Creer en México

Para católicos curiosos.

Marzo 21, 2006

Bicentenario Benito Juárez.

“El Benito Juárez que se encuentra sobre los pedestales es un mito. Una invención que ha hecho mucho daño.” Artemio Benavides Hinojosa, director del Archivo General del Estado de Nuevo León.Segundo de Una Serie.Lo prometido es deuda. Hoy dedicaremos unas breves líneas para hablar de Don Benito Pablo Juárez García y su biografía, pero como ya lo mencionábamos, las odas y los actos de fe al oaxaqueño los dejaremos para otras personas más dadas en el asunto.En el nuevo ambiente de libertad de expresión que parece que han llegado a nuestro país, se comienzan a escuchar voces que cuestionan el porqué a Juárez siempre se le ha reconocido como un pro-hombre digno de alabanza. Nos han enseñado que él concretó el ideal liberal decimonónico, que es el ejemplo de Indígena reivindicado y que ante todo, fue una figura de valor moral intachable, modelo del político mexicano que pretenda ser honrado y nacionalista.

A todo esto no se puede más que responder con un realista: ¡falso, falso, falso y falso!

Y no solamente se nos ha enseñado que negar estas enseñanzas es participar de la reacción más imperialista y anti mexicana, sino además todo rastro de las demás figuras coetáneas han sido simplemente borradas del mapa histórico. Mientras Don Benito es la prosopopeya del Bien más puro, cualquiera que hubiera sido su enemigo era el peor “vendepatrias” que pudiera existir.Juárez: El liberalismo al servicio del pueblo. Falso.

B.J. sin duda perteneció a la facción liberal de políticos mexicanos del siglo XIX, uno de los más destacados. Pero su visión liberal no era la más pura de las existentes en su época, de hecho, aún y que formara parte activa en la logia masónica yorkina, según el “Ilustre y Poderoso Hermano Ramón Martínez Zaldúa” (como le conocen los masones actualmente) aquella que viniendo desde Estados Unidos traía como ideal el sistema republicano federal, fue Juárez en su visión de “El Estado soy yo” un presidente centralista que despotricó ante sus compañeros liberales que pugnaban por la descentralización del poder, como es el caso del conflicto que tuvo con Don Santiago Vidaurri, gobernador de los estados de Nuevo León y Coahuila en ese entonces.

También se sabe que sus principales proyectos ni siquiera fueron ideas liberales propias, tal sucede con las leyes de reforma que promulgó cuando se encontraba en Veracruz refugiado del asedio del Gral. Miramón:

“En la biografía de Juárez por Zerecero, delicada apología antropolátrica, recomendada por D. Matías Romero, como lo mejor y más completo escrito hasta entonces (1866) revisado y rectificado por el mismo Juárez, se encuentra escrito que “Las Leyes de Reforma, son inspiración de los inmortales Lerdo de Tejada y Ocampo. Estoy, pues, autorizado por el mismo Juárez y por los más notables prelados de su culto para afirmar que las Leyes de Reforma expedidas en Veracruz no fueron del pensamiento del célebre Don Benito”.
Don Antonio Gibaja y Patrón, Comentario Revoluciones Sociales de México

Además que es un hecho generalmente aceptado, esto es totalmente coherente con el pensamiento anticlerical más radical de Ocampo.

También las primeras denuncias de fraude electoral vinieron en su tiempo y de sus compañeros liberales, más aún, a aquellos quienes le pedían que abandonara “La Silla” sin más los acusaba de traidores y mandaba encarcelarlos, como le sucedió a Don Santos Degollado, quien fuera gobernador de Jalisco. No era casualidad que el congreso casi lo destituye en 1861, cuando una moción que pedía su renuncia fue desechada por 52 votos contra 51.

A Juárez también se le reprocha su actitud dictatorial, mostrada en su clímax cuando el 1 de diciembre de 1865 y argumentando “causas de fuerza mayor” declara una “prorroga” en su presidencia, de hecho no pocas veces se le ha cuestionado el que haya extendido su gobierno siempre en uso de poderes “excepcionales”. Al final de cuentas podemos decir que Don Benito fue un liberal, pero para considerarlo un demócrata necesitaría pensarse más de dos veces.

Es este destello de absolutista uno de los rasgos que deben de ser asimilados por la nación para evitar que en aras de un “Espíritu Juarista” algún presidente de la república busque perpetuarse en el poder.

El problema es que a Juárez se le ha hecho todo un mito y al amparo de este mito todo lo juarista se puede justificar y sobre todo por que la reflexión equilibrada de este personaje no ha podido tomar un lugar sensato, tal y como lo reconoce sin empacho el simpaticón de Carlos Monsivais:

“Visto muy de cerca y con un prejuicio tan marcado en su contra, Juárez resiste perfectamente. Sí, fue autoritario (¿podía evitar serlo en sus circunstancias?); sí, se enamoró del poder; sí, fue a la vez riguroso y rígido. Estas características no intervienen a la hora del juicio histórico: es alguien con errores manifiestos pero, además, es Benito Juárez, y el concepto Benito Juárez trasciende con amplitud sus limitaciones.”

El concepto de que un hombre que se exhibe como de alta moral tiene el derecho natural de ser autoritario y enamorado del poder, es uno de los más grandes riesgos para México, mas aún en épocas en donde los partidos políticos se pelean la membresía post-mortem de Benito Pablo y se adoptan como los verdaderos hijos del dios de la república “moderna” , herederos de sus capacidades y de su privilegio para decidir qué es lo bueno y lo malo para la nación, quién es el héroe y quién es el villano.

Marzo 13, 2006

¿En qué se distinguen un Estado laico y un Estado laicista?

Contesta Emilio Martínez Albesa

La laicidad es una dimensión propia del Estado. Consiste en su carácter profano, es decir, no sagrado. El Estado que de verdad se reconoce laico no se arroga autoridad ninguna sobre cuestiones religiosas, sino que considera que el ámbito de su autoridad viene delimitado por la promoción del bien común temporal. Por tanto, no se superpone ni a la religión ni a la moral, sino que se circunscribe a la política. El Estado laico es el que profesa que la esfera religiosa de la vida humana –cuya existencia es un dato innegable de la experiencia– no está bajo su poder. Un Estado es auténticamente laico cuando garantiza a las personas y comunidades de creyentes el derecho a la libertad religiosa, reconociéndoles este derecho y facilitando las circunstancias que favorezcan su ejercicio. La laicidad del Estado se opone a que éste se crea dueño y señor de la esfera religiosa de la sociedad o de las personas –ya sea para imponer una religión, ya sea para desterrarla–, conculcando el derecho a la libertad religiosa; pero no se opone al reconocimiento de la religiosidad del hombre y, en consecuencia, al diálogo con las comunidades religiosas. Así pues, la laicidad conduce naturalmente a la recíproca autonomía entre el Estado y la Iglesia, sin por ello cerrar las puertas al mutuo reconocimiento y a la colaboración entre ambos para bien de las personas de las sociedades a las que sirven.

El laicismo, por el contrario, es una ideología por la que el Estado se cree revestido de autoridad para excluir a la religión de la vida pública. Según esta ideología, el Estado tiene como parte irrenunciable de su misión impedir que la religión –y consecuentemente la Iglesia– ejerza un influjo sobre las decisiones de las personas a la hora de organizar su vida social. El laicismo sólo puede darse bajo el concepto de Estado total, es decir, de un Estado que identifica consigo mismo la sociedad, considerando que todo lo social le pertenece por derecho propio: no habría vida social que no naciera del Estado, incluida por tanto la vida religiosa en sus formas sociales. El laicismo no propugna la independencia entre la Iglesia y el Estado, sino sólo el aislacionismo de la Iglesia respecto del Estado y de la vida social. El Estado que profesa el credo laicista, aun proclamándose laico, en realidad no es neutral en religión, pues él determina qué es y qué no es expresión religiosa y confina a la Iglesia dentro del concepto que sobre lo que es religioso tienen quienes ostentan el poder estatal.

Marzo 13, 2006

Benito Pablo Juárez García

Primero de Una Serie.

Como ya es por todos conocido, este año se celebra el bicentenario del natalicio de Don Benito Juárez.

Desde el inicio de cualquier reflexión sobre el cómo vivir un a práctica religiosa, principalmente cristiana, en este país, el capítulo de la guerra de la Reforma durante el siglo XIX y el predominante papel del llamado Benemérito de las Américas tiende a surgir.

Al ser este un tema obligado en el discurso de este blog, me permitiré iniciar un breve especial sobre Benito Juárez con una serie de artículos y opiniones durante las próximas semanas.

La intención es en definitiva construir una mirada complementaria a la doxia juarista que todos en este país hemos recibido de nuestros programas escolares. Profundizar en el sentido tradicional de los homenajes a Juárez sería replicar el esfuerzo mejor hecho por otros, por lo que nos abstendremos en la medida de lo posible de ello.

Así pues, esta celebración se presenta como una oportunidad adecuada para contextualizar, reconocer y apreciar la vida de este mexicano que de manera decidida definió lo que sigue siendo el país en el que vivimos, con sus bemoles y sus sostenidos.

Marzo 4, 2006

Nuevos enfoques políticos del Vaticano en el mundo

Como seguramente ya se habrán enterado, el pasado 22 de febrero Benedicto XVI llamó al cardenalato a 15 obispos, quienes serán ordenados el 24 de marzo en el Vaticano.Lo interesante de estos nombramientos es el cambio de mensaje que estas elecciones implican para ciertas regiones del mundo, en especial aquellas en donde el Cristianismo no es bien recibido.

China y Asia

Según ejemplos de www.chiesa, hasta hace poco la postura del Estado Vaticano, en voz de su jefe diplomático, Cardenal Angelo Sodano, afirmaba que si se les solicitaba un cambio de su nunciatura apostólica de Taipei hacia Beijín para establecer relaciones diplomáticas con China, estarían listos para realizarla “no mañana, sino esta misma mañana”.

Sin embargo, el combativo obispo de Hon Kong, Joseph Zen Ze-kiun afirmaba desde ese entonces que la libertad religiosa debería de venir antes de cualquier arreglo diplomático. Por este tipo de posturas Zen Se-Kiun se ha convertido en el más observado de los nuevos Cardenales ya que no es de extrañar que el se convierta en un importante consejero sobre Asia para el Vaticano.

Demás del obispo de Hon Kong, el Papa Ratzinger ha elegido Cardenales al obispo de Corea del Sur y al obispo de Manila, la capital de las Filipinas, el país más Católico de Asia y que tiene millones de emigrantes alrededor del mundo, muchos de ellos perseguidos en los países musulmanes en donde ellos trabajan.

Medio Oriente

En cuanto a la diplomacia sobre Medio Oriente, algunos cambios en el Consejo Pontificio para el diálogo Interreligioso vienen a cerrar el paso a un pretendido symposium que se organizaría junto a líderes musulmanes como Yussef-Al-Qaradwi, quien ha firmado ceremoniosos llamados a la paz con el Vaticano y luego llama a la ira por las caricaturas de Dinamarca, además de justificar las explosiones suicidas de palestinos.

Así Benedicto XVI con un marcado acercamiento a Israel ha nombrado como auxiliar del Patriarca Latino de Jerusalén. Michel Sabbah (muy cercano a las causas palestinas) a Fouad Twal de Jordania quien es considerado como más moderado. También se espera que el Papa nombre como obispo de los cristianos hebreos que viven en Israel al actual custodio de los lugares de la Tierra Santa, el franciscano Pierbattista Pizzaballa, quien es visto muy favorablemente por el gobierno israelí.

Marzo 2, 2006

Cuaresma

Limosna Ayuno Abstinencia Mortificación

La Iglesia en la época de Cuaresma, invita a sus fieles a privarse un poco de las cosas que incluso le son lícitas, a allanar el camino hacia una dimensión propia más allá de la corpórea: hacia su realidad espiritual.
Marzo 1, 2006

“Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás”


«La Cuaresma nos estimula a dejar que la Palabra de Dios penetre en nuestra vida y a conocer de este modo la verdad fundamental: quiénes somos, de dónde venimos, adónde tenemos que ir, cuál es el camino que hay que tomar en la vida. De este modo, el período de Cuaresma nos ofrece un camino ascético y litúrgico que, ayudándonos a abrir los ojos ante nuestra debilidad, nos hace abrir el corazón al amor misericordioso de Cristo. (…) Ante los terribles desafíos de la pobreza de gran parte de la humanidad, la indiferencia y el encerrarse en el propio egoísmo aparecen como un contraste intolerable frente a la “mirada” de Cristo» Benedicto XVI - Audiencia general de este miércoles, dedicada a la Cuaresma, que comenzó con este Miércoles de Ceniza.

AP Photo/Pier Paolo Cito - Una vista de el inicio de la procesión del Miércoles de Ceniza hacia la basílica de Santa Sabina en Roma, donde el papa celebró el rito de hoy.