30Giorni del afamado Giulio Andreotti, ha publicado una muy disfrutable entrevista con el arzobispo Malcom Ranjith, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los sacramentos. En ella el arzobispo nos cuenta brevemente su historia personal y su paso por las diferentes responsabilidades que ha desempeñado en la Iglesia.
Resulta muy interesante por su notable cercanía de corazón con la gente humilde y también con las personas de otras religiones (principalmente budistas) en su natal Sri Lanka. Pero también muy notable por las francas, directas y “desafiantes” declaraciones sobre la liturgia que pronuncia el secretario de la congregación vaticana responsable de velar por la misma.
De estos comentarios, transcribo las que me parecen más relevantes al tema que nos ocupa. Hago notar que al final de la entrevista, Mons. Ranjith hace referencia al Instituto del Buen Pastor. Mis remarcados en color rojo:
Excelencia, su primera aparición pública como secretario de la
Congregación para el culto divino fue una conferencia pronunciada con motivo de la presentación del libro de Uwe Michael Lang, oratoriano de origen alemán residente en Londres, Rivolti al Signore. L’orientamento nella preghiera liturgica (Cantagalli, Siena, 2006, pp. 150, 19.40 euros), que tuvo lugar el 27 de abril en el Instituto patrístico Agustinianum de Roma. El volumen, publicado en alemán en 2003, contiene una introducción del entonces cardenal Joseph Ratzinger, publicada por primera vez en italiano en el número de marzo de 2004 de 30Días. ¿Qué le ha llamado la atención de este libro?
RANJITH: Ya había leído este libro y la estupenda introducción del entonces cardenal Ratzinger. Así que cuando recibí la invitación, acepté inmediatamente. Porque ha sido una ocasión para que nazca un debate muy positivo en la Iglesia. Se habla mucho de participación de los fieles en la liturgia. Pero, ¿participan más los fieles si el sacerdote celebra versus populum o si celebra hacia el altar? De hecho no puede decirse que la participación sea más activa si el sacerdote celebra hacia el pueblo; puede ser que en este caso el pueblo se distraiga. ¿Es participación verdadera cuando durante la señal de la paz en la iglesia se crea gran confusión, con sacerdotes que a veces van a dar la paz hasta los últimos bancos? ¿Se trata de la actuosa participatio, deseada por el Concilio Vaticano II o simplemente de una gran distracción que no ayuda para nada a seguir con devoción el momento sucesivo de la misa? Por no hablar de que a veces se olvida decir el Agnus Dei… Repito, el libro del padre Lang es una provocación muy útil, comenzando por la introducción en la que el cardenal Ratzinger recuerda que el Concilio no pidió nunca la abolición del latín ni revolucionar la dirección de la oración litúrgica.Su entrevista al periódico La Croix del 25 de junio, titulada “La reforma litúrgica del Vaticano II no ha despegado nunca” metió mucho ruido. ¿Puede explicarnos mejor sus opiniones sobre la reforma litúrgica realizada tras el Concilio Vaticano II?
RANJITH: Esas palabras fueron puestas fuera de contexto. No estimo negativamente todo lo que ha ocurrido después del Concilio. Dije que el resultado que se esperaba de la reforma litúrgica no se ha manifestado. Nos preguntamos si la vida litúrgica, la participación de los fieles en las sagradas funciones, es más alta y mejor hoy respecto a la de los años cincuenta. Se critica el hecho de que antes del Concilio los fieles no participaban realmente en la misa, sino que asistían pasivamente o hacían devociones personales. Pero ¿participan de verdad hoy los fieles de un modo espiritualmente más elevado y personal? ¿Ha sucedido realmente que muchos que estaban fuera de la Iglesia se han puesto en fila para entrar en nuestras iglesias con las nuevas liturgias? ¿O no ha sucedido acaso que muchos se han ido y que las iglesias se han vaciado? ¿De que reforma se habla entonces?Culpa de la secularización.
RANJITH: Por supuesto, pero dicha situación es también el fruto de la manera de tratar, o mejor dicho, de maltratar la liturgia… En mi opinión, las expectativas del Concilio de una liturgia mejor comprendida y por tanto espiritualmente más fecunda, han sido defraudadas una vez más. De modo que queda mucho por hacer, para que las iglesias se llenen de nuevos fieles que durante las sagradas liturgias se sientan verdaderamente tocados por la gracia del Señor. En un mundo secularizado, en vez de tratar de elevar los corazones hacia la grandeza del Señor, se ha tratado, creo yo, de rebajar los misterios divinos a un nivel trivial.Cuando fue nombrado secretario del Culto divino, algunos periódicos escribieron que usted tiene muy buenas relaciones con el mundo lefebvriano. ¿Es verdad?
RANJITH: No conocí a monseñor Marcel Lefebvre por obvios motivos de edad, porque él es de otra época. Pero sí he tenido algún que otro contacto con seguidores suyos. Pero no soy un apasionado de los lefebvrianos. Por desgracia aún no han regresado a la comunión plena con la Santa Sede, pero lo que dicen algunas veces sobre la liturgia lo dicen con conocimiento de causa. Y por ello son un aguijón que debe hacernos reflexionar sobre lo que estamos haciendo. Esto no quiere decir que puedo ser definido como un afiliado o un amigo de los lefebvrianos. Yo comparto algunos puntos de los llamados “no global” respecto a la justicia social, pero esto no quiere decir que soy uno de ellos… Además, la misa tridentina no es propiedad privada de los lefebvrianos. Es un tesoro de la Iglesia y de todos nosotros. Como dijo el Papa a la Curia romana el año pasado, el Concilio Vaticano II no es un momento de ruptura, sino de renovación en la continuidad. No se descarta el pasado, sino que se crece sobre él.
¿Quiere decir esto que la misa llamada de san Pío V no ha sido nunca abolida?
RANJITH: El hecho de que la Santa Sede haya aprobado recientemente la institución en Burdeos de una sociedad de vida apostólica de derecho pontificio caracterizada por el hecho de usar exclusivamente los libros litúrgicos preconciliares [se trata del Instituto del Buen Pastor que reúne a algunos ex lefebvrianos, n. de la. r], significa de manera inequívoca que la misa de san Pío V no puede considerarse abolida por el nuevo misal llamado de Pablo VI.
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Congregación para el culto divino fue una conferencia pronunciada con motivo de la presentación del libro de Uwe Michael Lang, oratoriano de origen alemán residente en Londres, Rivolti al Signore. L’orientamento nella preghiera liturgica (Cantagalli, Siena, 2006, pp. 150, 19.40 euros), que tuvo lugar el 27 de abril en el Instituto patrístico Agustinianum de Roma. El volumen, publicado en alemán en 2003, contiene una introducción del entonces cardenal Joseph Ratzinger, publicada por primera vez en italiano en el número de marzo de 2004 de 30Días. ¿Qué le ha llamado la atención de este libro?


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