Bueno, por algún motivo volví a escribir una presentación del concepto de Creer en México y como últimamente no he posteado nada, lo voy a incluir.
De cualquier forma espero ahora presentar algo al menos una vez por semana. Saludos
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Diálogos de Política y Religión
“ís. Y es que si más del 90% de los mexicanos creemos en Dios ¿porqué no lo podemos ni mencionar en nuestra vida pública? ¿porqué si nuestras creencias nos hablan de amor, de esperanza y de fe, no podemos buscar en ellas algunas luces que iluminen nuestro humilde esfuerzo de construir una mejor Nación?
Recuerdo mucho que en la primaria, los libros de texto de la SEP hablaban de la separación de la Iglesia y el Estado, mi infancia transcurrió con el dogma de que la política había alcanzado su mayor gloria cuando la moral se separó de ella y se permitió solo en el ámbito y la práctica privada.
Pasaron los años y crecí como cualquier otro, pero ahora entiendo un poco mejor lo que sucede y si bien hemos logrado libertades muy importantes, la política está generalmente deshonrada por el ejercicio inmoral del poder y en vez de tener un proyecto de Nación motivante, los gobernantes nos estuvieron dando “catecismo político” para aprender a solaparles su falta de visión para el país y su corrupción.
Ni yo ni nadie en esta república es responsable de cómo la recibimos, pero yo y cada uno de nosotros tenemos el deber de hacer algo para mejorarlo y si queremos tener un país diferente necesitamos hacer cosas diferentes.
Valoremos si, nuestro legado, nuestras tradiciones y lo que nos ha hecho grandes. No destruyamos lo que hemos sido sino construyamos lo que queremos ser y aprovechemos las circunstancias históricas en que vivimos para alcanzar el futuro.
Creer en México significa conservar la fe en que somos un pueblo capaz y ganador, tener esperanza en un país mejor y realmente hacer las cosas por amor a los que estamos y a los que estarán en estas tierras, desde Tijuana hasta Chetumal.
Creer en México también puede significar la circunstancia de creer en Dios y vivir en México. De hablar de lo que significa intentar practicar una religión en este país, las facilidades y los obstáculos que esto pueda representar, hasta donde es sencillo y hasta donde imposible. Lo que se me permite y lo que se me prohíbe, lo que se me dijo que es correcto y lo que se me dijo que es incorrecto.
Este es el doble significado y la razón de esta columna, una búsqueda del punto de encuentro en la dimensión política y la dimensión espiritual de la cultura mexicana. Además de una propuesta a valorar las aportaciones que ambas esferas pueden hacer para el bienestar de todos.
Hoy es un buen momento para hacerlo, el mundo está cambiando y México también lo hará. En Inglaterra, en Estados Unidos, en Argentina, en muchos otros países e incluso hasta en China, se escuchan opiniones que piden no ocultar bajo el tapete la realidad religiosa de los pueblos, porque no podemos pretender tapar el sol con un dedo. La historia de la humanidad no se puede explicar sin su cultura y su cultura no se puede explicar sin su política o sin su fe.
Non Fecit Taliter Omni Nationi




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