos no lo son en absoluto: ¿las bravatas de los obispos de Bogotá y Santiago deberían atraer en la boca de un sacerdote de la Fraternidad San Pío X, por añadidura superior de distrito, otros tantos cumplidos, ¿ no es verdad? ¡O entonces, hay de que temer, la Fraternidad habría cambiado harto en cuatro años y debería firmar rápidamente los acuerdos! ¡Afortunadamente que Mons. Lefebvre no se detuvo por tan poco, ni usted ni yo seríamos sacerdotes! Nuestro seminario de Ecône en 1973, por lo tanto en perfecta regla canónica, fue tratado de “salvaje” por todos los obispos franceses reunidos en Lourdes.</p>
<p>Tampoco hay que mezclar todo. El obispo de Sao-Paulo nos dio una recepción muy simpática (como algunos en Francia), y usted es uno de los mejor colocados para saber que nuestra retirada de este país se debe a la T.FP. disfrazada en Montfort. ¡Vamos, padre…!</p>
<p>Último de sus argumentos, que no lo son y a Dios gracias, es el caso del Padre G. quién deja el Instituto para incorporarse a la Fraternidad. Es la única manipulación en su texto. De paso podría, a pesar de todo, dar gracias. Celebraba la forma ordinaria, hace dos años. Le enseñamos, hemos regularizado todo en Roma, buen trabajo. Por razón de comodidad (ustedes son ricos y nosotros somos pobres; se nos persigue, ustedes no lo son más; su casa en Argentina es confortable y está su familia, nuestra casa de Santiago es miserable y el padre Navas enfermo), él decide unirse a ustedes. ¡Vaya! No voy a gritar al cisma y espero que no vaya a pagar demasiado caro sus orígenes. Inútil del reordenarlo bajo condición y no lo manden a una isla perdida en el océano: ustedes tienen tantas casas abrigadas donde sí es bueno vivir.</p>
<p>Verdaderamente, hasta aquí, nada a decir de nuevo sobre su prosa. Querría, a pesar de todo, decirle, querido Padre, que si hubiera conocido los inicios de su Fraternidad y las pruebas por que atravesó, se alarmaría menos rápidamente de las pequeñas miserias del comienzo del I.B.P. Y ya que su solicitud me afecta profundamente, la creo excesivamente preocupada; pregunte a los antiguos que le cuenten las “horas más oscuras de nuestra historia”. Sepa, por ejemplo que Mons. Lefebvre varias veces quiso detener todo y que lo decidió y anunció una vez. ¡Sin la valentía de nuestro querido padre Aulagnier, no habría Fraternidad! Vea, no estoy allí. ¡Ustedes se dan el lujo, hoy, de despedir un buen número de seminaristas porque entonces se guardaba de espanta pájaros! En cuanto a los favores episcopales, su fundador ha debido prescindir de ellos.</p>
<p>Y usted pasa lógicamente a la cuestión romana. Todos estos pequeños avatares, son bien la prueba de que Roma no cambió; que el I.B.P. sólo era un obstáculo levantado por Roma contra la Fraternidad que si hiciéramos hoy lo que hicieron ayer, nos sucedería mañana lo que les sucede hoy. “Libertad vigilada” etc….</p>
<p>Aún allí (¡definitivamente!) estoy de acuerdo con usted. Usted ve que lo importante es la calidad de un acuerdo práctico y la Fraternidad debería estar contenta con el Instituto por haberle mostrado eso y por &#8220;limpiar los yesos&#8221;. Usted dice muy justamente que la salvación de la Iglesia no puede venir sino de Roma y no de no se qué último cartucho, porque saldrá del buen lugar y en el buen momento por no se qué Robin Hood. Usted no es de los que, a pesar de todo, sueñan en la noche que Vaticano II nunca no ha tenido lugar: es el despertador que da pesadilla. Usted está bien lejos de Europa, si no sabría que el único en haber deplorado la visita del papa a la mezquita es el Padre de Tanoüarn, de Buen Pastor. ¡Cuando habla del “abandono” del I.B.P, ¡se da cuenta hasta qué punto usted nos felicita! ¿Se es responsable de ser abandonado? Esto pediría matices, sin duda, pero todo en su argumentación tiende a equiparar nuestros dos institutos y, sin que yo comparta totalmente este punto de vista, lo tomo de sus labios como un bello estímulo. Y luego por fin, si es que el papa quien no es obedecido, ¿no es el deber de todos sostenerlo? El Cardenal Castrillón Hoyos, que encontré la semana pasada, me lo dijo y repitió: “sobre todo no cambien, permanezcan lo que son”. </p>
<p>Cuando el Sr. Christophe Geffroy de la Nef, precisamente aguijoneado por Jean Madiran en Présent (20 de septiembre) habla del Instituto como una “ambigüedad detestable”, que “no podría tener sino un tiempo”, él se vuelve resueltamente hacia el pasado, desierta en plena campaña y abandona al Papa. Por otra parte ¿por qué se mete?</p>
<p>En 2006, algunos de entre ustedes se limitaban sabiamente a decir que el joven instituto debería demostrar validez, con el tiempo. Me parece que este frenesí de los balances que actualmente molesta muchos sueños es un tanto prematuro. Salomón era más sabio, ¿no es cierto?: “un tiempo para plantar, otro para recoger; ¿un tiempo para construir, otro para habitar”? ¿Será que la permanencia y el tranquilo desarrollo del Instituto obsesiona las noches de algunos? No creo absolutamente que usted sea de aquéllos: su texto es magnífico y supone un profundo aprecio por el Buen Pastor. Mil gracias: retenga, lo invito a las ordenaciones del 11 de octubre próximo, que llevarán el número de nuestros sacerdotes de 18 a 22 y hago un viejo guiño de ojo fraternal y caluroso al viejo cura de Saint-Nicolas du Chardonnet. Con mi amistad en Nuestro Señor.</p>
<p>Padre Philippe Laguérie.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
