• Inicio
  • Rito Gregoriano
  • Consagración al Sacratísimo Corazón de Cristo Rey
  • Inicio
  • Encuestas
Ir a página de inicio
Buscar en el sitio
15
Jul

Oasis de Jesús Sacerdote

   Escrito por: Felipe en Temas Varios, Tradicionalismo

El Oasis de Jesus Sacerdote, es un monasterio de clausura para religiosas ubicado en la ciudad de Barcelona, España. Sus inicios se remontan al año de 1960 cuando su fundador, el P. Pedro de I. Muñoz comienza a realizar las primeras reuniones con jóvenes españolas que querían ofrecer su vida en oración por el sacerdocio.

En 1965 se instituye la primera comunidad como Fundación Pía por el entonces arzobispo de Barcelona Mons. Gregorio Modrego Casaus. Desde entonces sus estatutos obtuvieron una aprobación moral de diferentes obispos, entre otros Mons. Le­febvre, Mons. Lazo y Mons. Rangel.

Dedicados en una espiritualidad tradicionalista y como nos lo había informado nuestro amigo Alexis en un comentario anterior, el Oasis de Jesús Sacerdote recibió su reconocimiento por parte de la Pont. Comisión Ecclesia Dei el pasado 29 de Julio. Con tal motivo hemos contactado al Padre Pedro de I. Muñoz, fundador de dicho instituto al cual le agradecemos profundamente su generosidad por regalarnos la siguiente entrevista.

Creer en México (CM): Estimado Padre, ¿En términos generales qué implican los acuerdos a los que han llegado el Oasis y Roma? ¿Qué quiere decir el que ustedes se conviertan en un monasterio sui iuris?

Padre Muñoz (PM):La palabra “acuerdo” con Roma no es correcto para nosotros. Un acuerdo supone un convenio o un pacto entre personas que han al ponerse de acuerdo firman un documento. Nosotros no hemos firmado nada para entrar en Eclesia Dei, ni nos han puesto condiciones de ninguna clase. Se trata de un “Reconocimiento” del Oasis, es decir de una “Aprobación” del Oasis y las Constituciones y nada más. El ser “Monasterio sui iuris” quiere decir que no dependemos del Arzobispado de Barcelona si no de Roma, es decir directamente del Papa, a través de Ecclesia Dei.

CM: ¿Cuál ha sido la parte más positiva en el proceso de obtener el reconocimiento de el Vaticano?¿Cuál es la mejor experiencia que le queda de estos momentos?

PM:Lo más positivo es que las Religiosas que hasta ahora tenían Votos privados, como puede tener una joven en el mundo, ahora serán Votos públicos reconocidos por la Iglesia, o sea serán jurídicamente religias ante la Iglesia. Con todas las ventajas espirituales y jurídicas que esto supone.

CM: ¿Hacia dónde cree que Dios está llamando, bajo esta nueva situación, al Oasis?

PM: El Oasis continuará viviendo como hasta ahora, es decir, fiel a la tradición y liturgia y Misa tridentina. Y todo esto que hasta ahora lo hacíamos al margen de la Jerarquía de la Iglesia, ahora lo haremos bajo su mirada y con su bendición.

CM: ¿Cuáles serán ahora los mayores retos y las principales necesidades del Oasis?

PM: Las necesidades son de dos clases: a) materiales , como siempre los medios económicos, bienes inmuebles, una propiedad para nueva fundación, pues tenemos vocaciones para ello. b) espirituales, desde ahora las Constituciones y Reglas aprobadas por el Sumo Pontífice son una garantía cierta que conducen a la santidad. Tenga en cuenta que la Aprobación de un Instituto Religioso hecho por el Papa es infalible .

CM: ¿Cuáles serán los mayores beneficios de obtener este reconocimiento de Roma?

PM: Se la voy a enumerar brevemente: La aprobación de una Congregación Religiosa hecha por el Papa es infalible y una seguridad de ser conforme a la perfección evangélica.
El Oasis será una Congregación Religiosa reconocida por la Iglesia y sus Constituciones serán santas y “semita tutissima” (camino segurísimo) para alcanzar la santidad.
Los Votos serán reconocidos como Votos públicos, es decir, seremos para la Iglesia de modo verdadero y real “verdaderas Religiosas y Esposas de Jesucristo.
La señal más clara de que Dios ha bendecido la Congregación.
Dependemos sólo del Papa y su Delegado.
Tendremos la clausura papal.

CM: En cuanto a las vocaciones latinoamericanas ¿qué respuesta ha tenido el Oasis desde estas tierras de María de Guadalupe?

PM: Vocaciones de países americanos tenemos las siguientes:
4 mexicanas.
3 argentinas.
1 uruguaya.
1 chilena
1 Santo Domingo
2 norteamericanas.

Aparte tenemos francesas, indias y españolas.

CM: A nuestro saber ustedes serían el segundo instituto que bajo el Pontificado de Benedicto XVI regularizan su situación (si se me permite la expresión). Esto en un periodo menor a un año ¿Se ha encontrado una fórmula apropiada que antes no se tenía o se trata de nuevas circunstancias con mayor confianza mutua? ¿Porqué antes no y ahora si?

PM: Todo se debe a la caridad y bondad del Sumo Pontífice Benedicto XVI que ha abierto los brazos a los que queremos seguir la vida religiosa tradicional con la Misa y Tradición de siempre.

CM: ¿Vislumbra en el futuro que otros insitutos tradicionalistas que actualmente trabajan en forma independiente a Roma, regularicen su situación?

PM: No soy profeta ni adivino, pero lo deseo de verdad.

En mi última carta que escribí a Mons. Fellay le decía que en Roma he podido observar el aprecio que allí tienen por la Fraternidad de S. Pío X. Y hace unos años en otra carta que le escribí también, le decía ” si Roma les ofrece una aprobación sin condiciones, yo lo aceptaría”.

Este momento ha llegado para el Oasis.

CM: Desde su perspectiva ¿cuál cree que sea el futuro de la espiritualidad tradicionalista dentro de la Iglesia?

PM: Mire Vd., la Misa tridentina tiene riqueza espiritual inigualable para las almas. Por eso a través de los siglos ha forjado innumerables santos y mártires. Y esto se verá conforma se vaya extendiendo e la Misa tridentina en la Iglesia.

CM: Muchas gracias por sus respuestas y por su tiempo ¿quisiera hacer algún comentario adicional?

PM: El fin de el Oasis es ofrecer su vida por la santificación de los sacerdotes y almas consagradas. El espíritu está encerrado en la palabras Oasis O ración, A mor, Sumisión, I nmolación, Silencio. Una característica marcada es una gran devoción a la Virgen María. Nada más. ¡Gracias!

CM: Nos despedimos del Padre Muñoz solicitándole sus bendiciones y oraciones para los lectores de Creer en México.

Este artículo fue publicado el Domingo 15 de Julio del 2007 a las 6:34 pm; categorizado en: Temas Varios, Tradicionalismo. Puedes dejar una respuesta después del último comentario. También puedes seguir las respuestas por medio de RSS 2.0 o bien por correo electrónico escribiendo tus datos y marcando la casilla al final de esta página.

Otras entradas relacionadas.

  1. Votos Perpetuos de las Religiosas del Oasis de jesús Sacerdote
  2. Carta del Padre Muñoz, Oásis de Jesús Sacerdote
  3. Desde el Instituto de Cristo Rey Soberano Sacerdote, en Chicago.

12 comentarios hasta ahora

Alexis Arquímides
 1 

Me alegra mucho esta entrevista con el buen P. Muñoz. Mi felicitación a Felipe por esta iniciativa. Es bueno que se conozca en Iberoamérica esta fundación con varias vocaciones de México y otras naciones hermanas. Como pueden ver, en una de las respuestas ya están pensando en otra fundación. Rezaremos por su éxito.

Julio 16 2007 a las 7:37 am
El Sacristán
 2 

¡¡Excelente entrevista, buen Felipe!!

¡Desde acá un fuerte abrazo al buen Padre Muñoz!

Julio 16 2007 a las 12:05 pm
Chile. Juventutem
 3 

Gracias a Dios tenemos finalmente el tan esperado Motu Proprio.
Esperamos como capitulo de la Federación Internacional Juventutem poder adquirir este regalo de manera provechosa, siempre para gloria de Dios y santificación de la juventud nacional, y jamás para intereses personales y egoístas.
Esperamos que toda la Iglesia en su conjunto acoja con el mayor amor estas recomendaciones y exhortaciones y obligaciones que el Santo Padre en virtud de su ministerio apostólico ha dispuesto para la universalidad total del orbe católico.
LAUS DEO

Julio 16 2007 a las 5:55 pm
Chile. Juventutem
 4 

Este es el pequeñito grupo que esperamos sirva a la causa de Cristo en nuestro país. Nos hemos juntado el pasado sábado 23 de junio y hemos acordado ser fieles a la Federación Internacional Juventutem, y así como todos, estamos anciosos de trabajar por el Reino de Nuestro Señor.
También sabemos que pronto se viene el tan esperado Motu Proprio que en los blogs no deja de ser vox populi. Esperamos luego cantar un Te Deum dando gracias por “la noticia”.
Que Cristo nos ayude y que María nos acompañe.

Julio 16 2007 a las 5:56 pm
Benedicto XVI ES MEDICO
 5 

En su carta “Summorum Pontificum”, Benedicto XVI ha señalado firmemente al “Missale romanum”, promulgado por Pío V y propuesto en edición revisada por Juan XXIII en 1962, una expresión de la “lex orandi” – la norma de la oración – y por tanto de la “lex credendi” – la norma de la fe – de validez plena y actual. Junto al Misal promulgado por Pablo VI en 1970, representa un distinto uso del único rito de la Iglesia latina. A pesar de estar marginado, en efecto, como consecuencia de la adopción en la liturgia de las lenguas modernas, el Misal de 1962 no había sido nunca “superado”, ni habría podido serlo, mucho menos “abrogado”. Quedó en vigor, como una “expresión viva de la Iglesia”.

La nueva legitimación del “Missale romanum” decretada por el “Summorum Pontificum” reconduce la vida católica a su esencial naturaleza de “complexio”. La historia católica precedente al Concilio Vaticano II es propuesta por el Papa como vivo horizonte del “espíritu” del Concilio mismo y de su realización: una realización que muchos extremismos han vivido en cambio como incompatible con el pasado.

Así, el objetivo de “la reconciliación interna en el seno de la Iglesia” se hace parte de una más amplia intervención medicinal para al Iglesia universal, también independientemente de tensiones locales con las minorías cismáticas.

Las mismas raras, pero virulentas, reacciones negativas al “motu proprio” confirman sin quererlo la urgencia de esta acción medicinal del Papa Benedicto.

Ellas han levantado dos graves acusaciones contra la “Summorum Pontificum”.

Por un lado, esta habría atentado contra al autoridad episcopal, ya que la decisión romana sustraería a quien constituye por esencia el liturgo de su Iglesia, el obispo, la autoridad de disciplinar el mismo los estilos y los intentos litúrgicos de los sacerdotes que celebran por delegación suya.

Por otro lado, el “motu proprio” introduciría una paradojal forma de relativismo litúrgico, una liturgia “por ordenación”, según las preferencias subjetivas de los fieles.

La segunda objeción está decididamente fuera de lugar. Si algo ha ofrecido, por décadas, un espectáculo de estilos litúrgicos peligrosamente “à la carte”, esto es el abuso expansivo (y precoz, ya en el inmediato postconcilio) de la “interpretación” o “inculturación” del rito de la misa. ¿Quién no recuerda las arbitrarias supresiones de plegarias y de gestos y la introducción ilegítima de nuevos textos, actores y lugares litúrgicos? De ello la migración del pueblo creyente a la busca de los estilos de celebración más conformes al gusto, conservador o progresista. Problema notorio desde hace tiempo: el reciente acto de gobierno de Benedicto XVI ha sido precedido por muchas advertencias – sobre todo de la instrucción “Redemptoris Sacramentum” de abril del 2004 – que sancionaban las excesivas “deformaciones arbitrarias”.

La recuperación del rito antiguo en latín podrá, al contrario de cuanto se objeta, actuar como paradigma estabilizador de las fluctuantes liturgias en lengua corriente. Como ha notado el cardenal Karl Lehmann, presidente de los obispos de Alemania, el “motu proprio” es un buen motivo para promover con nueva atención una digna celebración “ordinaria” de la eucaristía y de los otros ritos.

En cuanto a la primera objeción, la autoridad del obispo es objeto de la carta de acompañamiento de Benedicto XVI a los “queridos hermanos en el episcopado”. En ella se recuerda que el rito antiguo no es otro rito, que su presencia en el pueblo cristiano es memoria constructiva, y que su celebración es legítima y oportuna.

La riqueza histórico-tradicional del culto cristiano es, pues, el dato primario del cual nutrirse; y la autoridad ejercitada del obispo-liturgo debe entenderse en consecuencia. El obispo no genera autónomamente, menos aún arbitrariamente, ni el hecho del rito, que tiene su centro en Cristo, ni su forma, que pertenece ante todo a la Iglesia una y universal. Adicionalmente – da a entender el Papa en la carta al episcopado – precisamente los responsables de la unidad en la Iglesia han faltado muchas veces, incluso en un pasado reciente, a la tarea primaria de evitar o sanar las divisiones.

¿En qué perspectiva debe leerse, pues, el acto de gobierno de Benedicto XVI?

Ante todo, la nueva libertad de la celebración de la misa llamada impropiamente “preconciliar” opera como correctivo, si no como resarcimiento, de una indebida fractura práctica e ideológica consumada en el siglo XX “hiper-conciliar”. Es una fractura con la Tradición de la Iglesia moderna, desde el siglo XVI al XX, y, en cuanto a la lengua casi con la entera tradición.

Esta fractura no ha sido querida por la constitución sobre la liturgia promulgada por el Concilio Vaticano II. Ella consiste en la cancelación del hecho del espíritu de la liturgia anterior a la reforma, casi entendiendo o dejando entender que ella fuese en sí misma inadecuada.

La iniciativa del Papa Benedicto se confirma, pues, dirigida contra la lectura del Concilio ideológica y sustancialmente “revolucionaria”, hecha por elites teológicas y pastoralistas católicas, y que es lentamente penetrada en el clero y en las parroquias.

Hay más. La renovada legitimidad de una eucaristía celebrada en lengua latina y según el Misal romano de 1962 parece destinada a volver el equilibrio no sólo a los actuales excesos rituales, lingüísticos, arquitectónicos, sino también a los frecuentes deslizamientos hacia un vaciamiento de la sacramentalidad de las celebraciones. Deslizamientos que tienen una preocupante relevancia sobre el plano de la fe.

Se opone que el Misal promulgado el 26 de marzo de 1970, bien enraizado en la Tradición y fruto de una madura ciencia liturgista, hubiera bastado para obtener estos efectos. Nadie ignora el enorme trabajo, de décadas, de la congregación para el culto divino, ni la pasión de Juan Pablo II por la vida litúrgica de la Iglesia: basta volver a leer su carta “Dominicae Cenae” de febrero de 1980. ¿Pero qué ha sido de estas riquezas en las prácticas ordinarias? ¿Cuál su capacidad de orientación y, a la vez, de continencia de la “renovación litúrgica” buscada por cotidianas actitudes inexpertas, frecuentemente extrañas a la idea misma de sacralizad de la eucaristía y del sacrificio? Es necesario reflexionar sobre esta probada imposibilidad de fundar obras grandes sobre la arena de las retóricas postconciliares.

¿De qué cosa, en cambio, puede derivar la potencialidad equilibrante del rito “tridentino”? Al menos de tres hechos.

1. La lengua latina favorece la percepción de una antigüedad del rito, de una originalidad sobre la cual el presente no se cree el amo o prevarica sino profunda y necesariamente se implanta según continuidad. También una participación ocasional, pero no más “transgresiva”, al rito antiguo a comprender que la tradición e innovación tienen entre ellos una relación necesaria y una reciproca fuerza moderadora. Lo sabe los raros creyentes que han frecuentado en estas décadas las liturgias celebradas en latín en los monasterios, aún más que en aquellas “tradicionalistas”.

2. La forma y la disciplina ritual de la misa antigua enseñan a creer precisamente por como enseñan a rezar. Especialmente el estar “vuelto hacia el Señor” del celebrante – que no es una “dar la espalda” al pueblo como insensatamente muchos repiten – y de las asamblea toda, así como la posición excéntrica del altar respecto a los presentes, llevan a reflexionar de nuevo sobre espacio y tiempo sacros, sobre su sentido y fundamento. De nuevo sino en manera “nueva”: más en el surco de la tradición católica, latina y oriental.

Ni la comunidad reunida, ni sus sentimientos, ni su sociabilidad o compañía son, en los hechos, el perno del “scrificium missae”. No es el comportamiento de la asamblea lo que cuenta: la de la “liturgia activa” es una tentación pragmática de solución de la que los liturgistas, pastoralistas y progresistas de edificios sacros parecen no ser conscientes. Al contrario la acción de la comunidad orante está bajo la norma del sacrificio sacramental y desde allí debe sacar el propio perfil; el actuar está al servicio de los “divina mysteria”. El divino Sacerdote se sacrifica a sí mismo al Padre y el celebrante y la asamblea, son llevados a este abismo, en su dirección y sentido. Es a esto a lo que el canon de la misa da la máxima relevancia

Julio 16 2007 a las 6:04 pm
Operaciòn supervivencia, no suicidio
 6 

Excelencia, querido Monseñor de Castro Mayer, mis queridos amigos y hermanos:

Nos reunimos aquí para una ceremonia ciertamente histórica, mas quiero en primer lugar daros algunas informaciones.

La primera de ellas os extrañará quizá un poco, como también me sorprendió a mí. Ayer por la tarde tu­vimos una visita, un enviado de la Nunciatura en Berna, con un sobre que contenía una llamada de nues­tro Santo Padre el Papa, po­nien­do a mi disposición un coche que debería conducirme inmediata­mente a Roma para evitar que hicie­se hoy estas consagraciones. Todo esto sin decirme ni el por qué, ni adónde debía dirigirme en Roma. ¡Juzguen ustedes mismos respecto a la oportunidad y prudencia de esta medida!

He ido a Roma en distintas ocasiones a lo largo de este año, incluso semanas enteras, y el Santo Padre no me ha invitado para que fuera a verlo. Es verdad que me hubie­se sentido feliz de hacerlo si hubie­ra habido acuerdos definitivos. Hasta aquí esta información. Se la comunico sencillamente y tal como me enteré ayer por una carta de la Nunciatura.

Y ahora paso a darles algunas informaciones sobre la significación de la ceremonia y otros aspectos que la conciernen.

Los futuros consagrados, los futuros obispos, han prestado ya, personalmente ante mí, el juramento que se encuentra en el pequeño ritual que estoy seguro que muchos de ustedes han adquirido para seguir la ceremonia de la consagración de obispos. Por lo tanto se ha prestado ya el juramento, además del juramento antimodernista, como se prescribía en otro tiempo para la consagración de los obispos, junto a la profesión de fe. Han hecho ya estos juramentos y esta profesión de fe en mi presencia, tras unos cortos ejercicios en Sierre estos últimos días. No se extrañen si comenzamos inmediat amente por el interrogatorio sobre la fe, la fe que la Iglesia pide a los que van a ser consagrados.

Seguidamente les hago saber también que después de la ceremonia podrán, por supuesto, pedir la bendición a estos obispos y besarles el anillo. No es costumbre en la Iglesia besar las manos de los obispos como se besan las manos de los nuevos sacerdotes, tal como lo han hecho ayer. Antes bien se les pide la bendición y se les besa el anillo.

Esta ceremonia manifiesta nuestra unión con Roma y con la Iglesia de siempre

Es necesario que comprendan bien que esta ceremonia no es un cisma. A su disposición están a la venta una serie de libros y folletos que contienen todos los elementos que pueden hacerles comprender por qué esta ceremonia, aparentemente hecha contra la voluntad de Roma, no es en absoluto un cisma. No somos cismáticos. Si se excomulgó a los obispos de China, que están separados de Roma y sometidos al gobierno chino, se comprende muy bien por qué el Papa Pío XII los excomulgó. No se trata en absoluto entre nosotros de separarnos de Roma y someternos a un poder cualquiera extraño a Roma, ni de formar una especie de Iglesia paralela como la han hecho, por ejemplo, los obispos de El Palmar de Troya, en España, nombrando un papa y formando un colegio car­denalicio. No se trata en absoluto de algo semejante. Lejos de nosotros está este pensamiento miserable de alejarnos de Roma.

Por el contrario, realizamos esta ceremonia para manifestar nuestra unión con Roma. Para manifestar nuestra unión con la Iglesia de siem­pre, con el Papa y con todos los que han precedido a estos Papas que desde el Concilio Vaticano II, desgraciadamente, han creído que debían dar su adhesión a los grandes errores que están en trance de destruir la Iglesia y destruir el sacerdocio católico. Precisamente en­contraréis entre estos folletos, que están a vuestra disposición, un estudio verdaderamente admirable hecho por el profesor Rudolf Kas­chenwsky, de “Una voce korres­pondenz”, de Alemania, en el que explica maravillosamente por qué estamos en el caso de necesidad pa­ra venir en socorro de vuestras almas, en socorro vuestro. Pienso que vuestros aplausos de hace unos mo­mentos eran una manifestación espiritual que traducían vuestra alegría por tener al fin obispos y sacerdotes católicos que salven vuestras almas, que den a vuestras almas la vida de Nuestro Señor Jesucristo, mediante la doctrina, los sacramentos, la fe y el Santo Sacrificio de la Misa.

La Iglesia conciliar sigue ca­mi­nos que conducen a la apostasía

La vida de Nuestro Señor, de la que tenéis necesidad para ir al Cielo, está desapareciendo por todas partes en esta iglesia conciliar. Sigue unos caminos que no son los caminos católicos. Sencillamente conducen a la apostasía. Por eso hacemos esta ceremonia.
Lejos de mí el erigirme en Papa.
No soy nada más que un obispo de la Iglesia Católica que continúa transmitiendo la doctrina. TRADIDI QUOD ET ACCEPI. Pienso, y sin duda no tardará, que se podrán grabar sobre mi tumba estas palabras de San Pablo: TRADIDI QUOD ET ACCEPI, “Os he transmitido lo que recibí”, sencillamente.
Soy el cartero que lleva una carta.
No soy yo quien ha escrito esta carta, este mensaje, esta palabra de Dios; es El, Nuestro Señor Jesucristo. Y lo hemos transmitido, mediante estos queridos sacerdotes aquí presentes y mediante todos aquellos que creyeron un deber el resistir a esta ola de apostasía en la Iglesia, guar­dando la fe de siempre y transmitiéndola a los fieles. No somos nada más que los portadores de esta noticia, de este Evangelio que Nuestro Señor Jesucristo nos ha dado, así co­mo los medios para santi­fi­carnos: la Santa Misa, la verdadera Santa Misa, los verdaderos sacramentos que dan realmente la vida espiritual.

Me parece oír, mis queridos hermanos, las voces de todos estos Papas, desde Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, San Pío X, Benedicto XV, Pío XI y Pío XII, decirnos:
«Por caridad, por piedad, ¿qué vais a hacer de nuestras enseñanzas, de nuestra predicación, de la fe católica? ¿Vais a abandonarlo? ¿Vais a dejar que desaparezca de este mundo? Por caridad, por piedad,
seguid guardando este tesoro que os hemos dado.
¡No aban­donéis a los fieles,
no abandonéis a la Iglesia! ¡Se­guid trabajando por la Iglesia! A fin de cuentas, desde el Concilio, lo que hemos condenado es lo que las autoridades romanas adoptan y pro­­fesan. ¿Có­­mo es posible esto?
He­­mos con­de­nado el liberalismo, el comunismo, el socialismo, el modernismo, “Le Sillon”. Todos estos errores que hemos condenado resulta que
ahora son profesados, adoptados, sostenidos por las autoridades de la Iglesia. ¿Es posible esto? Si no hacéis algo para continuar esta tradición de la Iglesia que os hemos dado, desaparecerá todo. La Iglesia desaparecerá. Todas las almas se perderán.

Por qué interrumpimos nuestras conversaciones con el Vaticano

Nos encontramos ante un caso de necesidad. Lo hemos hecho todo intentando que Roma comprenda que es necesario volver a esta actitud del venerado Pío XII y todos sus predecesores. Hemos escrito, hemos ido a Roma, hemos hablado. Monseñor de Castro Mayer y yo hemos enviado cartas varias veces a Roma. Hemos intentado mediante estas conversaciones, por todos los medios, conseguir que Roma comprenda que desde el Concilio, este aggiornamento, este cambio que se ha producido en la Iglesia no es católico ni conforme a su doctrina de siempre. Este ecumenismo y todos estos errores, esta colegialidad, son contrarios a la fe de la Iglesia y están a punto de destruirla. Por eso estamos convencidos que al hacer esta consagración obedecemos a la llamada de estos Papas y por consiguiente a la llamada de Dios, ya que ellos representan a Nuestro Señor Jesucristo en la Iglesia.

Y ¿por qué, Monseñor, me preguntan, no ha continuado con esas conversaciones que sin embargo daban la impresión de llegar a cierto en­tendimiento? Pre­cisamente porque al mismo tiempo que estam­paba mi firma en el protocolo, en ese instante, el enviado del Cardenal Ratzinger, que me traía este protocolo para firmarlo,
me entregaba seguidamente una carta en la que me rogaba que pidiese perdón por los errores que yo profesaba.

Por nada del mundo

No queremos el espíritu de Asís

Si estoy en el error, si enseño errores, está claro que se me debe traer de nuevo a la verdad, de acuerdo con los que me envían este protocolo para ser firmado reconociendo yo mis errores. Como si me dije­sen: si reconoce sus errores, le ayudamos para que vuelva a la verdad. ¿Qué verdad es ésta, según ellos, si­no la verdad del Vaticano II, la ver­dad de esta Iglesia conciliar? Por tanto es cierto que para el Vati­cano la única verdad que existe hoy es la verdad conciliar, el espíritu del Concilio, el espíritu de Asís. Esa es la verdad de hoy. Y eso no lo queremos por nada del mundo.

Por esta razón, al constatar la voluntad firme de las actuales autoridades romanas de hacer desaparecer la Tradición y conducir todo el mundo a este espíritu del Vaticano II y a este espíritu de Asís, evidentemente hemos preferido retirarnos y he contestado: no, no podemos. Es imposible. Es
imposible so­meternos a la autoridad del car­de­nal Ratzinger, presidente de esta comisión romana que debía dirigirnos. Sería ponernos en sus manos y por consiguiente en las manos de los que quieren llevarnos al espíritu del Concilio, al espíritu de Asís. No es posible.

Por esta razón envié una carta al Papa diciéndole muy claramente: no podemos, a pesar de to­dos los deseos que tenemos de es­tar en plena comunión con S. S., y dado este espíritu que reina ahora en Roma y que quieren comunicarnos; preferimos continuar en la Tradición, guardar la Tradición, esperando
………….
……..que esta Tradición reen­cuentre su puesto en Roma, su puesto entre las autoridades romanas y en el espíritu de estas autoridades romanas.

La operación “supervivencia” de la Tradición

Todo esto durará lo que Dios tenga previsto, no me pertenece el saber cuándo obtendrá de nuevo la Tradición sus derechos en Roma, pero juzgo que es mi deber aportar los medios para llevar a cabo lo que llamaré operación “supervivencia”, operación “supervivencia” de la Tradición. Esta jornada de hoy es la operación “supervivencia”. Y si hubiera hecho esa otra operación con Roma siguiendo los acuerdos que habíamos firmado y poniendo en práctica a continuación estos acuerdos, haría la operación “suicidio”. Así pues, no hay elección: ¡de­bemos sobrevivir! Y por eso hoy, al consagrar a estos obispos, estoy persuadido de continuar, de hacer vivir la Tradición, es decir, la Iglesia Católica

Saben bien, queridos hermanos, que no puede haber sacerdotes sin obispos. Todos esos seminaristas aquí presentes, si mañana me llama Dios, lo que sin duda no tardará, ¿de quién recibirán el sacramento del orden? ¿De los obispos conciliares cuyos sacramentos son dudosos ya que no se sabe exactamente cuáles son sus intenciones? No es posible. Así pues, ¿quiénes son los obispos que han guardado verdaderamente la Tradición, que han guardado los sacramentos tales co­mo la Iglesia los ha administrado desde hace veinte siglos hasta el Concilio Vaticano II? Somos Monseñor de Castro Mayer y yo. ¿Qué voy a hacer yo?, es así. Muchos seminaristas han confiado en nosotros, han sentido que ahí estaba la continuidad de la Iglesia, la continuidad de la Tradición. Han veni­do a nuestros seminarios, a pesar de las dificultades que han encontra­do, para recibir una verdadera ordenación sacerdotal, y para poder ofrecer el verdadero sacrificio del Calvario, el verdadero sacrificio de la Misa y daros los verdade­ros sacramentos, la verdadera doctrina, el verdadero catecismo. Este es el fin de nuestros seminarios.

No puedo en conciencia dejar a es­tos seminaristas huérfanos. Y a us­tedes no puedo dejarlos también huér­fanos, desapareciendo sin hacer nada por el futuro. No es posible. Sería algo contrario a mi deber.

Por este motivo hemos escogido, con la gracia de Dios, a sacer­do­tes de nuestra Hermandad que nos han parecido los más aptos, y que al mismo tiempo se encuentran en cir­cunstancias, lugares y funciones que les permiten cumplir más fácil­mente su ministerio episcopal, confirmar a los niños y conferir órdenes en nuestros diversos seminarios.

Me parece que con la gracia de Dios, Monseñor de Castro Mayer y yo, habremos dado en esta consagración los medios para que la Tradición continúe, los medios para que los católicos que lo deseen se mantengan en la Iglesia de sus padres, de sus abuelos, de sus antepasados; estas iglesias fundadas pa­ra
ser las parroquias de todos ustedes,
estas bellas iglesias
que tenían hermosos altares,
que a menudo han sido destruidos para poner en su lugar
una mesa,
manifestando así el cambio radical que se ha operado desde el Concilio respecto al Santo Sacrificio de la Misa que es el corazón de la iglesia y también el fin del sacerdocio.

La Sede de Pedro será

la sede de iniquidad

Así pues, queremos daros las gracias por haber venido en tan gran número a animarnos en la ejecución de esta ceremonia. También nuestros ojos se vuelven hacia la Virgen María. Saben bien, queridos hermanos –seguro que se lo han dicho-, cómo León XIII en una visión profética que tuvo, dijo que un día la Sede de Pedro sería la sede de la iniquidad. Lo dijo en uno de sus exorcismos, en el “exorcismo de León XIII”. ¿Es hoy? ¿Mañana? No sé. En todo caso ha sido anunciado. La iniquidad puede ser sencillamente el error. El error es una iniquidad: no profesar ya la Fe de siempre, no profesar ya la Fe católica, es un grave error; ¡si hay una gran iniquidad, es precisamente esa! Realmente creo que puedo decir que no ha habido nunca una iniquidad más grande en la Iglesia que la jornada de Asís, ¡que es contraria al primer mandamiento de Dios y contraria al primer artículo del Credo! ¡Es algo tan increíble que una cosa así haya podido realizarse en la Igle­­sia ante los ojos de toda la Iglesia humillada! Nunca hemos sufrido una humillación semejante. Todo esto lo podrán encontrar en el pequeño libro del Daniel le Roux, que ha sido editado especialmente para proporcionarles todo tipo de información sobre la situación actual de Roma.

La crisis actual anunciada por la Santísima Virgen

No solamente el Papa León XIII ha profetizado estas cosas, sino Nues­tra Señora. Ultimamente, el sacerdote que está encargado del Prio­rato de Bogotá en Colombia, me ha traído un libro que versa sobre las apariciones de Nuestra Señora del Buen Suceso, que tiene una iglesia, una gran iglesia en Ecuador, en Quito, capital del Ecuador. Es­tas apariciones a una religiosa, tuvieron lugar en un convento de Qui­to poco tiempo después del Con­cilio de Trento, hace pues varios siglos como ustedes ven. Todo esto fue consignado, habiéndose reconocido esta aparición por Roma y por las autoridades eclesiásticas, ya que se construyó una magnífica iglesia para la Virgen, de la que además los historiadores afirman que el rostro de la Virgen había sido terminado milagrosamente: se encontraba el escultor modelando el rostro de la Virgen, cuando se encontró con dicho rostro terminado milagrosamente. Esta Virgen milagrosa es honrada allí con mucha devoción por los fieles del Ecuador y profetizó para el siglo XX. Dijo a esta religiosa claramente: «Durante el siglo XIX y la mayor parte del siglo XX, los errores se propagarán cada vez con más fuerza en la Santa Iglesia, y llevarán a la Iglesia a una situación de catástrofe total, ¡de catástrofe! Las costumbres se corromperán y la Fe desaparecerá». Nuestra impresión es que no podemos dejar de constatarlo.

Pido disculpas por continuar el relato de esta aparición, pero en ella se habla de un prelado que se opondrá totalmente a esta ola de apostasía y de impiedad y preservará el sacerdocio preparando buenos sacerdotes. Hagan ustedes la aplicación si quieren, yo no quiero hacerlo. Yo mismo me he sentido estupefacto leyendo estas líneas, no puedo negarlo. Está inscrito, impreso, consignado en los archivos de esta aparición.

Además ustedes conocen las apariciones de la Sa­lette, donde Nuestra Señora dijo que Roma perderá la Fe, que habrá un eclipse en Roma; eclipse, adviertan lo que eso puede significar viniendo de parte de la Santísima Virgen.

Y finalmente el secreto de Fátima, más cercano a nosotros. Sin duda que el tercer secreto de Fátima debía hacer alusión a estas tinieblas que han invadido Roma, estas tinieblas que invaden el mundo desde el Concilio. Es por eso sin duda que el Papa Juan XXIII juzgó oportuno no publicar el secre­to, puesto que habría sido necesario que tomase ciertas medidas y no se sentía tal vez capaz de cambiar completamente las orientaciones que comenzaba a dar con vistas al Concilio y para el Concilio. Estos son hechos sobre los que, me pa­rece, podemos también apoyarnos.

Así pues, nos ponemos en manos de la Providencia. Estamos persuadidos de que Dios hace bien las cosas. Lo mismo que cuando el Cardenal Gagnon nos ha visitado catorce años después de aquella primera visita de Roma, habiéndome suspendido y proclamado fuera de la comunión con Roma, contra el Papa, rebelde y disidente, durante catorce años. Tras esto nos llega una legación de Roma y el cardenal Gagnon reconoce que lo que hacemos será sin duda
lo que hará falta para la nueva reconstrucción de la Iglesia.
Asistió a la Santa Misa pon­ti­fical celebrada por mí, el 8 de diciembre, para la renovación de las promesas de nuestros semi­na­ristas, y esto mientras que yo, en principio, estoy suspendido y no debería administrar los sacramentos. Por lo tanto catorce años después, nos entregan prácticamente un cheque en blanco, diciéndonos: ¡han hecho bien! Hemos hecho bien en resistir.

Así que estoy convencido de que hoy estamos en las mismas circunstancias. Realizamos un acto que apa­rentemente, aparentemente –desgraciadamente los medios de comunicación no nos ayudan en este sentido-, será tildado sin duda en los periódicos de
cisma, excomunión, todo lo que quieran,
mas nosotros estamos convencidos que todas estas acusaciones de las que somos objeto, todas estas sanciones son nulas, absolutamente nulas. Por eso no hacemos ningún caso de ellas. De la misma forma que no hemos tenido en cuenta la suspensión “a divinis”, siendo al fin
felicitados por la Iglesia e
incluso por la Iglesia progresista.

Asimismo, dentro de alguno años –yo no lo sé, solamente Dios conoce el número de años que serán necesarios para ese día en que la Tradición encontrará de nuevo
………sus derechos en Roma-
seremos abrazados por las autoridades romanas, que nos darán las gracias por haber mantenido la Fe en los seminarios, en las familias, en las ciudades, en los países, en los conventos, en nuestras casas religiosas, para mayor gloria de Dios y la salvación de las almas.

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Julio 16 2007 a las 6:20 pm
mary lua
 7 

felipe;

me duele el alma no entender nada de nada lo que comenta “operacion superviviencia,…”

necesito ayuda si alguien puede darme luz a mi ignorancia pues no lo entiendo..
las profecias de la madre ,nuestra senora del buen suceso
se refieren a la crisis espiritual en la que estabamos viviendo..
ella, nuestra senora habla claramente y no entiendo por que no se entiende su mensaje , la verdad que necesito luz.
el tercer mensaje de fatima es tambien claro a favor de la misa tradicional y si bien tengo claro quien nos ha devuelto la vida atravez de la fuerza del paraclito de dios es exactamente nuestro querido papa benedicto XVI

-para unos sera bueno, para otros no.

todo fue sencillamente claro.
pareciera que esta en contra de toda esta hermoza experiencia que muchos de nosotros entendemos como gracia especialmetne para nuestra tiempo y nuestra historia.
pero en otras especialmetne al fina pareciera que habla desde la verdadera plataforma tradicional.
por favor alguien ayudeme y perdonen mi ignorancia solo necesito un poco de luz.
a dios le pido por paz amor y unidad.
a dios pido humildad, obediencia y mucho entendimiento. pido que su espiritu santo nos ayude a dicernir y que aunque nos duela en el alma podamos reconocer que nos equibocamos y que asi como los ninos volvamos a recobrar fuerzas para perdonar, arrepentirnos y volver a caminar……..o asea tengamos
corazon de nino
madurez de adulto,
saviduria de anciano.
para entender los verdaderos signos de los tiempos.
y si yo tambien estoy equibocada .
pues no lo duden y denme un poco de luz,
sabre escuchar, pero no me dejen en la ignoranacia.
mary

Julio 16 2007 a las 11:02 pm
Alexis Arquímides
 8 

Porque el Papa, en sus escritos y actos anteriores como Cardenal, tenía más que demostrado su amor a la liturgia tradicional no nos sorprende esta noticia:
Tomado de SECRETUM MEUM MIHI
Papa Benedicto XVI utiliza el ritual antiguo para su Misa privada
Información proveniente de CWN, Jul-16-2007.

Papa Benedicto XVI utiliza el ritual antiguo para su Misa privada

Vaticano, Jul. 16, 2007 (CWNews.com) — El Papa Benedicto XVI, quien recientemente publicó un motu proprio que permite a todos los sacerdotes Católicos celebrar la antigua Misa Latina, usa Él mismo el ritual antiguo para su Misa privada, conoció CWN.

Fuentes informadas en el Vaticano han confirmado los reportes de que el Santo Padre regularmente celebra Misa usando el Misal de 1962. [...]

Julio 17 2007 a las 2:59 am
Felipe
 9 

Solo quisiera pedirles que cuando citen los escritos de alguien ( o de algún otro blog) escriban la fuente: Quién lo escribió y dónde se publicó, para evitar confusiones.

Mary Lua, la persona que firmó como “Operaciòn supervivencia, no suicidio” transcribió la homilía de Mons. Lefevbré en la Ordenación de Obispos de 1988.

Si bien la lectura es interesante, Creer en México no endosa ni se adhiere a la “Hermenéutica de discontinuidad” utilizada por tan respetable obispo. Además de no ser el objetivo de este sitio dedicarse a la discusión de la situación de la FSSPX.

Julio 17 2007 a las 9:33 am
mary lua
 10 

felipe,

gracias por su bondad ahora entiendo,
agradesco que alguien tubiese la idea de compartir con nosotros este tesoro de homilia que nace de un corazon que se muere de amor por cristo y por esa iglesia mutilada.

(solo hubiera agradecido mas si no me dan este susto y ponen en el titulo;
traduccion de la homilia ……….. )

es para mi un honor muy grande lograr entender lo que el alma de alguien que supo amar y defender su fe hablaba en aquellos momentos. yo nunca me interese por conocerlo.
por que uno se retira de aquello que a uno le dicen no es bueno escuchar sobre ellos.
casi casi era pecado.
y esta es la situacion cuando uno no conoce uno es preza facil de los malos entendidos o las confuciones…..
he aqui la mas grande leccion de fidelidad y amor a la iglesia de cristo una santa catolica y apostolica.
y aunque no lo queramos acceptar nos hemos equibocado y es tiempo de volver a comenzar.
no se con que intencion se puso esta traduccion pero deceo decirles. gracias

Julio 17 2007 a las 3:09 pm
JUAN PEREZ
 11 

celebran la misa segun el rito de SAn PIO V?

Noviembre 7 2008 a las 4:06 pm
JUAN PEREZ
 12 

que Dicen de la aparicion de la Virgen del Rosario en La Ermita de Michoacan, Mexico?

Noviembre 7 2008 a las 4:08 pm

Deja una respuesta

Nombre (*)
Correo electrónico (no será publicado) (*)
URI
Comentario

Visita también nuestro
FORO DE DISCUSIÓN

Nuevos Comentarios en el Blog

  • Martha: Gaby, sugiero dos cosas: 1. Ponte en contacto con...
  • Gaby: tengo 25 años, soy mama de dos hermosas niñas, las...
  • Fabián Juárez: Lamentable, muy lamentable lo que he leído...
  • susan: MIREN SOY MEXICANA, LE ABRI LAPUERTA DE MI CASA A...
  • claudia chia: Mil gracias, en mi experiencia se que no...
  • marylua: Claudia, yo también me uno a Martha. mil gracias...
  • Martha: ¡Mil gracias a nuestro señor! ¡Si supieras la...
  • claudia chia: hola, bueno ayer deje un comentario que...
  • Claudia Chia: Hola, son muy interesantes sus testimonios...
  • Martha: No falta de tontos utiles.
BXVI

Entradas Recientes

  • Señor del Mundo
  • Reanudación de misas en la capilla de las ánimas
  • Pax
  • Misa Tridentina de la Adoración Nocturna Mexicana
  • Tercer aniversario del Motu Proprio
  • Se solicitan testimonios
  • Felicidades Padre Garrick
  • SANTA MISA TRIDENTINA EN EL D.F. DOMINGO 13 DE JUNIO
  • LA SANTA MISA EXPLICADA por Dom Prospero Gueranger Cap 2
  • LA SANTA MISA EXPLICADA por Dom Prospero Gueranger, Cap 1
  • ¿Danza queeeeee?
  • Procesión en Roma con la milagrosa imagen de Ntra. Señora de Guadalupe.
  • Pentecostes
  • Reporta semanario italiano supuesto complot contra el Papa
  • Miles de fieles reclaman Rito Latino, Ecclesia Dei

Archivos

Categorías

  • Arte y Literatura (4)
  • Benedicto XVI (52)
  • Catolicismo ordinario (3)
  • Creer en México (112)
  • Ecclesia Dei (23)
  • Espiritualidad (60)
  • FCSBVM (3)
  • FSSP (31)
  • FSSPX (11)
  • Guerra Cristera (7)
  • IBP (28)
  • ICRSS (6)
  • Intelectuales Católicos (9)
  • Internacional (29)
  • Oasis (2)
  • Portadas (6)
  • Pro Vita (12)
  • Santa Misa (71)
  • Satanismo, exorcismos. (3)
  • Temas Varios (88)
  • Tradicionalismo (53)
  • Una Voce (44)
  • Vaticano (43)
  • Voz de los Obispos (26)

RSS Nuevos comentarios en el Foro

  • Martha en "Propios- 1 de mayo" Martha
  • Anonimo en "Ley antiaborto aprobada en Puebla" Anonimo
  • marylua en "La gripa: pura propagando para reducir poblacion mundial" marylua
  • Martha en "La gripa: pura propagando para reducir poblacion mundial" Martha
  • marylua en "La gripa: pura propagando para reducir poblacion mundial" marylua
  • Martha en "La gripa: pura propagando para reducir poblacion mundial" Martha
  • Martha en "La gripa: pura propagando para reducir poblacion mundial" Martha
  • Martha en "La gripa: pura propagando para reducir poblacion mundial" Martha
  • Felipe en "AL ADMINISTRADOR" Felipe
  • Arturo en "AL ADMINISTRADOR" Arturo

Catblogs

Ora pro nobis

Cat Sites

Artículos recomendados en otros sitios

RSS Fraternidad Sacerdotal San Pedro en México

Copyright © 2007 - CREER EN MÉXICO Powered By Wordpress - Theme Provided By Wordpress Themes - Online College
Website Design by InfoCreek
Valid XHTML & CSS