En días pasados la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina nos hizo el favor de enviarnos algunas fotos de la Primer Misa Solemne celebrada en la Fiesta de Santa María Reina.
En diferentes espacios católicos de internet se dieron a conocer estas imágenes que fueron recibidas con cierta sorpresa por los lectores de habla inglesa, francesa y español, pues hasta este momento la Fraternidad había permanecido desconocida.
A propósito de estas comunicaciones le hemos solicitado al fundador de este novel instituto, el Padre Manuel Folgar Otero, nos comente un poco más sobre la historia, el carisma y la misión de esta Fraternidad ubicada en Pontevedra, España.
A continuación las palabras que nos compartió.

Creer en México (CM): La información sobre la Fraternidad comienza a ser conocida en diferentes círculos de fieles adheridos a la liturgia de Juan XXIII, pero en realidad no se sabe qué tan nueva es la Fraternidad que usted dirige. ¿Pudiera resumirnos su historia? ¿Cuál es el estatus actual?
P. Manuel Folgar (PMF): La Fraternidad comenzó no como algo programado. Fue a partir de un grupo de oración parroquial, en el año 1990, cómo se ha ido desarrollando hasta hoy. No hicimos otra cosa que estar a la escucha de Dios e ir respondiendo a lo que considerábamos que era su voluntad en cada uno de los pasos. Nada hubiera sido posible sin una confianza absoluta en la Santísima Virgen. Siempre es Ella la que nos lleva a Jesús y la que nos da la fuerza para hacer lo que Él nos diga. La Fraternidad es de Nuestra Señora, a Ella le pertenece.
El estatus desde 1999 es el de una Asociación privada de fieles de derecho diocesano.
Estamos enterados que el próximo mes de octubre se estarán presentando ante la Comisión Ecclesia Dei ¿Cuál es el objetivo de dicha reunión?
No ha sido confirmada aún la fecha, pero el objetivo no es otro que presentar a la Santa Sede nuestro deseo de ser adscritos al número de Congregaciones o Asociaciones que dependen directamente de Ecclesia Dei.
Un Hermano ha terminado sus estudios de preparación para el sacerdocio y otro está en el último año. Lógicamente nuestro deseo es que reciban las Sagradas Órdenes conforme al Rito extraordinario. Nos ponemos en manos de la Sede Apostólica para que ella provea y disponga cómo se ha de realizar todo.
También nos brindamos y ofrecemos nuestra disponibilidad con el fin de poder atender las peticiones de grupos y personas que deseen la liturgia conforme a los libros de 1962 y no tengan sacerdotes que los atiendan.
En definitiva, queremos vivir y trabajar en absoluta disponibilidad a la Santa Sede.
¿Porqué el interés de la Fraternidad por usar de forma única la liturgia anterior?
Es importante esta matización. No pretendemos usar de forma única la Liturgia conforme a los libros de 1962. Lo que queremos es que el Rito Tradicional sea el Rito oficial de la Fraternidad, de tal manera que los aspirantes al sacerdocio reciban las Sagradas órdenes conforme a dicho Rito y que en las Capillas y Oratorios de la Fraternidad se celebre siempre según ese Rito. Sin embargo, no nos negamos a celebrar conforme al Novus Ordo si el Obispo diocesano necesita de nuestro servicio pastoral para alguna parroquia de la diócesis.
Creemos firmemente con Su Santidad Benedicto XVI que las dos formas del uso del Rito Romano pueden enriquecerse mutuamente, y “no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo” (Carta del Papa que acompaña al <>).
Vemos que la Fraternidad se compone de 4 grupos: laicos, hermanas, hermanos y sacerdotes diocesanos. En su conjunto ¿Cuántas personas conforman la Fraternidad actualmente?
La Fraternidad es todavía una planta muy pequeña en el gran jardín de la Iglesia. Todos los miembros estamos convencidos de que nada hay grande en la Iglesia que en sus orígenes no hubiese sido pequeño.
Es una tentación permanente el valorar las realidades eclesiales por el número de miembros. Caer en esta tentación sería mundanizarse y medir la fuerza y la eficacia apostólica por el número en vez de por la calidad de la entrega y la seriedad de los compromisos.
Cuando me preguntan por el número siempre respondo que los que somos, lo somos de verdad y con todas las consecuencias, y estamos dispuestos a abrir nuestra casa y nuestro corazón para que vengan todos los que quieran de verdad servir a Dios, a la Virgen Santísima y a la Iglesia.
Para los laicos, tienen establecido un orden progresivo de relaciones, desde Miembros Afiliados hasta Miembros Militantes ¿Es este último grado una especie de Orden Terciaria?
Podríamos decir que básicamente sí. En este caso se trata sólo de una cuestión de terminología.
Los miembros militantes se comprometen libremente a vivir la espiritualidad de la Fraternidad, cuyas bases fundamentales son el Santo Sacrificio de la Misa, el espíritu de adoración, la reparación a los Sagrados Corazones, la confianza filial en la Santísima Virgen y la comunión con el Vicario de Cristo.
Los Militantes se agrupan en fraternidades locales y su organización es muy sencilla. Semanalmente se reúnen en el llamado Cenáculo, en el cual oran, reciben la formación y proyectan sus actividades apostólicas.
Se trata, sobre todo, de que tengan una sólida y recia formación cristiana, y que sean instrumentos eficaces al servicio de la Santísima Virgen para la extensión del Reino de Cristo. Su primer campo de apostolado es su propia familia.
La orden de las Misioneras de la Fraternidad se presenta con un carisma en parte contemplativo en parte apostólico. ¿Sus vocaciones son todas provenientes de España?
La vida de las Misioneras tiene como eje central la Santa Misa, la alabanza divina y la adoración eucarística. Es a partir de ahí que pueden desarrollar un apostolado fecundo. Sus Prioratos están llamados a ser verdaderos focos de espiritualidad.
Las Hermanas son españolas y pedimos a Dios que las bendiga y aumente con nuevas vocaciones no sólo de España, sino ¡ojalá también de los países hermanos latinoamericanos!
Hace un año que ha sido llamada a la Casa del Padre la Madre Cofundadora a la edad de cuarenta años. Ella se había ofrecido al Señor como víctima por la santidad de los Sacerdotes. El buen Dios quiso recibir su ofrenda.
En este momento las Hermanas regentan una pequeña Casa de espiritualidad en el mismo Priorato. También en él tienen una librería religiosa a la que acuden sacerdotes y seglares. Confeccionan ropas litúrgicas y formas para la Santa Misa y colaboran en tres parroquias rurales.
Necesitamos sobremanera nuevas vocaciones. Su apostolado de oración y de presencia es de vital importancia.
Los hijos Esclavos de Santa María Reina es la rama varonil de Hermanos y Sacerdotes. ¿La formación para las vocaciones sacerdotales se dará dentro de la misma Fraternidad?
Hasta ahora los Hermanos han acudido al Instituto Teológico que funciona en la diócesis. Lógicamente dicha formación se ha complementado en la Comunidad, intentando que conozcan muy bien la doctrina de la Iglesia, el Magisterio, la teología de Santo Tomás y los clásicos de la espiritualidad Católica.
Además de los anteriores, la Fraternidad tiene un lugar para sacerdotes diocesanos ¿estos sacerdotes tienen que saber o aprender a celebrar la Forma Extraordinaria del Rito Romano?
Sin duda que este es un requisito necesario. Sería incongruente con el mismo ser de la Fraternidad el desprecio de semejante riqueza.
9.¿Tiene la Fraternidad intención de llevar su misión a diferentes lugares de España o a otros países?
Una de las causas de la lentitud en el crecimiento es por el pequeño número de miembros y la juventud de los mismos. Los Hermanos han tenido que estar dedicados a sus estudios y, por lo tanto, no han podido dedicarse a un apostolado activo. A ello se añade que nuestra vida se ha venido desarrollando en una zona rural con pocos habitantes, lo cual quiere decir pocos jóvenes y en el extremo occidental de España, que no se caracteriza por la facilidad en las comunicaciones con el resto, sobre todo por las distancias.
Esto puede cambiar con las primeras ordenaciones.
Nuestra mirada y nuestro corazón están puestos no sólo en España sino en toda Latinoamérica. Yo soy de los que creo que el Señor no sólo elige personas, sino también pueblos y naciones. La hispanidad tiene mucho que aportar no sólo a la Iglesia, sino también al mundo. Hay una herencia espiritual incomparable que no podemos dilapidar. ¡Dios nos pedirá cuenta de ello!
Respecto al tema del Motu Proprio me resisto a que dicha riqueza, que tanto bien puede aportar a las almas, no sea explotada por todos nosotros.
10. En general ¿qué recepción dan los fieles en sus zonas de apostolado del Misal y la liturgia tradicional?
Desde el principio optamos por seguir el ritmo que la misma Iglesia ha ido marcando. Estábamos seguros que este paso se iba a dar algún día y así ha sido.
Consideramos que no se trata de imponer, ni siquiera de quemar etapas. Las personas deben ir descubriendo ellas mismas esa riqueza de la que habla Benedicto XVI. Tampoco se trata sólo de un gusto estético o de una pura exterioridad. Es necesario formarse y descubrir el tesoro litúrgico de la Iglesia, descubrir las razones profundas por las cuales la Iglesia, asistida siempre por el Espíritu Santo, ha ido codificando esos gestos, palabras, oraciones…todo ese maravilloso monumento que es la Sagrada Liturgia Católica. No se trata de una moda. No se trata de hacer algo para no hacer lo que hace la mayoría. No. Es preciso que los fieles capten las verdaderas razones y eso requiere atenderlos espiritualmente, formarlos y acompañarlos.
Hay que empezar por hacerse como niños y redescubrir el valor del silencio, la necesidad de la adoración, la participación interior y no la mera exterioridad… Todo eso lo hemos venido haciendo durante años, por eso los fieles que se relacionan con nosotros aman y estiman la Liturgia Tradicional.
11.¿Hay algún comentario final que quisiera regalarnos?
Gracias por lo de regalar… Es regalo verdadero es que me permitan compartir con ustedes estas reflexiones.
Sólo un punto. La verdadera participación en la vida de la Iglesia y, más en concreto en la vida litúrgica de la Iglesia, no consiste en hacer cosas. Se trata, por encima de todo, de ofrecerse con Cristo al Padre. Hacer de la vida entera un acto de ofrenda a la gloria de Dios uniéndose a Cristo Sacerdote que se inmola en nuestros altares. En definitiva, es en el altar donde nace nuestro ser cristiano y también donde culmina. Es en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo donde podemos encontrar todo aquello a lo que somos llamados por Dios.¡Por la Cruz a la luz!
Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina
Pazo de la Torre 12
36191 Porranes - Barro
Pontevedra - Españahttp://www3.planalfa.es/santamariareina


El Templo donde se realizará la Misa en la Forma Extraordinaria, es el Santuario del Santísimo Sacramento, de las Clarisas Pobres de la Perpetua Adoración, la congregación de la Madre Angélica. El Santuario tiene su 














