Creer en México

Diálogos de Política y Fe

Mayo 13, 2008

La voz del Papa se escucha en México

Con serenidad y disposición, los cardenales mexicanos acogen la voluntad que Benedicto XVI dejó explícita al crear el Instituto del Buen Pastor en el 2006 y al otorgar una parroquia personal a la Fraternidad San Pedro en Roma hace apenas unos días atrás, por solo mencionar algunos ejemplos evidentes.

En días anteriores tuvimos la gran dicha de tener en nuestro país a la Fraternidad Sacerdotal San Pedro y al Instituto del Buen Pastor. Tanto Su Eminencia Juán Cardenal Sandoval, Arzobispo de Guadalajara y Su Eminencia Norberto Cardenal Rivera, Arzobispo Primado de México, recibieron con mucha apertura y disposición a quienes desde esos institutos les visitaron.

Las reuniones sin lugar a dudas resultaron muy positivas, al igual que las expectativas de quienes seguimos rezando para poder tener en nuestra nación a los institutos consagrados a la Misa en su Forma Extraordinaria.

Una Voce México refrenda su compromiso de seguir trabajando de manera entusiasta y propositiva, apoyando las iniciativas para que con el tesoro litúrgico que el Santo Padre ha ofrecido como regalo a toda la Iglesia por medio de estos institutos religiosos y del Motu Proprio Summorum Pontificum, México sea un país cada vez más cristiano y cada vez más Fiel.

Ofrecemos nuestro sentido agradecimiento y respeto a los señores Cardenales de las Ciudades de Guadalajara y México.
Atte.

Una Voce México.

Mayo 2, 2008

Card. Castrillón: El Santo Padre quiere que la Misa de San Pio V se convierta en una forma normal en las parroquias

Hoy nos venimos enterando de algunas cosas sumamente positivas. Primero, el anuncio del Video Tutorial de la Forma Extraordinaria del Rito Romano elaborado por la Fraternidad Sacerdotal San Pedro y por la cadena estadounidense de televisión EWTN.

Además de tener una excelente producción, dirigida por el aún diácono Justin Nolan FSSP (quien se ordenará sacerdote este 30 de Mayo), no terminaremos de agradecerles que lo hayan realizado con audios en Ingles y también en Español, con la voz del también joven y recién ordenado P. Roberto Cano FSSP y el trabajo de traducción en conjunto con el Padre Diácono Romo FSSP y el seminarista José Cepeda. Los cortos los pueden ver en la página oficial www.fsspdvd.com y “casi en exclusiva” aquí en Creer en México:

Nuestros más sentidos agradecimientos a estos jóvenes sacerdotes de la FSSP y a EWTN por esta invaluable ayuda que sin duda tendrá una repercusión muy importante en la difusión de la Misa de San Pío V en el mundo de habla hispana.

Además de esto, de mucho interés resultan las palabras que S.E.R. Cardenal Darío Castrillón ofreció como introducción a dicho video. Esperemos que lo que aquí ha comentado forme parte de la Aclaraciòn pendiente sobre el Motu Proprio Summorum Pontificum.

Ahora si, una traducción exclusiva (y nada profesional) del mensaje del Cardenal Castrillón con mis remarcados en negritas:

De muchas partes de la Iglesia llega la pregunta ¿Qué es el motu proprio Summorum Pontificum? ¿Qué quiere conseguir el Papa al promulgar espontáneamente, de su propia voluntad esta ley universal que es el motu proprio Summorum Pontificum?

La Iglesia por más de mil años ha celebrado el rito que ha sido llamado la Misa de San Pio V. Este rito trajo unidad a la fe y llego a ser la forma singular por la cual la Iglesia adoraba a Dios, repitiendo en el altar, de una manera incruenta el Sacrificio de la Cruz. Nuestra fe católica enseña que la Santa Misa es el sacrificio de la cruz.

El antiguo rito mantiene el silencio sacro, la contemplación y aún más, al mismo tiempo hace presente al Señor Jesús en una rica expresión litúrgica como el triunfador sobre la muerte y el pecado. Es por esto que el Santo Padre ofrece no en una forma obligatoria, pero aún ofrece a toda la Iglesia este tesoro del rito anterior para que la Iglesia sea santificada así. Y todo esta riqueza litúrgica, toda esta riqueza espiritual y todas las oraciones tan bien preservadas por siglos, todo esto es ofrecido para todos como un regalo. No es un regalo para los así llamados tradicionalistas, no, sino es una regalo para toda la iglesia católica y porque es un regalo ofrecido libremente que el Santo Padre ha hecho, el la ha hecho para todos por medio de la maravillosa estructura de la Iglesia, que son las parroquias, los sacerdotes y los capellanes y las capillas donde la eucaristía es celebrada, y ellos, por la voluntad del vicario de Cristo, deben aceptar las petición y requerimientos de los fieles que quieren esta misa y deben ofrecérselas y aún y que esta no sea específicamente solicitada o requerida, ellos deben de hacerla accesible para que todos tengan acceso a este tesoro de la antigua liturgia de la Iglesia. Este es el principal objetivo del Motu Proprio, la riqueza espiritual y teológica.

El Santo Padre quiere que esta forma de la Misa se convierta en una forma normal en las parroquias y que de esta manera las comunidades jóvenes se familiaricen también con este rito.

Estoy muy contento de ver este programa que ha sido creado para instruir a los sacerdotes y no solo los sacerdotes sino a los fieles también, que por tanto tiempo solo han conocido el nuevo rito; para que se familiaricen con esta forma del Rito Romano.

Este video ha sido creado para preparar a los sacerdotes para que puedan celebrar en una manera digna, santa, con piedad y con amor en una forma que sea acorde con sus requerimientos particulares.

Por lo tanto esta iniciativa es bienvenida y yo como Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei en Roma, con los cardenales que son miembros, los asesores y el personal cuyo trabajo es dedicado a este programa. Gracias Madre Angélica y a todos los que han ayudado en este proyecto por los esfuerzos que están haciendo para asistir a los sacerdotes a ofrecer más dignamente para todos en la Iglesia Católica este tesoro del Rito anterior. Gracias.

Así las cosas, el mensaje es muy claro. Esperemos que se pueda difundir y hacer oficial para que pronto veamos en cada parroquia esta forma extraordinaria. En algún foro leía hace tiempo a un participante que decía esperar que esta forma se volviera tan extraordinaria como tan extraordinarios son hoy los ministros extraordinarios de la comunión, osea no menos de 6 o 7 por parroquia… excelente punto.

Muchas gracias por este video.

Mayo 1, 2008

Abbé Laguérie (Superior del IBP): El peso de las palabras o la violencia del verbo

Viernes 18 de abril de 2008

La riqueza particular de nuestra liturgia de Cuaresma nos trabaja, nos sacude y… nos interpela. Tengo horror de esta última palabra pero lo empleo intencionalmente como una de esas innumerables deformaciones del vocabulario que, tengamos cuidado, atacan lenta y seguramente el pensamiento. No tengo encargo de nadie de mantener la lengua francesa en buen estado de marcha aunque me esfuerzo por mi gusto personal y quizá también por respeto de los que me hacen la indulgencia de entenderme, a falta de escucharme…

Pero cuando esta deformación alcanza la palabra de Dios, escrita o transmitida, me parece evidente que se trata entonces de una cuestión de fidelidad a la Fe misma. Por consiguiente, la verborrea que sustituye y desnaturaliza la fuerza del enunciado destruye del mismo golpe el mensaje del Espíritu Santo y envenena el pan diario del cual el hombre debe vivir: la palabra de Dios. Y como casi no se encuentra más predicadores suficientemente alimentados (amasados, más bien) del fraseado de la Escritura para restituir la violencia escrita a la oral, el cristiano que quiere conservar en su tenor y su sabor el Verbo de Dios está condenado a agarrarse de la Escritura Santa para no pensar que Dios haya perdido su tiempo contándonos sandeces. Más aún es necesario que tenga una buena versión y que sepa leer este altercado apasionado de Dios con los hombres, en la violencia de sus colores. Esa es otra cuestión…

No hay allí una actitud protestante sino una necesidad católica de supervivencia espiritual. Por lo demás, a parte de ciertos grandes exegetas protestantes cuya ciencia los hace un tanto prudentes y que aman de verdad la Escritura, la ausencia del Magisterio romano en exégesis hace a la mayoría dispersarse en las ciénagas del subjetivismo más recóndito. Basta con haber discutido un día con evangelistas o testigos de Jehová para convencerse de esto. Si caen sobre un verdadero experto de la Escritura, crujen los dientes en menos de diez minutos. Se aprende también ahí en poco tiempo que el Verbo no es Dios, que la vida eterna no existe (si no un paraíso terrestre bucólico-socializante sobre un fondo de caja de queso camembert digno de los más malos de los bares), que de María de Nazaret no es más Virgen que eso (para quien sería bien haber dado al mundo un hijo de hombre como todos los otros…) etc. y regresamos a las sandeces anteriores de un Espíritu que no planea de ningún modo sobre las aguas vivas, sino por supuesto sobre ciénagas apestosas.

Sólo la Santa Escritura conserva un fraseado divino que la lengua de los hombres perdió. Y si los hombres reencuentran un día esta vena casi milagrosa, lo deberán al Espíritu Santo que, no pudiendo inventar nuevas verdades, fecundará la lectura de la Escritura. Es necesario que nos pongamos de nuevo a hablar como la Escritura, por el espíritu que está en nosotros, movido por Aquel que está en Dios. O el verbo divino o el lenguaje estereotipado. Se trata nada menos que de la supervivencia de Dios en este mundo, ya que, dice el salmo, “las verdades han sido disminuidas por los hijos de los hombres… ”.

Tratemos de precisar el genio de Dios en la Escritura Santa y en consecuencia las características providenciales que confieren a este texto su violencia, su sabor y su fuerza insuperables por la mano de hombre. Ciertamente, sabemos por la Fe que está exenta de error, en su versión original, desde la primera hasta la última línea. Pero no está allí su fuerza, esa es su garantía. No aprecio tampoco a los que elogian sus calidades literarias. Además de que están muy lejos de saltar a la vista, (algunos pasajes hasta podrían pasar por ilegibles, los sacerdotes que recitan los salmos me comprenden) se ve mal al Espíritu de Dios hundir en artificios de formas “el esplendor de la verdad” que nos descubre. Sin embargo, y esto no es de ningún modo contradictorio, se puede decir que al Espíritu Santo tiene el genio de la fórmula, pero precisamente por el contrario. ¡“El Deseado de las colinas eternas”! empleado por Jacob para designar al Mesías en la permanencia de la raza real. “Consérvame vuestro espíritu principal” (PS. 50) suspira David que teme que su pecado no le “quite su candelabro de su lugar” (Apoc). O también “hay aquí más que Salomón” el cual, en relación a los lirios de los campos “no se revistió nunca como uno ellos”. (Jesús, por supuesto). Pero quién no ve que la fuerza de la fórmula, su incisión, su percusión, pertenecen a la comprensión de una verdad sublime mientras que la belleza del carácter literario desviaría más bien. (Sin perjuicio por otra parte del recurso al genero literario a veces útil al exegeta). “El sembrador salió a sembrar su semilla… ”. Se puede ver ahí, hasta entender, el gesto augusto y repetitivo del sembrador, pero no es fonéticamente bello. ¡Y tanto mejor para la parábola más cincelada y más aristocrática del Salvador! Por otra parte el rey David que sólo escribía cantando bajo la influencia del Espíritu y se encuentra ser el autor de los dos tercios de los 150 salmos ¿no se elogiaba “de ignorar el artificio literario”?

La Escritura es judía, dictada por judíos, para judíos (al principio en todo caso) y toda entera construida para conducirnos al más judío de los hijos de los hombres: Jesús de Nazaret, hijo de David y de Dios. No es porque, venido a los suyos, los suyos no lo recibieron que eso cambia aunque esto sea (para nosotros quienes somos injertos, según San Pablo), a la economía divina de esta historia enteramente judía. ¡Al contrario! Y no basta con pensar que está muy bien así porque después de todo Dios lo quiso. El extraordinario sabor y fuerza de este texto único le viene en primer lugar de este cariz judío, esta mentalidad judía, este estilo judío en el cual es narrada la historia de un pueblo enteramente destinado a acoger el don de Dios. Sólo la divinidad, del creador (antes), del redentor (después) saca la cabeza infinitamente del escenario exclusivamente judío de esta historia de la salvación. Por ello pasaron en el texto las características indispensables para la fuerza del mensaje. Se sabe que los judíos (al menos los de entonces) son extranjeros a toda filosofía, inclusive refractarios. No hay que invertir las causas: no es porque que los judíos ya tenían respuestas divinas a las cuestiones filosóficas que se abstuvieron de filosofar; es porque su estructura mental, querida por Dios, era libre de este estorbo que fueron elegidos para suministrar sin el artificio de la ciencia humana, la palabra de Dios. Matiz determinante. Es él el que da este primer genio de la Escritura y por ahí su violencia: el pensamiento allí es siempre de una concreción impactante, desembarazado de todo circunloquio humano. Un ejemplo: si en un lenguaje castigado usted quiere decir sus cuatro verdades a un mentiroso, le dirá que su lenguaje es doble. Pero cuando Dios habla dice “os bilinguae detestor” (Prov.). En buen francés: ¡“tengo en horror la boca a dos lenguas”! Ya se ve la monstruosidad de esta única boca en la cual se agitan dos lenguas de serpiente… y eso le corta el deseo de mentir. A los que se quejarían de las preferencias divinas (como si Dios no tuviera preferencias, ni siquiera cualquier derecho a tener!) a la Escritura les pega “amé a Jacob y odié a Esaü”. Y los exegetas nos cansan al hacer decir a este texto, con mil precauciones mundanas, que se habría comprendido mal estas palabras al hacerlas decir lo que dicen. “Maldito sea aquél que cuelga del madero” dice el Deuteronomio. ¿Dios puede maldecir a un hombre vivo? ¿Y porque ya esta así cruelmente golpeado? ¿Es El un monstruo? Pregúntele a San Pablo: es con esta frase que él comprendió el misterio insondable de la cruz del Cristo. “Desdichado de mi si no evangelizo” grita el apóstol. Eh sí, un pastor perezoso o pasado al enemigo no encuentra allí su cuenta, se lo concedo.

Siempre en el registro judío, parece, la Escritura Santa no dice las cosas, las martilla. Los libros sapienciales repiten siempre la misma cosa dos veces con palabras diferentes, a lo largo de las páginas. “El hilo doble no rompe y el hermano, sostenido por su hermano, es de una fortaleza inexpugnable” (Prov.). Esta capacidad de la imagen fuerte en un lenguaje siempre concreto, repetida de dos (o tres) maneras, reviste una fuerza de persuasión remarcable. Los Evangelios no escapan a esta norma y se puede decir que la palabra del Maestro, es normal, lleva al paroxismo esta constante. La construcción del sermón de la montaña obedece a un esquema repetitivo de una excepcional fuerza. “Se les enseñó que fue dicho a los ancianos… y Yo, yo les digo… ”. Así el acoso a Dios en la oración o también la necesidad de estar siempre listos para el encuentro del Señor son ilustrados con tantas sentencias y parábolas que el fuego cruzado de estas doctrinas las hace vinculantes. Las dos narraciones de la creación en el Génesis, los tres Evangelios sinópticos, ídem.

Pues la Escritura no demuestra: ¡Afirma! ¿Dios tiene que demostrar lo que afirma? A parte de San Pablo, tal vez, que se contenta con demostrar afirmando, no se encuentran pruebas. A lo sumo explicaciones del tipo de la de San Pablo demostrando la resurrección de cada cristiano por la del Salvador, su cabeza. De ahí, obviamente, la fuerza de autoridad máxima desplegada por la Escritura, a la cual no podría pretender ningún predicador desde los Apóstoles. El Señor aún detenta la marca. Y no solamente por su poder de taumaturgo fuera de par (“Joven, yo te lo ordeno: levántate” “Lázaro: sal fuera”) sino en el establecimiento de las verdades más inadmisibles. Cuando, al buen medio del discurso sobre el pan de vida, los que escuchaban protestan y murmuran “¿pero cómo este hombre puede darnos a comer su carne? ” la explicación de Jesús no va a complicarse de teología sacramental: “Si no comen la carne del Hijo del hombre, y si no beben su sangre, no tendrán la vida en ustedes”. En cuanto a los que lo haremos: “Yo los resucitaré en el último día”. Se comprende fácilmente la primera reacción a semejantes palabras: ¡“nunca hombre ha hablado así”! Las explicaciones del Señor se limitan más bien a esto: “El que tiene oídos para oír, que oiga”.

Habría aún mil y una cosas que decir como la rara potencia simbólica del texto consagrado, en las cifras, en las imágenes inagotables. La crudeza de las narraciones, igualmente, en los pecados de los hombres como en sus grandes hechos. A este respecto el Éxodo y los libros de los reyes sobrepasan infinitamente los mejores thrillers americanos (me dirán, es bastante fácil). Hay por sobre toda esta historia de la salvación, complicada, que se vuelve a actualizar, que es sorprendente pero una y cautivante por la omnipresencia de Dios que siempre es el personaje principal de estas peripecias humanas. ¡Dios! ¡Que desesperadamente aburrida es una historia donde Dios no está! El es el que da consistencia a todo, y no solamente como creador (banal…) sino como protagonista, como referencia, como presencia, como ambiente de la miserable y lamentable anécdota humana cuando el sol se eclipsa. ¡Cuánto yo compadezco a los ateos! Incluso sus grandes pecados, incluso su pequeña rebelión hipócrita no tiene la menor consistencia. ¿Pecar? ¿Pero contra qué? ¿Rebelarse? ¿Pero contra quién?

El siglo XXI deberá reencontrar esta vena divina de la concreción judía o el cristianismo desaparecerá. ¿Deberemos reclamar a los judíos esta violencia de la Escritura que perdimos en el marasmo de nuestras ideologías moribundas? Mala solución: en ellos la mala letra mató el espíritu como entre nosotros el mal espíritu mató la letra. Ya no se avanzaría más. Y ya que la violencia del verbo está casi interrumpida, esto es casi desesperado. Nuestra religión es evidentemente una religión del Verbo y no del Libro como lo repiten a propósito las propagandas mediáticas (“las tres religiones del Libro”: pouah!). Sólo el Islam es una religión del Libro, mismo si los talmudistas han reducido a esto al judaísmo. Incluso entre nosotros, no es la Escritura Santa que nos devolverá la fuerza del Verbo: ella no será jamás sino la ilustración más suntuosa, el rastro culminante, “esto de lo cual El es capaz”. Es el Verbo que hizo la Escritura y no la Escritura que hizo al Verbo. Con todo se nos había dicho: “todo fue hecho por El”. El mimetismo nunca ha producido un buen verbo y copiar la Escritura sólo será un plagió. No veo sino sólo al Espíritu Santo, el dedo de Dios, que pueda sacarnos de este impase mortal del cristianismo que envejece, y de su lengua adormecida. Sólo aquél que la produjo puede volvernos, por fecundación (”in vitro”, desgraciadamente, salvo una violación), el fruto de la semilla que El difundió tan abundantemente en la Escritura, último testigo: la violencia del Verbo, por El concebido.

Abril 29, 2008

De Enchiladas, la Jerarquía y el Amor.

A mi familia, les encantan las enchiladas. Es igual si son de pollo, de carne de res, puerco, o aún de frijoles, con tal que sean acompañadas de una selección de condimentos como la crema, lechuga, aguacate, cebollas y queso. Al servirles a mis hombres, es un ritual preguntar cuántas desean que les ponga en el plato. Generalmente, me contestan así: “Empezamos con cuatro.” Cuando me siento yo, no les escapa mi porción de solamente dos enchiladas. Invariablemente, al la vez que están tomando gusto de tener un plato bien lleno, hacen chistes sobre lo poco que yo como en comparación. Se enorgullen en sus gastronómicas capacidades superiores.Capacidad. Ésta palabra considerada en su sentido relativo, denota una jerarquía de desigualidad. Si podemos reconocer que no todas las vasijas tienen la misma capacidad, podramos entonces admitir que, aunque una no es más importante que la otra, algunas envases pueden sostener más y otras menos de la misma o de diversas sustancias. Así Dios nos ha creado, como vasijas de barro con diversas capacidades, cada uno recipiente de varios dones aptos a todas nuestras necesidades particulares para utilizarlos a darle a Dios gloria; y cuando son utilizados correctamente, esos talentos nos conducen a viver una vida la más feliz posible aquí en este mundo, y despues, para la eternidad en el cielo. Sta. Teresita de Lisieux hizo una analogía de las almas en el cielo como vasos de varios tamaños, algúnos más pequeños, otros más grandes, pero todas las almas perfectamente felizes porque todas estarán llenas hasta la capacidad.Toda la creación de Dios refleja este orden de jerarquía en donde nadie es igual, y todos tienen diversos funciones. Por ejemplo, en el cielo, los ángeles tienen sus diferentes oficios, existiendo nueve niveles de espírtus angelicales. Los Serafínes, los más cercanos a Dios, están en el nivel más elevado, y los Ángeles - entre los cuales se encuentran nuestros ángeles de la guardia - esos ocupan el más bajo nivel, cerca al hombre. Los Tronos, aunque alineados más arriba que los Ángeles, son los espírtus de la humildad, de la sumisión, y de la paz. A los Dominios, alineados debajo de los Tronos, se les han dado la autoridad de mandar. Ellos dan a conocer las órdenes de Dios a los demás ángeles. (Aqui hay algo que contemplar: En el cielo, entre los ángeles, la sumisión tiene una posicion más elevada que la autoridad.) En el cielo hay paz, tranquilidad, y orden perfecto. No hay envidia, ni existe competencia sobre quién es el más importante o superior o igual. Cada alma allí, así como cada espiritu angelical, se encantan uno á otra, y todos glorifican a Dios por la maravilla de Sus obras. Sobretodo, están tan enamorados de Dios y felices en el conocimiento de Él, que no es posible sentirse menos aunque una alma ocupe el nivel más inferior. Cada una está llena hasta la capacidad de amor. Cada una se queda perfectamente contenta y satisfecha con su posición en el cielo.

Es nuestro trabajo comenzar nuestro cielo aqui en la tierra amando con la caridad de Dios: el amor que se contenta en ver la felicidad de otros; el amor que se satisface al cumplir con las necesidades de nuestra asignación sin contender con otros; el amor que no contiende o es envidioso de los que tienen más o mejor o con los que tienen posición de autoridad. El amor de Dios no ambiciona aventajarse en rivalidad con otro, sino a inspirar al otro a alcanzar la cumbre de la santidad. El amor encuentra alegría en conformarse con la naturaleza masculina o femenina en la cual Dios ha arropado a nuestras almas.

Quizás estoy equivocada con el siguiente asunto, y si así es, posiblemente alguien me puede corregir, pero yo pienso que Dios forma el cuerpo para acomodar la única y singular personalidad engendrada en cada alma. En otras palabras, así como un edificio se erige con el fin de que será un templo para alojar La Santa Hostia, con su construcción supervisada para poner lo apropiado a su finalidad de ser casa de Dios, así también, una vasija de barro - el cuerpo varón o de hembra – Dios la crea para satisfacer los propósitos que Él destina para esa alma. Dios podria haber encajonado nuestras almas en cualquiera de los dos géneros pero, Él coloca cada alma en el “edificio” más adecuado para llevar a cabo el destino de cada alma en este mundo. A los que ocupan posicion de autoridad segun la intención de Dios, como con los Dominios, les debemos dar el respecto y nuestra obediencia.

En fin, de que debe de existir igualidad entre todos los humanos es un engaño diabólico y masonico, lo cual solamente sirve para darle fuego a revoluciones, a instigar rebeliones contra la autoridad y a causar disensión entre los sexos. Teóricamente, reclamando igualidad también podría causar escasez de enchiladas.

Abril 4, 2008

Nota Vaticana sobre el cambio en las oraciones del Viernes Santo en el misal de la Forma Extraordinaria

Zenit publica la nota de prensa emitida hoy por la Secretaría de Estado Vaticana sobre el cambio en la oración por los judíos.


Después de la publicación del nuevo Oremus et pro Iudaeis para la edición del Misal Romano de 1962, algunos sectores del mundo judío han manifestado su disgusto por considerar que ese texto no estaría en armonía con las declaraciones y las afirmaciones oficiales de la Santa Sede relativas al pueblo judío y a su fe, que han caracterizado el progreso en las relaciones de amistad entre los Judíos y la Iglesia católica en estos cuarenta años.

La Santa Sede asegura que la nueva formulación del Oremus, con la que se han modificado algunas expresiones del Misal de 1962, no ha pretendido de ningún modo manifestar un cambio en la actitud de la Iglesia católica hacia los judíos, sobre todo a partir de la doctrina del Concilio Vaticano II, en particular en la declaración Nostra aetate, que según las palabras pronunciadas por Benedicto XVI en la audiencia a los rabinos jefes de Israel, el 15 de septiembre de 2005, supuso «un hito en el camino hacia la reconciliación de los cristianos con el pueblo judío». La continuidad en la actitud de la declaración Nostra aetate se demuestra, por otra parte, con el hecho de que el Oremus por los judíos contenido en el Misal Romano de 1970 sigue en pleno vigor, y es la forma ordinaria de la oración de los católicos.

El documento conciliar, en el contexto de otras afirmaciones sobre las Sagradas Escrituras (Dei Verbum 14) y sobre la Iglesia (Lumen gentium 16), expone los principios fundamentales que han sostenido y sostienen también hoy las relaciones fraternales de estima, de diálogo, de amor, de solidaridad y de colaboración entre católicos y judíos. Escrutando el misterio de la Iglesia, Nostra aetate recuerda precisamente el vínculo totalmente particular con que el Pueblo del Nuevo Testamento está espiritualmente ligado con la estirpe de Abraham y rechaza cualquier actitud de desprecio y de discriminación hacia los judíos, repudiando con firmeza toda forma de antisemitismo.

La Santa Sede desea que las precisiones contenidas en este comunicado contribuyan a aclarar los malentendidos y reafirma su firme deseo de que avancen aún más los progresos alcanzados en la comprensión y estima recíproca entre judíos y cristianos durante estos años.

[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina]

Marzo 30, 2008

El principio básico de lo Sagrado

La primera ocasión que escuché a alguien mencionar “el sentido de lo sagrado” fue quizá hace 10 años al P.Heinrich Pfeiffer. Siendo honesto, en un principio no me quedó muy claro el concepto, como estoy seguro que a la mayoría de los católicos “promedio” tampoco nos quedará.

Por simple que parezca, esto es terriblemente importante. Los fundamentos de nuestra Fe se entienden solamente en la medida que reconocemos a Dios su primacía:

«¿Comprenden lo que he hecho con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy.» Jn 13. 13-14 

Sin embargo, hoy pareciera que el objetivo es hacer de nuestra relación con Dios una relación entre iguales. La verdad es que si, Jesús nos llama ahora amigos, pero ni los apóstoles que convivieron con Él le dejaban de hablar con formalidad. ¡Ni siquiera Juan, el discípulo más amado! ¿O acaso podemos leer en su evangelio que el más joven de los discípulos le dijera “Oye Jesús” o “Ayúdame amigo” o algo tan casual?

Así, los apóstoles y la Iglesia siempre habían reconocido su distancia bajo a Jesús, entendimiento que se muestra otorgándole un trato diferenciado.

………….

Esta Semana Santa escuché a un sacerdote lamentándose de la pérdida de la sacralidad, misma que  ha venido reemplazando el secularismo.

El vocablo sacro, o sagrado tiene dos significados, el primero es lo que hace referencia a lo divino; el segundo es aquello que es dedicado específicamente a algo, por ejemplo “está consagrada a sus hijos” se dice de la madre más amorosa.

A partir de estos dos significados conceptuales, podemos identificar el origen y la consecuencia de esta desacralización que lamentaba dicho sacerdote.

¿Pero por qué es importante lo sagrado? Porque lo sagrado, como referencia a lo Divino, es lo que nos pone en contacto con la realidad de Dios; si dejamos de percibir lo sagrado dejamos de percibir a Dios. Este es el primer significado de “Sacro”.
¿Y cuál es la causa de la pérdida de esta percepción de Dios? Simplemente, que hemos dejado de dedicarle a Dios lo que aprendíamos y usábamos solo para El. Este es el segundo significado de “Sacro”.

Ejemplos, más que sobran, cosas que solo son para Dios ahora las reemplazamos por nuestra cotidianidad:
La Misa ya no se dice El Santo Sacrificio del Altar, ahora es “La Cena del Señor”.

Ya no se es Sacerdote, ahora “Se preside la liturgia”.

Ya no hay canto gregoriano o polifonìa, ahora es música pop con letras que hablan de Jesús, a veces ni eso y casi nunca son más que solo eso.

Los templos ya no son “como pequeñas embajadas del paraíso”, ahora son auditorios funcionales, con todo y desnivel de arriba hacia abajo.

Ya no es ostia, ahora intentan (inválidamente) usar bolillos o pan corriente.

Ya no se usa el cáliz, ahora el Arzobispo de Los Ángeles usa jarras de vidrio.

Ya no nos arreglamos para ir a Misa, ahora cuando nos pueden ver peor vestidos es precisamente en la Misa, por que al trabajo no nos vamos en chanclas ni tenis (generalizando)

Ya no hay una lengua para el culto, ahora usan el vernáculo y cada vez más empobrecido.
Y total, mientras por un lado se quejan de la pérdida de lo sacro, por otro lado hacen loas de que en el Novus Ordo en México, ahora en el mismísimo momento de la consagración ya no se use el Vosotros sino el Ustedes. Queda claro que ambas formas , vosotros o ustedes, son perfectamente entendibles para cualquiera que hable español, el “plus” es que ahora usarán palabras más comunes.
En fin, que si siguen rebajando todo a nivel de plática “entre cuates”, haciendo todo minimalista, de calidad profana (mediocre) o como TVShow, la gente al ir a la Iglesia se va a sentir como si estuviera en su casa… y para eso no necesita ir a la Iglesia.

………..

Al final, el ir reemplazando en nuestra práctica religiosa todo aquello que sensiblemente era exclusivo para Dios, por elementos propios de la cotidianidad; es la causa directa de lo que el Padre que escuché en Semana Santa llamó “la pérdida de lo Sagrado”.

Para esto, hoy por hoy no hay mejor cura que la que la misma Iglesia fue refinando en el paso de más de 1,500 años, tiempo nada menor.

La Misa Tradicional es el único vehículo que ha comprobado poder mantener el sentido de lo sagrado frente a terribles desafíos y batallas culturales, desde fuera e incluso desde dentro de la misma Iglesia. No solo eso, si  no que ha comprobado su valor al poder evangelizar a pueblos de raíces tan distantes y unirlos en una misa oración para el único Dios verdadero.

Si hay un culto donde se trate con exclusividad el lenguaje para Dios y los gestos sean visiblemente especiales, es sin duda en la ahora llamada Forma Extraordinaria del Rito Romano.

Si queremos perder el contacto con Dios, sigamos adelante venerando y dándole prioridad a nuestra cotidianidad.


Nota contextual.

La última vez que el Maestro Heinrich Pfeiffer, de la Universidad Gregoriana estuvo en Monterrey, al preguntarle sobre cómo evitar el robo de Arte Sacro, contestó:

“Lo primero que deberían de hacer es mantener a más personas rezando dentro de las Iglesias, pues cuando en los templos hay gente es muy difícil que se puedan robar piezas de Arte Sacro”

Eso es tener ordenada la cabeza.

Marzo 24, 2008

Adolfo Cardenal Suarez Rivera - Requiéscat in pace

Dies iræ, dies illa,
Solvet sæclum in favilla,
Teste David cum Sibylla !
Quantus tremor est futurus,
quando judex est venturus,
cuncta stricte discussurus !
Tuba mirum spargens sonum
per sepulcra regionum,
coget omnes ante thronum.
Mors stupebit et Natura,
cum resurget creatura,
judicanti responsura.
Liber scriptus proferetur,
in quo totum continetur,
unde Mundus judicetur.
Judex ergo cum sedebit,
quidquid latet apparebit,
nil inultum remanebit.
Quid sum miser tunc dicturus ?
Quem patronum rogaturus,
cum vix justus sit securus ?
Rex tremendæ majestatis,
qui salvandos salvas gratis,
salva me, fons pietatis.
Recordare, Jesu pie,
quod sum causa tuæ viæ ;
ne me perdas illa die.
Quærens me, sedisti lassus,
redemisti crucem passus,
tantus labor non sit cassus.
Juste Judex ultionis,
donum fac remissionis
ante diem rationis.
Ingemisco, tamquam reus,
culpa rubet vultus meus,
supplicanti parce Deus.
Qui Mariam absolvisti,
et latronem exaudisti,
mihi quoque spem dedisti.
Preces meæ non sunt dignæ,
sed tu bonus fac benigne,
ne perenni cremer igne.
Inter oves locum præsta,
et ab hædis me sequestra,
statuens in parte dextra.
Confutatis maledictis,
flammis acribus addictis,
voca me cum benedictis.
Oro supplex et acclinis,
cor contritum quasi cinis,
gere curam mei finis.
Lacrimosa dies illa,
qua resurget ex favilla
judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus.
Pie Jesu Domine,
dona eis requiem. Amen.
… El artículo continúa » aqui

Marzo 16, 2008

Mi carta que el periódico El Norte nunca publicó.

Aquí en Monterrey, el periódico de más tiraje se llama el El Norte, del Grupo Reforma. El día 13 de Marzo, una de sus columnistas escribió un artículo en donde se dirige peyorativamente a la celebración conforme el misal de San Pío V.

Me sentí obligado moralmente a contestar dicho artículo, pero por alguna razón mi respuesta no fue publicada ni en la ediciòn impresa ni en la electrónica ni como comentario bajo el artículo; por tal motivo, mi único remedio es compartirlo desde este virtualmente desconocido blog mío.

Les transcribo el artículo y luego mi respuesta:

El péndulo atorado

Rosaura Barahona
13 Mar. 08
El péndulo tiene demasiados años del lado derecho. ¿Estará atorado? ¿Cuándo cambiará su posición? Ya hace falta una sacudida de conciencia como la del 68.

Si hago una lista de las últimas muestras del dominio del conservadurismo no me alcanza el espacio. Pero mencionaré algunas.

El atentado contra el II Concilio Vaticano por parte de Ratzinger y sus operarios, la misa en latín, de espaldas a los asistentes, música sólo sacra, numerosos nombramientos a jerarcas católicos siempre conservadores, el silencio atroz sobre la pederastia dentro de la Iglesia católica y la complicidad del Vaticano, el aumento del poder de los legionarios de Cristo y del Opus Dei en diversas regiones del mundo, los ataques constantes y costosos en contra del laicismo, leyes (como la propuesta de la familia aquí) basadas en documentos vaticanos, la lucha en contra de los anticonceptivos, los partidos políticos de derecha haciendo de las suyas tan impunemente como aquellos contra los cuales lucharon, las mujeres exaltadas en los discursos y ninguneadas en la realidad, los crímenes y fraudes ignorados cuando los cometen políticos o ricos…

Todos tienen consecuencias, aunque algunos no lo crean. Déjeme tomar el ejemplo del control natal. El domingo, EL NORTE trajo un reportaje impactante sobre las casas construidas en lugares cercanos a Monterrey. Las fotos nos muestras enjambres humanos. Y no podemos sino preguntarnos cómo toda esa gente se trasladará a y regresará de sus lugares de trabajo, en dónde estudiarán sus hijos, qué iglesias y centros de salud hay en los ahora abarrotados pueblos para atender la demanda que habrá con el aumento desmesurado de la población.

Al estarlo leyendo recordé un viaje en avión que hice con una colega muy conservadora, quien ante el espacio vacío que sobrevolábamos dijo: “No sé cómo insisten en el control natal con esta cantidad de terreno casi infinita sin cultivar y sin habitar”.
Traté de explicarle primero que no toda esa tierra era habitable ni cultivable y, segundo, que no era nada más en dónde poner las casas, sino los recursos necesarios para tener una forma de vida decorosa: alimento, agua potable, pavimento, drenaje, oficinas, comercios, luz, escuelas, hospitales, áreas verdes, restaurantes, manejo de desechos, iglesias, centros de diversión, transporte…

Fue inútil. Está convencida de que si tenemos muchos hijos como sea saldremos adelante. Ante la pregunta de por qué, entonces, no hemos salido adelante con lo que somos ahora, su respuesta fue: “Porque hay mucha corrupción”.

No sé si es simplismo, ingenuidad, ignorancia, otra cosa o una mezcla de todo, pero quienes creen eso, lo dicen y se quedan tan tranquilos; jamás se cuestionan.

Porque no hablamos sólo de pueblos cercanos a Monterrey, cuya forma de vida ha sido alterada para siempre de forma sorpresiva e irreversible. Hablamos también de esta misma ciudad. Por ejemplo, hacia el sur, todos los carriles que llevan de Garza Sada a la carretera nacional se vuelven uno y medio (gracias al tránsito constante de tráileres) al llegar al cruce con Lázaro Cárdenas. ¿Desea ver un congestionamiento vial peor que el de Gonzalitos? Dese la vuelta hacia el sur en las horas pico. Hay parálisis vial.

Pero estos conservadores, como viven en colonias exclusivas, no sudan ni se acongojan. Pueden seguir teniendo todos muchos hijos porque creen que se pueden dar ese lujo. Alguien debería explicarles que tener hijos es una responsabilidad personal, pero también social, precisamente porque se debe pensar en los recursos renovables y no renovables, siempre limitados en este Tercer Mundo.

Para concentrar el poder, los Legionarios de Cristo andan comprando colegios por todos lados. Vea usted en Youtube a dos o tres grupos de padres de familia españoles explicando cómo no se les avisó nada sobre la venta del colegio de sus hijos. Cuando ellos notaron cambios en los contenidos educativos y en la metodología docente, preguntaron y al saber la noticia sacaron a sus hijos del colegio, con los problemas que eso implica.

Ya toca un cambio, pero con la riqueza concentrada en menos manos que nunca, me temo que no lo veremos pronto. Qué triste.

rosaurabster@gmail.com

Ahora si, mi breve respuesta:
En relación al artículo del 13 de Marzo, no pretendo debatirle a la señora Barahona su urgencia por la reducción de las familias, que promueve porque no quiere ver “un congestionamiento vial peor que el de Gonzalitos”.

Mi interés de escribir es solo para pedirle que no mezcle peras con manzanas. Porque también por “simplismo, ingenuidad, ignorancia, otra cosa o una mezcla de todo” como ella dice, uno pudiera hablar de las Misas en latín y de los ignominiosos actos de pederastia de una ínfima parte del clero como si evidenciara conexión alguna entre ellos.

Por otra parte, aunque respeto su arrojo, lamento que exhiba su ignorancia al lanzarse como defensora del Concilio Vaticano II y en el mismo renglón denostar el uso del latín y la música sacra en la Misa. No se qué Concilio Vaticano II haya leído tan respetable columnista, pero en la única constitución conciliar sobre la liturgia (se llama Sacrosanctum Concilium) en el artículo 54 se pide que se conserve el latín y en el 116 se establece como propio de la Iglesia el Canto Gregoriano y se estimula la Polifonía.

No le pido que valore la belleza, el silencio y la espiritualidad de la Forma Extraordinaria del Rito Romano a la cual, también con simpleza, llama “misa en latín, de espaldas a los asistentes”; definitivamente se requiere otra actitud para apreciar más de 1,500 años de Tradición (con mayúscula).

Le envío un emotivo saludo.


Ahora bien ¿Porqué creen que no habrán publicado mi respuesta? ¿es muy extensa? ¿fuí demasiado sarcástico? ¿fui grosero al reconocerle su evidente ignorancia?¿Qué opinan?



Marzo 10, 2008

Desde el Instituto de Cristo Rey Soberano Sacerdote, en Chicago.

Ahora está disponible en You Tube un video de las ceremonia de la Solemne Coronación del Infante Rey por Su Eminencia Francis Cardenal George el pasado 29 de Diciembre de 2007 en la Capilla de Cristo Rey Soberano Sacerdote, en Chicago. La Capilla es un apostolado del Instituto de Cristo Rey Soverano Sacerdote (www.institute-christ-king.org). Los altares y el moviliario que se aprecian en este video han sido instalados temporalmente para que la iglesia pudiera ser usada mientras se esperan más fondos para la restauración (ver www.historic-landmark.org.)

Agradecimientos especiales para Amanda Simpson quien produjo este video.

Marzo 6, 2008

Homeschooling - Educación en el Hogar

Por Martha Hernández Aune -  EEUUImagen1.jpg
Era cuando teníamos solamente dos niños, los dos menores de cinco años de edad, cuando por vez primera oí hablar de madres que educaban a sus propios hijos. Me pareció muy agradable la idea, pero al contemplarlo, pensé que seria una tarea monumental y más allá de mis capacidades. Dejé caer unas palabras entre conocidos para medir las reacciones. Pensé que si podría obtener ayuda con los estudios más difíciles o por lo menos un poco de apoyo, lo intentaría. Lo que pasó, fue que la gente me miraba como si hubiera perdido el juicio. Así pues, deseché la idea como siendo irreal.En su momento, inscribimos a nuestros hijos en escuelas privadas, confiando en que una escuela católica, los educaría muy bien. Pues, me enteré de que las escuelas católicas ya no eran tan católicas como en tiempos pasados. Lo más lamentable es la falta de monjitas en nuestras escuelas. Y no todos los maestros son católicos. El programa de religión era tal que incluso los protestantes estarían cómodos con las enseñanzas. La misa semanal de los niños era un espectáculo ruidoso de irreverencias. Cuando a mi hijo lo prepararon para su primera comunión, le dijeron que tenía que recibirla en la mano. Y una vez el portero intimidó a mi pequeña hija cuando ella entró a la iglesia para visitar a Jesús como yo le había aconsejado; así que después ella nunca procuró otra visita. Era obvio que la escuela no iba a ayudarme a educar a mis niños como esperaba.

Dios ha designado que los padres sean los educadores primarios de sus hijos. La escuela debe ponerse al servicio de los padres, puesto que es a ellos a quien Dios confía el alma del niño. Las escuelas son simplemente una ayuda en la tarea de educar al niño, y nada más. Para mí, no había otra opción que retirar a nuestros hijos de la escuela. Continuar, hubiera sido un peligro para sus almas, que al final acabarían con una creencia más protestante que católica. Pero ponerlos en escuelas públicas era inadmisible. No tenía ninguna duda en que eso resultaría en hijos prácticamente paganos, desposeídos de todo sentido de lo bueno y lo malo. La única alternativa era una educación a fondo católica por una maestra que los amaba más. Yo.

Durante tres años yo había examinado los libros de la escuela y los papeles que traían a casa mis hijos, había notado que no era difícil lo que estaban aprendiendo. Con tales pensamientos me animé. ¡Sabía yo contar hasta 100! ¡Podía sumar y restar! El único obstáculo que me quedaba era mi marido, que con una imaginación fantástica, preveía a sus hijos ya adultos, como analfabetos ignorantes. Poca fe tenía en su mujer y la madre de sus niños. Pero entendía yo algo, y esto es muy importante: Con la gracia del sacramento del matrimonio, Dios concede a los padres TODAS las ayudas necesarias para criar y educar a los niños. Todo lo que tomó para convencer al esposo, fueron unas pocas palabras: ”No tendremos que pagar los altos costos de la escuela.”

En nuestro primer año enseñé el 4to grado y el 2do grado. Había solicitado un programa católico completo, que incluía planes para las lecciones, los manuales de maestra, y unos libros maravillosos. Incluyeron también rosarios y estampitas de santitos. El trabajo en esos niveles era tan fácil que acabábamos en unas 3-4 horas. Pero lo más importante, fue que tuvimos la oportunidad de atender misa diariamente y eso juntos. Así aprendieron a portarse bien mis hijos en el templo de Dios. Un día a la semana, nos íbamos a la biblioteca a sacar hasta el límite, todos los libros que nos podíamos llevar. Pasábamos ese día entero en el placer de la lectura. Todos los viernes eran días del arte. Pasábamos muchas horas con los crayones, pinturas y lápices. La lectura y el arte son los más gran placeres para mi. Recreándome en esto con mis hijos a mi lado ha sido un alegría.

Ya con tiempo y experiencia detrás de mí, pude planear mis propios programas, usando los libros que yo deseaba, seleccionando los temas y apoyando los talentos que noté en los niños. Dos de mis hijos tienen talento para la música, así que los hice comenzar en lecciones de piano. Una, aparte de sus talentos para la musica, también pinta bellos dibujos. Otro, tiene la mente para matemática, así que lo alisté en una clase de cálculo. De esta manera, he estado en completo control no solamente del alimento físico, sino también del espiritual e intelectual de mis hijos.

Los niños florecen cuando el amor los rodea y su ambiente se arregla para reflejar la belleza, la verdad, y la bondad de Dios. ¡Que el hogar se llene de bella música! ¡Que los estantes se llenen de buena literatura y de lectura católica y el hogar se adorne con arte e imágenes religiosas! Papá una vez me dijo que los niños cada segundo aprenden, aunque nadie les estén enseñando activamente. Son como unas esponjas que absorben los sonidos, todo en vista, tomando de todo alrededor de ellos. La madre-maestra tiene la oportunidad - la gracia - mientras estén en casa, de darles a sus hijos un ambiente totalmente católico. así, ya salen preparados y armados para vivir limpiamente en un mundo tan lleno de vicio.

Para los que toman interés, mi educación consiste en solamente 14 años de escuela, con dos de esos años al nivel de universidad en las artes y ciencias liberales. La experiencia de enseñanza que tengo, aparte de la educación de mis propios hijos, es haber sido por 7 años, catequista. También doy/he dado lecciones particulares privadas en matemáticas y español. Conozco madres-maestras con más educación que yo, como también algunas con menos. Realmente, lo que más se necesita para educar en casa, es la gracia del sacramento del matrimonio, oraciones, leer mucho, y quizás, el apoyo para perseverar. El Doctor Guillermo Marra (r.i.p.), gran defensor de la educación en casa, decía que si los hijos permanecen en casa para la educación y no aprenden nada, pero salvan sus almas, ellos ganan todo. Agregaría yo que si de las escuelas salen los alumnos eruditos, pero sin fe, han fallado. Sin embargo les aseguro que la educación en casa es una historia del éxito. Los niños si aprenden.


PS: El dibujo lo hizo mi hija, yo solamente apliqué el color.