En una actitud de suprema soberbia, el Jefe de gobierno de la Capital de México Marcelo Ebrard, el desquiciado candidato perdedor de la elecciones presidenciales del 2006 y la vergonzosamente regiomontana senadora Rosario Ibarra (quien no llego a la cámara alta por votos), todos del Partido de la Revolución Democrática, solaparon el atroz sacrilegio de la Catedral Primada de México.
Los tres estaban ahí, sus seguidores irrumpieron en el Templo porque según ellos las campanas que sonaban invitando a Misa de 12, eran una provocación que no los dejaba escuchar a sus líderes.
Este es la vigésimo octava ocasión en un año que los seguidores de ese partido irrumpen en la catedral y el pseudo jefe de gobierno no mueve ni un dedo.
La Arquidiócesis ha anunciado que cerrarán la Catedral hasta que el gobierno local o federal puedan asegurar la integridad de los asistentes a las Misas, quienes este domingo vivieron momento de terror al escuchar entrar a cerca de 200 personas insultando al Papa, al Arzobispo y hasta a las religiosas que se encontraban en el templo.
La última vez que la Catedral cerró sus puertas fue en 1926, el año que inició la Guerra Cristera en México.
Ante el anuncio del cierre de las puertas, Marcelo Ebrard se “indignó” diciendo que “La Catedral pertenece a la Nación y no a la iglesia católica de este país”, recordandole a la Iglesia que desde Juárez los templos son propiedad de la nación y en una actitud más de sumo juzgador de la Ciudad de México.
Gracias a Dios, el PRD perdió la presidencia en el 2006, si no esta persecución real se estuviera repitiendo en muchas partes del país.
Entre muchos otros, un periódico nacional reporta: “Entre consignas, palabras altisonantes y empujones, los pejistas intentaron apoderarse del altar mayor y se enfrentaron a una valla de elementos de seguridad y de fieles, quienes entre empujones y patadas lo impidieron. Los manifestantes se dieron cuenta de que no cumplirían con su objetivo y decidieron emprender su retirada, no sin antes destruir las vallas de madera que se utilizan para impedir el paso de los fieles y de los reporteros en algunas zonas del recinto, e insultar a las religiosas que esperaban el comienzo de la misa, a quienes les llamaron “amargadas”. “
Una cosa es muy cierta, Ebrard, el candidato perdedor y cualquiera en el PRD que piense que puede ofender a Dios con este descaro y la identidad católica del pueblo mexicano sin que nos preparemos a defendernos, es y será un ESTÚPIDO.
Comunicado de prensa de la arquidiócesis:
La Arquidiócesis Primada de México expresa ante la opinión pública nacional su profunda consternación por la brutal invasión de grupos perredistas que de forma violenta ingresaron al inicio de la celebración de la misa dominical gritando sacrílegamente consignas a favor del señor Andrés Manuel López Obrador y un sin fin de improperios en contra de Su Santidad Benedicto XVI y del cardenal Norberto Rivera Carrera.
El grupo de agresores era de unas doscientos personas que entraron abriendo salvajemente a patadas las puertas, rompiendo las vallas de seguridad, haciendo destrozos, rayando las bancas y agrediendo físicamente a los feligreses lo que causó el pánico de los presentes entre los que se encontraban ancianos, mujeres y niños que lloraban y corrían despavoridos por todo el recinto, espantados por este condenable y cobarde acto de terror, expresión inequívoca de la intolerancia religiosa y del odio a la Iglesia Católica.
La Arquidiócesis de México, invita a los fieles cristianos y sus sacerdotes a realizar actos de desagravio en sus respectivas comunidades parroquiales a fin de pedir perdón a Dios por las constantes profanaciones de la Eucaristía y la Catedral que grupos del Partido de la Revolución Democrática han venido haciendo consecutivamente durante más de un año, ofensas gravísimas a Dios Nuestro Señor y a la fe que compartimos millones de católicos en el país.
Hugo Valdemar Romero
Director de Comunicación Social





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