¿Porqué el Obispo de Roma ha confiado en el Instituto del Buen Pastor para que realice una crítica constructiva a las interpretaciones del concilio? Para todos es claro que los documentos conciliares se han escrito en un ambiente ya avanzado de conflicto teológico e ideológico en la Iglesia y que por esta razón sus textos han quedado en algunas partes tan confusos que 40 años después el Papa confirma que han sido mal interpretados por una lectura de discontinuidad.
Confusión, falta de claridad, ausencia de declaraciones indiscutibles. Todo esto es comprensible; en un ambiente polarizado, para buscar el consenso se difuminan los límites de las posturas e intenciones; para buscar el consenso el “si” se convierte en “no decimos que no” y el “est” se dice “subsistit”. Este es la misma circunstancia que hoy aqueja a la Fraternidad de San Pio X.
El mal del VII en 4 actos + 3:
1.- Tissier y Mons Fellay, figuras de las más prominentes de la Fraternidad insultan públicamente al Papa, el primero no quiere llamarlo por su nombre de Papa y el segundo sin desenfreno le llama “Perfecto Liberal”, esto como corolario de la “tradición” de rezar por el Papa y criticarlo como deporte; e incluso de soslayar a quienes ni le reconocen el papado.
2.- Roma manda llamar a Mons. Fellay quien además y como agravante es el superior de la Fraternidad.
3.- Fellay anuncia que Roma les dio un ultimatum en el que ¡los quieren callar! Algo que jamás aceptarían. La comunidad se queda un poco perpleja por esta acción de Roma que es considerada una agresión.
4.- Roma ventila las condiciones del llamado ultimatum, que textualmente solo los llama a respetar la figura del papa, a no adjudicarse un magisterio superior al del Papa y a no proponer a la FSSPX como contrapuesta a la Iglesia.
5.- Monseñores Galarreta, Williamson y Fellay, 3 de los 4 obispos de la Fraternidad, dicen que las condiciones son inaceptables, que no los van a callar e incluso que no van a responder.
6.- Llega el día límite y se dice que no hay respuesta oficial. ¡No nos van a callar! dicen los feligreses más comprometidos con la FSSPX. Tristeza y desconcierto en los no-feligreses de la FSSPX. (Al menos yo no percibí tristeza en alguno de los seguidores)
7.- Un día después por el Radio, Mons. Fellay dice que si respondió a tiempo. Y dos días después un comunicado oficial que parece decir que las condiciones resultan aceptables. (Leer texto de la declaración en La buhardilla de Jerónimo o el texto completo en el foro Ecclesia Dei)
¿No decimos que si pero si? ¿Decimos que no pero si? ¿Decimos rotundamente que no?
Primero dicen explícitamente que rechazarán las condiciones porque “los quieren callar” y luego dicen que lo que nos les parece aceptable es que no se incluye la discusión doctrinaria necesaria para asegurar el buen futuro de la FSSPX. Primero dicen que Roma les dio un ultimatum con la intención de acelerar las cosas, a lo que ellos no están deacuerdo y luego reconocen que la intención de Roma es crear un clima favorable a un diálogo ulterior. Total ¿si o no?
Dijeron que los compromisos eran inaceptables y que no contestarían. Pero si contestaron y el compromiso más concreto también lo reconocen.
Los que no han aceptado públicamente son:1) “Dar una respuesta proporcionada a la generosidad del Papa”, 2) “evitar toda intervención pública que no respetara a la persona del santo padre y que fuera negativa para la caridad eclesial” y el 4) “demostrar la voluntad de actuar honestamente en toda caridad eclesial y en el respeto a la autoridad del vicario de Cristo”
Nadie en su sano juicio pudiera interpretar estos compromisos como “mordazas” a la crítica a menos que el objetivo de la crítica sea el papado en si. Y nadie en su sano juicio puede pretender llegar a un acuerdo con Roma que no esté construído sobre estas condiciones ¿o acaso si se puede? El que crea que si, que nos lo demuestre, pero no en base a interpretaciones pervertidas de estas condiciones, sino en base a una interpretación textual.
Mi opinión personal.
Desde mi super ignorante perspectiva, creo que tanto la entrevista radiofónica como la declaración oficial de la FSSPX son motivos de tremenda alegría, quizá soy muy iluso, pero el respeto al Santo Padre es la condición más facil de aceptar y muy dificilmente la FSSPX pudiera negarle este compromiso básico al Vaticano, más aún, esta adhesión de respeto es la única que no requeriría de una aceptación pública sino de consecuencia en los hechos; habrá que analizar los matices que utilicen los obispos de la FSSPX para referirse al Papa en adelante.
La confirmación pública de que la FSSPX no reclama un magisterio superior al Papa y que la FSSPX no está contrapuesta a la Iglesia, la realiza explícitamente el comunicado de hoy. El mismo comunicado que confirma que la respuesta se dio en los tiempos requeridos.
¿Al final se le dio respuesta positiva al “ultimatum”? Me parece que si y esto puede abrir muchas esperanzas tanto para los fieles de la FSSPX como para quienes no lo son. Para los que buscan de corazón la unidad, debe ser un gran motivo de alegría. El lado triste es que queda patente la imposibilidad de la Fraternidad para dar públicamente señales claras e incuestionables de su interés para regularizar su situación en la Iglesia y para someterse efectivamente a la Sede Apostólica.
Sin embargo no hay que culparles, al final de cuentas tienen la responsabilidad de tratar de sacar de la inmoderación a aquellos miembros y fieles que en el transcurso de los años han fusionado la figura del papado con la del enemigo a vencer y la “realpolitik” obliga en ocasiones a aplicar estrategias mediáticas. Probablemente los Obispos de la FSSPX están haciendo las cosas de la mejor forma que se puedan hacer para avanzar en el camino a Roma, manteniendo en la medida de lo posible la cohesión interna.
Confio en que así es.




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