P. Luis Joaquin Gómez Jaubert sobre el Motu Proprio

Jaubert-Munoz.jpgEl Padre Luis Joaquin Gómez Jaubert, Párroco de la Iglesia del Salvador y Defensor del Vínculo en la diócesis de Tenerife, además de asesor del Oasis de Jesús Sacerdote en Barcelona y de la Fraternidad de Cristo Sacerdote en Galicia, concedió una entrevista a unos de los diarios de mayor circulación en aquella localidad española, la cual se publicó como reportaje hace algunos días.

Creer en México ha accedido a la entrevista original, más completa y clara:

¿En qué cambia el Motu Proprio en la práctica la posibilidad de celebrar el Misal de 1962?
La celebración usando el Misal de Juan XXIII nunca ha estado prohibida al no estar abrogada. Pablo VI la reconoció en sacerdotes, entre ellos dos elevados ya a los altares o canonizados, por distintas circunstancias. También reconoció el derecho de fieles como Ágata Christi la famosa novelista que así lo solicitó. Juan Pablo II en documentos sucesivos, primero en 1984 “Quattuor abhinc annis” y después en 1988 “Ecclesia Dei”, amplió las posibilidades y murió cuando estaba preparando un documento similar al actual. Por tanto, de modo privado el sacerdote, como reafirma la carta dirigida a los Obispos que acompaña el Motu Proprio, nunca ha estado imposibilitado de celebrar, pero ha habido una mayor apertura en la celebración comunitaria.Esa celebración comunitaria desde 1984 y 1988 ¿qué respuesta ha encontrado entre la población católica?

Precisamente, este Motu Propio, entre otras razones, tiene su origen en la respuesta de los fieles. Por ejemplo el 10% de los católicos franceses acuden asiduamente a este modo de celebrar, a pesar de las limitaciones del número templos en los que se celebra. Hay naciones en las que prácticamente todas las diócesis tienen parroquias personales o templos dedicados a este fin. Pienso en USA, Francia, Alemania, Italia… Por otra parte, en estudios demoscópicos realizados en Francia e Italia el católico de a pié, en una gran mayoría que ronda el 80%, ve con buenos ojos que los que así lo deseen puedan acudir a la Misa, según las rúbricas de 1962.

¿Volver atrás?
No, en absoluto. Esa no es la letra ni el espíritu del texto Summorum Pontificum que expone que el rito latino disfruta de dos modos de celebración el purificado de adherencias, pero mucho más antiguo que el Papa que lo promulgó San Pío V y reformado varias veces, las últimas por Pío XII y Juan XXIII (1962), denominado en el documento como Modo extraordinario y el Modo ordinario fruto de la reforma del Misal en tiempos de Pablo VI.

¿Es ir contra el Concilio Vaticano II?
El misal de 1962 o de Juan XXIII es el que se celebró durante el Concilio y cuatro años después. Difícilmente iría contra el mismo. Cuando San Pío V promulgó el Misal del que tratamos respetó la vigencia de todos aquellos ritos de más de dos siglos de antigüedad. No iba a ser menos la reforma postconciliar tras el Vaticano II.

¿Identificamos la Misa modo extraordinario con el latín y estar el sacerdote de espaldas al pueblo?
Ninguna de las dos partes de la pregunta se correspondería con la realidad si las afirmáramos, pues no son consubstanciales ni exclusivas al modo extraordinario. Con respecto a la exclusividad, primero porque el modo ordinario, el que se celebra en todas las Iglesia canarias, puede rezarse en latín, lo que propone el Concilio Vaticano II, porque es el idioma de la Iglesia y en ese idioma fue escrito y promulgado. Segundo porque la orientación litúrgica en este modo puede ser común al sacerdote y al pueblo. Hay Misas celebradas con el Misal de Pablo VI, el actual, en Roma, Inglaterra, etc que se celebran con el sacerdote de cara a Dios orientado como el pueblo. Con respecto a la consubstancialidad, por otra parte, el modo más antiguo, para entendernos, se ha celebrado siempre en algunas Iglesias (una de las basílicas mayores de Roma, por ejemplo), por la estructura de la misma o por las circunstancias, de cara al pueblo. Y, en referencia al otro aspecto, en su momento, hubo misiones que utilizaron lenguas vernáculas en el hoy modo extraordinario. Sin embargo, lo habitual es que el modo ordinario se celebre hacia el pueblo y en lengua vernácula y que el extraordinario en latín y con una orientación litúrgica idéntica en sacerdote y pueblo.

Entonces si las diferencias no están en le latín ni en la orientación, ¿dónde se encuentran?
La estructura es la misma en ambos modos de celebrar, pues viene de raíz apostólica. La diferencia estriba en el mayor silencio y recogimiento, sobre todo en el canon, signos de adoración, bendiciones, etc es decir en lo que se ha venido a denominar una sensibilidad más orientada a lo sagrado.

Me ha llamado la atención lo de la orientación de todos hacia Dios en el modo de celebrar ordinario o normal. ¿Qué hay sobre este tema?
Los liturgistas y teólogos no han terminado sus aportaciones al respecto. De hecho, el hoy Papa Benedicto XVI, siendo cardenal escribió un libro “El Espíritu de la Liturgia” (Ediciones cristiandad 2005) donde aboga por la recuperación, en la parte de la celebración del canon, por una común orientación del pueblo y el sacerdote en tanto en cuanto significa mejor el caminar juntos hacia el Señor y la pertenencia del sacerdote, que no debe convertirse en el protagonista como muchas veces ocurre, al Pueblo de Dios. Hay documentos recientes no leídos por muchos, como por ejemplo los emitidos por la “Congregación del Culto Divino” en el que se afirma que “el principio de que no haya más que un altar (unicidad del altar) es teológicamente más importante que la práctica de celebrar cara al pueblo”. En este sentido, se pronuncian liturgistas como Jungmann, Lamber, Lang, etc No es sólo un problema de discusiones entre diversas corrientes de pensamiento dentro de la Iglesia, sino de sensibilidades, ahí tenemos un converso del protestantismo al catolicismo, uno de los fundadores de la comunidad de Taizé, nada anticuada, Max Thurian que, poco antes de morir, en 1996 afirmando que la liturgia es la “contemplación del misterio” también defendió la común orientación litúrgica de sacerdote y asamblea en el canon. De hecho, en muchos templos de la Comunidad Anglicana en la High Church, en todas Las Iglesias Orientales y en algunas comunidades luteranas se celebran los servicios litúrgicos con una común orientación. Y, por supuesto, en 20 de los 21 modos de celebrar la Santa Misa en ritos orientales dentro de la Iglesia Católica. Con respecto a las comunidades protestantes que he citado no lo hago por su autoridad moral, sino para destacar el alejamiento de la tradición que hemos sufrido que supera, en algunos aspectos litúrgicos, a las citadas.

¿Es por ese camino por el que quiere avanzar el Papa?
Ciertamente, el Papa cuando era cardenal habló y escribió, en varias ocasiones, de la “reforma de la reforma”. Grandes teólogos y filósofos católicos caso de Maritain y Guiton, con otras expresiones hablaron de iniciativas parecidas. El Concilio Vaticano II planteó una reforma que dejaba espacio para dialogar sobre la misma. Por ello tan conciliar es la realizada como otras posibles como la reforma de la reforma que proponía el entonces Cardenal Ratzinger.

Bien parece que la orientación no iría contra el ecumenismo por lo que vimos antes, pero volviendo al modo extraordinario ¿toda una forma de celebrar?
El verdadero ecumenismo nace de un diálogo sincero que parte de posturas claras de los que hablan. Nada bueno para la Iglesia es malo para dicho ecumenismo. Las Iglesias orientales no católicas, especialmente la ortodoxa, han felicitado a Roma por este paso. No hay que olvidar que ellos conservan su liturgia casi intacta desde los primeros siglos. En este sentido, hay que recordar las recientes declaraciones del Patriarca Ortodoxo de Moscú, Alexis II alegrándose por la medida.

¿No habrá mucho de nostalgia detrás de las peticiones que se realicen para que se celebre este modo extraordinario?
Puede que en algunas personas pero no en todas. En la carta que acompaña el Motu Proprio el Papa afirma dos hechos importantes primero las reacciones en Naciones que hemos citado anteriormente fue de adherencia al Misal anterior porque en ellas, le leo textualmente, “el movimiento litúrgico había dado a muchas personas una notable formación litúrgica y una profunda e íntima familiaridad con la Forma anterior de la Celebración litúrgica” y con referencia a las nuevas generaciones: “se podía suponer que la petición del uso del Misal de 1962 se limitaría a la generación más anciana que había crecido con él, pero desde entonces se ha visto claramente que también personas jóvenes descubren esta forma litúrgica, se sienten atraídos por ella y encuentran en la misma una forma, particularmente adecuada para ellos, de encuentro con el Misterio de la Santísima Eucaristía”. Yo he conocido jóvenes canarios que estuvieron en Colonia en el encuentro de la juventud con el Papa que asistieron a la celebración con el Misal de San Pío V-Juan XXIII, aprovechando que había más de 15.000 jóvenes en grupos acogidos a esta liturgia, y vinieron encantados y con ganas de repetir la experiencia.

El Motu Proprio habla de comunidades en cuyo carisma se encuentra la celebración como propio del Modo extraordinario, ¿qué podría decirme?
Hay más de un centenar de comunidades en el mundo aprobadas por Roma o por las Diócesis con este plan. En España dos: la comunidad de clausura de monjas del “Oasis de Jesús Sacerdote” que son de Derecho Pontificio, en Barcelona, y la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina en Galicia que están en trámites de aprobación pontificia. Antes de que yo me pusiera en contacto con el “Instituto del Verbo Encarnado” que está en el Monasterio de Güimar, la Diócesis lo hizo con dos comunidades francesas benedictinas que celebran el modo extraordinario.

¿Qué Misas en este Modo se celebran en la Península?
Desde hace ya mucho tiempo en Madrid; Barcelona, Toledo, Navarra, Pontevedra se celebra todos los festivos y, en las dos primeras todos los días, en templos céntricos. Barcelona y Madrid ya estudian la posibilidad de añadir otros lugares de culto dadas las peticiones. En este momento, algunas diócesis, como Sevilla, han comenzado también las celebraciones dominicales.

Entonces ¿Y en Tenerife?
No hay que olvidar que la gente viaja mucho en estos tiempos. Hay extranjeros que al venir a Tenerife reclaman que aquí, igual que en sus países, puedan asistir a la Santa Misa con el Misal de 1962. Y hay españoles que desean no tener que asistir fuera de su provincia. A mí ya me han pedido que celebre el modo extraordinario pues sabían de las celebraciones en latín en la parroquia donde sirvo. Habrá que acogerles, pero provienen de todo el norte. Las peticiones tienen distintas motivaciones, unas son para una ocasión concreta: por ejemplo, una peregrinación, y están en su derecho si se les puede atender y otras motivaciones cuando se requiere que se celebre todos los festivos. En estas últimas, tengo censadas unas 150 personas, algunos alemanes que residen en nuestra isla, que les gustaría participar dominicalmente, con la constancia que les permita sus disponibilidades. Las primeras, ocasionales, las puede celebrar cualquier párroco en su parroquia. Las segundas por la permanencia en el tiempo de un grupo estable suponen que el párroco, que se puede comprometer, ha de hacerlo con la guía del Obispo.

¿Qué hacer con esas personas?
Cada diócesis opta por una solución distinta. Madrid, Toledo han elegido aprovecharse de sacerdotes de comunidades dedicadas a la celebración por el modo extraordinario. Tienen la ventaja de que esos sacerdotes se prepararon para ello en la lengua latina, en el canto. Otras como Sevilla y Barcelona se lo piden a sacerdotes diocesanos. Antes del Motu Proprio ya en diócesis de USA, Francia, y puede que alguna otra nación, eligieron erigir parroquias personales que, ahora vienen recogidas en el documento papal en su artículo 10 que reza: “El ordinario del lugar, si lo considera oportuno, puede erigir una parroquia personal según la norma del canon 518 para las celebraciones con la forma antigua del rito romano, o nombrar un capellán, observadas las normas del derecho”. Tal vez se vaya imponiendo porque si se reclaman, también, la administración de los demás sacramentos conviene que haya alguien fijo al servicio de estos fieles.

¿Ha habido reacciones en contra del documento papal?
Muy pocas. Bastante tenemos con un mundo secularizado, relativista, alejado de la Iglesia para entretenernos en discusiones que no llevan a ningún lado. Como afirma San Pablo “en todo caridad”. En la Iglesia no caben gritos revolucionarios como aquél de “Viva la libertad, pero muera el que no piense como yo”. Pensemos en una diócesis, como la nuestra, de un millón de habitantes en la que no participan de la Santa Misa novecientos mil. ¿Quien osa atacar a 300 o 500 fieles porque prefieren asistir a una Santa Misa del mismo rito, aunque de otro modo?

Y los obispos, ¿qué piensan sobre esta iniciativa papal?
Son ya alrededor de 500 los que han celebrado el rito extraordinario con motivo de ordenaciones sacerdotales o, simplemente, por ser invitados a hacerlo. Al principio del mes de julio la celebró el Cardenal Cañizares, Primado de España al ordenar sacerdotes. En septiembre presidió otra el arzobispo de Barcelona Martínez Sistach con motivo de la profesión perpetua de 23 monjas del “Oasis de Jesús Sacerdote”, de cuya Congregación soy asesor jurídico ante Roma, y que han sido acogidas de forma permanente a este modo de celebrar el rito latino. Yo estuve presente en las dos ocasiones y en otras con Cardenales, ayudé en Misa al Cardenal Medina Estévez, Camarlengo que anunció el Habemus Papam en la elección de Benedicto XVI, y al Cardenal Stikler fautor del Código de Derecho Canónico y a obispos extranjeros y tan felices. No hubo ningún trauma.

Pero puede haber sacerdotes y fieles que no estén de acuerdo porque piensen que esto traerá divisiones.
El Papa les responde que no sucederá así y la experiencia en bastantes diócesis lo avala. Las divisiones se han producido por la desobediencia a la hora de celebrar el modo ordinario. Algunos han hecho mal uso de la libertad, así lo denuncia el Papa en la carta a los Obispos, adjunta al Motu Proprio: “Esto sucedió sobre todo porque en muchos lugares no se celebraba de una manera fiel a las prescripciones del nuevo Misal, sino que éste llegó a entenderse como una autorización e incluso como una obligación a la creatividad, lo cual llevó a menudo a deformaciones de la Liturgia al límite de lo soportable. Hablo por experiencia porque he vivido también yo aquel periodo con todas sus expectativas y confusiones. Y he visto hasta qué punto han sido profundamente heridas por las deformaciones arbitrarias de la Liturgia personas que estaban totalmente radicadas en la fe de la Iglesia”.

¿Esto explica el movimiento del Arzobispo Lefebvre?
En parte sí, pero no en su totalidad. Sus miembros enarbolan otras posiciones doctrinales que no son del tema.

Pero el documento Papal, ¿no va dirigido a ellos?
No. Va dirigido a toda la Iglesia, incluidos ellos. La carta a los Obispos habla de muchos que deseaban la ciudadanía en la Iglesia del Misal anterior sin estar adscritos a este movimiento.

Entonces, ¿nada de divisiones y enfrentamiento?
Nada de nada. Y menos en Canarias que estamos acostumbrados a convivir y que somos crisol de todos los pueblos de España, del resto de Europa y de América. Bienvenida sea la decisión papal que sólo nos ayudará a disfrutar de otro tesoro secular que enriquezca nuestro acervo religioso y cultural.

Para terminar, ha dicho o he entendido que ha celebrado en distintos lugares de España y extranjero ¿de donde le viene a usted el saber celebrar el modo extraordinario, teniendo en cuenta que toda su formación ha sido en el modo ordinario?
De mi estancia en Roma. Siempre me ha gustado investigar los distintos modos de celebrar. Mi tesina en la Universidad Gregoriana fue sobre el Código de Derecho Oriental y las cinco familias litúrgicas que incluyen 21 ritos. En la Ciudad Eterna tuve la oportunidad de cenar con el Cardenal Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI. Él con sus consejos me animó, por el interés que yo tenía, en trabajar por la unidad y la reconciliación en el seno de la Iglesia y, en concreto, a ayudar a los fieles que deseaban participar del hoy denominado modo extraordinario de celebrar el único rito latino.

Gracias a nuestro buen amigo que nos ha facilitado esta muy interesante entrevista.

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8 comentarios en “P. Luis Joaquin Gómez Jaubert sobre el Motu Proprio

  1. Alexis Arquímides
    octubre 3, 2007 at 3:36 am

    Llevo muchos años asistiendo a las Misas Tradicionales del P. Jaubert. Desde hace ocho años ha atendido a todos los que luchaban por el retorno de la Misa de siempre. Que Dios lo bendiga.

  2. Juan
    octubre 3, 2007 at 10:14 am

    Padre Jaubert: “Hay más de un centenar de comunidades en el mundo aprobadas por Roma o por las Diócesis con este plan.”

    Por favor, necesitamos mas de noticias…

  3. P. Luis
    octubre 3, 2007 at 12:01 pm

    Pronto saldrá una lista de más de sesenta que he pasado a nuestro amigo Felipe con direcciones y,en bastantes casos, páginas web. Pero es muy difícil,relacionar algunas de las que llegan noticias por ser de aprobación sólo diocesana y no estar localizadas en Internet. Espero que pronto podamos hacerlo. ¿Sabe alguien si las monjas de la madre Angélica están pensando en “pasarse” o por lo menos convertirse en “bi-modales”?

  4. Juan
    octubre 3, 2007 at 1:41 pm

    ¿Sabe alguien si las monjas de la madre Angélica están pensando en “pasarse” o por lo menos convertirse en “bi-modales”?

    Ruego para que “se pasen” asi. Oigo que uno de los Padres quiere aprender la misa tradicional.

    Oremus pro plena reconstructione liturgica!

  5. Javier Lorente
    septiembre 6, 2008 at 11:32 am

    He leido su interesante artículo sobre la arquitectura religioda. Yo llevo muchos años estudiando la “restauraciones devastadoras”- como dice un documento pontificio que cito mucho en mis artículos-que se han hecho- con gran daño histórico artístico- en las iglesias histórico artísticas para tener en cuenta las recomendaciones de las normas litúrgicas conciliares. En Roma cuyo obispo es el Papa no han modificado nada. Con esto han conservado toda la herencia cultural y no han gastado casi nada, solo un altar dicreto delante del anterior. En España, lo contrario. Lo tengo reflejado en mis trabajos.
    Atentamente Javier Lorente

  6. MERCEDES
    diciembre 11, 2009 at 4:17 pm

    FELICITO AL PADRE JAUBERT POR SUS DECLARACIONES. ¡QUE DIOS NOS CONCEDA MUCHOS SACERDOTES COMO EL Y QUE LO BENDIGA ETERNAMENTE! Mercedes

  7. Francisco
    enero 27, 2010 at 9:31 am

    Rdo. Padre: reciba un cordial saludo. Le escribo para preguntarle en cuáles diócesis del mundo se ha autorizado la bi-modalidad, sobre todo en España y en Venezuela. Agradecido por todo, atentamente: Francisco A. Herrera.

  8. José Manuel
    agosto 6, 2011 at 7:44 pm

    no solo en la misa tradicional si no en todas ya que don luis es un excelente párroco ,persona e incluso un gran amigo su gran sentido de la verdad de saber como actuar de enseñar a los que no sabemos le convierten en una persona ejemplar para todo y lo demuestra cada día en las misas y aquí en la matanza es un hombre muy querido y le damos gracia a dios por la suerte que nos toco

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